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Mar, Sep

Ex-responsable de inteligencia marroquí podría revelar detalles sobre el espionaje al móvil de Pedro Sánchez

Internacionales
Un antiguo alto cargo de la inteligencia exterior de Marruecos, Mehdi Hijaouy, presuntamente involucrado en operaciones de espionaje con Pegasus, incluyendo la intervención del teléfono del presidente Pedro Sánchez, estaría dispuesto a compartir información crucial. Según una investigación periodística, Hijaouy podría ofrecer detalles sobre la ejecución del espionaje, sus objetivos y los datos obtenidos de los dispositivos afectados.

Mehdi Hijaouy, quien fuera el segundo al mando de la inteligencia exterior de Marruecos y exlíder de una de sus unidades operativas, habría participado directamente en las acciones de espionaje efectuadas con el software Pegasus, incluyendo el acceso no autorizado al dispositivo móvil del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Conforme a una investigación publicada por el diario ABC, Hijaouy, además, estaría dispuesto a proporcionar datos sobre cómo se llevó a cabo el espionaje, quiénes fueron los afectados y qué información se extrajo de los aparatos.

Hijaouy fue un directivo de alto rango en la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED), el servicio de inteligencia exterior de Marruecos, donde alcanzó la posición de número dos. De acuerdo con un historial de servicios presentado por la periodista Ketty Garat en el programa Horizonte, también ejerció como jefe del “Service Action”, una unidad de operaciones de la inteligencia marroquí. La investigación de ABC, firmada por Garat, cita a fuentes cercanas al exjefe operativo de inteligencia que afirman que dejó Marruecos en 2024 llevando consigo documentación relacionada con las operaciones de espionaje. Según estas fuentes, conservaría información sobre “cómo se hizo, a quién se le hizo” y sobre el contenido obtenido de los teléfonos intervenidos.

Según la publicación, Hijaouy podría facilitar información no solo sobre el teléfono de Sánchez, sino también sobre otros integrantes del Gobierno español. Las declaraciones sobre su implicación directa en el caso Pegasus provienen, por ahora, de la investigación periodística y no han sido confirmadas judicialmente.

El Gobierno confirmó la infección en 2022

La infección del teléfono de Pedro Sánchez con Pegasus no es una novedad. El Gobierno español confirmó oficialmente en mayo de 2022 que el dispositivo del presidente había sido intervenido de manera “ilícita y externa”, aunque en ese momento no atribuyó públicamente la operación a Marruecos ni a ningún otro Estado. Las investigaciones judiciales determinaron posteriormente que del teléfono de Sánchez se extrajeron al menos 2,57 gigabytes de información entre el 19 y el 21 de mayo de 2021, además de otros 130 megabytes el 31 de mayo. También fueron infectados los teléfonos de la entonces ministra de Defensa, Margarita Robles, y del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, mientras que se detectó un intento de intrusión contra el entonces ministro de Agricultura, Luis Planas.

La autoría del espionaje no ha sido establecida judicialmente

A pesar de las sospechas que durante años han apuntado hacia Marruecos, la Justicia española no ha determinado oficialmente quién ordenó o ejecutó el espionaje. El Gobierno español tampoco atribuyó públicamente a Rabat la intervención de los dispositivos. La investigación judicial del caso ha experimentado varios cierres y reaperturas ante las dificultades para identificar a los responsables de las infecciones y obtener cooperación internacional. Por ello, las nuevas informaciones sobre Hijaouy constituyen por ahora revelaciones periodísticas pendientes de ser acreditadas ante la Justicia. Si finalmente entrega la documentación y los datos que, según ABC, conserva, ese material podría aportar nuevos elementos para determinar quién estuvo detrás del espionaje a los principales miembros del Gobierno español.

La forma más precisa para referirse a él en la nota sería “ex número dos de la inteligencia exterior marroquí” en la primera mención y luego “exjefe operativo de inteligencia” o “exalto cargo de la inteligencia marroquí”. Se evitaría usar únicamente “exjefe de la inteligencia marroquí”, ya que técnicamente exagera el cargo que está acreditado públicamente.