Dolly Parton, una figura icónica que trascendió la música para convertirse en un mito cultural, fue ante todo una talentosa compositora. Aunque seleccionar solo unas pocas obras de su extensa trayectoria es un desafío, algunas canciones se distinguen por su impacto. Este recorrido explora algunos de sus temas más célebres, desde himnos feministas hasta baladas inolvidables, revelando las anécdotas que los inspiraron.
Dolly Parton fue mucho más que una simple artista, actriz, escritora, filántropa o dueña de un parque temático. Parton, quien falleció a los 80 años, ocupó un lugar significativo en la conciencia colectiva global: una figura de la mitología estadounidense, a quien se le puede describir como extraordinaria y aún más allá. Sin embargo, desde sus comienzos, la esencia de todos sus logros residió en su habilidad como compositora. Escoger solo 11 temas de sus numerosas décadas de producción musical parece una tarea imposible, pero ciertos clásicos destacan por encima del resto. A continuación, se presentan algunas piezas de su repertorio: desde melodías country que desafían las normas de género hasta la balada más exquisita jamás grabada.
1968: “Just Because I’m a Woman”
Parton ha sido elogiada por mucho tiempo por los mensajes feministas presentes en su obra. Esta perspectiva sociopolítica avanzada fue evidente desde el inicio de su carrera, coincidiendo con el auge del movimiento de liberación femenina. En el clásico country “Just Because I’m a Woman”, la protagonista de Parton le recuerda a su pareja que no debe ser juzgada por haber tenido relaciones anteriores; al fin y al cabo, él también las tuvo. “Mis equivocaciones no son peores que las tuyas”, canta, “solamente porque soy una mujer”. Parton explicó que la melodía se originó en una conversación con su difunto esposo, Carl Dean, quien le preguntó si había estado con otros hombres antes de conocerlo a él.
1971: “Coat of Many Colors”
El ejemplo definitivo de Parton como narradora es “Coat of Many Colors”. Es un relato autobiográfico sobre su madre, quien confeccionó para Parton un abrigo con retazos de tela. Otros niños se burlaban de ella, pero la niña comprendía su verdadero valor. “Ahora sé que no teníamos dinero, pero yo era tan rica como podía ser … con mi abrigo de muchos colores que mi mamá hizo para mí”, canta.
1973: “Jolene”
No solo es uno de los éxitos más reconocidos de Parton, sino también una de las canciones country más famosas de todos los tiempos. “Jolene” se inspiró en Dean; Parton le comentó a NPR en 2008 que escribió la canción sobre una cajera de banco coqueta que parecía mostrar interés en él. “Ella se enamoró perdidamente de mi marido. Y a él le encantaba ir al banco porque ella le prestaba muchísima atención. Era como una broma recurrente entre nosotros: yo le decía: ‘Vaya, pasas mucho tiempo en el banco. No creo que tengamos tanto dinero’. Así que, en realidad, es una canción inocente en todos los sentidos, pero suena como una situación terrible”, relató Parton.
1974: “I Will Always Love You”
El segundo sencillo del decimotercer álbum de estudio de Parton, “I Will Always Love You”, es más conocido por la interpretación de Whitney Houston. Sin embargo, la versión original de Parton fue compuesta para Porter Wagoner antes de su partida de “The Porter Wagoner Show”. Se fue en 1974, después de colaborar con él desde 1967. Ha habido varias interpretaciones, pero ninguna tan memorable como la de Houston, grabada en 1992 para la banda sonora de “El guardaespaldas”. La canción alcanzó la cima del Billboard Hot 100 de todos los géneros, donde permaneció por 14 semanas, un récord en ese momento.
1977: “Here You Come Again”
Parton escribió una cantidad impresionante de sus éxitos, lo que convierte a “Here You Come Again” en una curiosa excepción. Fue compuesta por Barry Mann y Cynthia Weil; B.J. Thomas la grabó primero y se había pensado originalmente para Brenda Lee. La canción llegó a manos de Parton y se convirtió en un pilar para la transición de la artista country al pop. Pero no hay que equivocarse: Parton se aseguró de que la guitarra steel sonara con fuerza y orgullo.
1980: “9 to 5”
Aquí entra Parton, la estrella de Hollywood. Empieza con el sonido de una máquina de escribir. (¿Ese tecleo? Parton lo ideó originalmente golpeando sus largas uñas acrílicas). La vibrante “9 to 5” se compuso para la película homónima de 1980, protagonizada por Jane Fonda, Lily Tomlin y Parton en su primera aparición como actriz. La canción también figura en su álbum “9 to 5 and Odd Jobs”. En su letra, celebra a las mujeres en el ámbito laboral y sirve como un llamado a la equidad salarial; le valió a Parton su primera nominación al Óscar.
1983: “Islands in the Stream”, con Kenny Rogers
Para la década de 1980, Parton se había convertido en una celebridad de alcance masivo. En “Islands in the Stream”, junto a Kenny Rogers, su voz de soprano cristalina logra armonías perfectas. Esto no debería sorprender, pero quizá sí esto: la canción fue escrita por los Bee Gees. Barry Gibb afirmó que estaba destinada a Diana Ross, mientras que Robin Gibb dijo que era para Marvin Gaye. Sea como sea, llegó a Parton y Rogers, y el resto es historia. También nos recuerda cómo el R&B y la música country están intrínsecamente conectados.
1989: “Why’d You Come in Here Lookin’ Like That”
Antes de este regreso triunfal al country con mayúsculas, hubo un desvío más profundo hacia el pop ochentero cargado de cajas de ritmos. Si hay un solo álbum de Parton que conviene considerar saltarse, es “Rainbow”, de 1987. Pero lo que vino después, “White Limozeen” de 1989, merece celebrarse por “Why’d You Come in Here Lookin’ Like That”, con su guitarra steel, banjo, mandolinas, Pedabro y un violín feroz cortesía de Ricky Skaggs, mientras Parton cosifica juguetonamente a un hombre con un guiño pícaro.
1999: “The Grass Is Blue”
“He tenido que idear una manera de sobrevivir”, comienza Parton la canción que da título a su álbum de 1999 “The Grass Is Blue”. Contó que escribió la balada bluegrass en 30 minutos, durante una pausa para almorzar mientras filmaba “Blue Valley Songbird”, un drama musical hecho para televisión sobre una mujer que intenta dejar a una pareja abusiva. Incluye sus voces ásperas, una maqueta destinada a servir como plano para la grabación final, lo que aporta una crudeza adicional a una canción de dolor imposible. “Y el cielo es verde / y la hierba es azul / Y no te amo”.
2001: “Little Sparrow”
Si hubo algo parecido a una disminución en la abrumadora popularidad de Parton, llegó en los años 90, cuando los oyentes country abrazaron en cambio el pop-country pulido de Shania Twain y LeAnn Rimes. Un giro llegó al final de esa década y en la siguiente, cuando Parton se propuso hacer álbumes de raíces, tomando del bluegrass, el country, el góspel y el folk apalache, que revitalizaron su carrera musical. Las desgarradoras armonías a cappella de la canción que da título a su álbum de 2001 “Little Sparrow”, publicado un año después de la muerte de su padre y dedicado a él, son otra prueba de su grandeza. La voz de Parton no conoce límites. Pero para recordarle eso a la gente, a veces hay que volver a casa.
2014: “Blue Smoke”
Nadie escribe sobre los lugares como Parton. En “Blue Smoke”, con su espíritu juvenil ferroviario, Parton lleva al oyente a su hogar de infancia en las montañas Blue Ridge, hermoso, desolado y nostálgico. “Humo azul subiendo la montaña, humo azul serpenteando en la curva / Humo azul es el nombre del tren del desamor en el que voy montada”, canta. “Dejé una nota, escribí: ‘Me voy y no voy a volver’ / Humo azul rodando, rodando, rodando, rodando, rodando por la vía”.