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Mar, Sep

El camino para convertirse en militar: 478 horas en el Ejército y seis meses en la Fuerza Aérea

Nacionales
Convertirse en miembro de las Fuerzas Armadas en República Dominicana es un proceso riguroso y extenso. Los aspirantes deben cumplir una serie de requisitos y superar múltiples evaluaciones antes de iniciar una formación que puede durar aproximadamente seis meses en el Ejército y la Fuerza Aérea, o un entrenamiento básico en la Armada, dependiendo de la institución elegida.

Para los jóvenes que aspiran a ingresar al Ejército y la Fuerza Aérea como conscriptos, o a la Armada como grumetes, la meta de unirse a las Fuerzas Armadas de República Dominicana representa un camino largo y exigente. Antes de ponerse el uniforme, los candidatos deben satisfacer una serie de condiciones y superar varios controles que determinarán si cumplen con los requisitos para formar parte de las filas militares. Esto va más allá de demostrar solamente resistencia física. Dependiendo de la rama, durante el proceso se consideran factores como la edad, el nivel educativo, el estado de salud físico y mental, pruebas académicas y de inteligencia, así como la verificación de antecedentes y otros procedimientos de depuración.

En el Ejército, el plan de capacitación que se investigó abarca 478 horas de instrucción, mientras que el ciclo de entrenamiento general para los aspirantes a conscriptos se extiende por aproximadamente seis meses. En la Fuerza Aérea (FARD), la preparación de los futuros conscriptos también dura cerca de seis meses e incluye 31 materias prácticas y teóricas, además de 10 charlas complementarias. Por su parte, en la Armada, los jóvenes comienzan como aspirantes a grumetes y deben completar un periodo de adiestramiento militar fundamental antes de ser asignados a las distintas dependencias navales.

Fuerza Aérea: los controles empiezan antes del adiestramiento

Para un joven que desea unirse a la Fuerza Aérea como conscripto, el recorrido se inicia mucho antes de comenzar la preparación militar. Entre los primeros aspectos que la institución verifica se encuentran la edad reglamentaria para el ingreso, el nivel educativo requerido, la documentación solicitada y el cumplimiento de las demás condiciones establecidas para participar en el proceso. Esta revisión inicial define cuáles aspirantes pueden avanzar a las siguientes evaluaciones.

Una vez superada esta fase, comienza una serie de filtros donde cada evaluación acerca o aleja al joven de la posibilidad de ingresar. El procedimiento contempla inicialmente una revisión médica preliminar, cuyo objetivo es determinar si existen condiciones de salud que puedan impedir la continuación del candidato. Sin embargo, esta no es la única revisión médica. Los aspirantes que siguen avanzando deben someterse posteriormente a evaluaciones médicas especializadas.

Antes de llegar a ese punto, también pasan por una evaluación general que aborda aspectos relacionados con sus conocimientos y cultura, así como por el Test Elemental de Inteligencia (TEI). Superar las primeras evaluaciones tampoco garantiza un puesto dentro de la Fuerza Aérea. Esto significa que, además de las evaluaciones médicas, académicas y personales, existe una revisión interna antes de que el aspirante pueda ser considerado apto para seguir adelante. Posteriormente, se realiza la evaluación física diagnóstica, mediante la cual se verifica si posee las condiciones necesarias para afrontar las exigencias propias de la preparación militar.

Después de la prueba física, se efectúan las evaluaciones médicas especializadas y solo entonces se llega a la selección de los aspirantes. Pero ser seleccionado aún no significa haber completado el camino.

Seis meses de preparación en la Fuerza Aérea

Los jóvenes elegidos ingresan al centro correspondiente para comenzar su preparación como aspirantes a conscriptos. Este proceso tiene una duración aproximada de seis meses, durante los cuales se desarrolla un programa compuesto por 31 materias prácticas y teóricas, a las que se suman 10 charlas complementarias. La institución informó que en 2024 y 2025, aproximadamente 45 instructores estaban asignados a este proceso de formación, mientras que para 2026 la cifra reportada fue de 40 instructores. El entrenamiento se lleva a cabo además en tres centros o comandos. Solo después de finalizar la preparación correspondiente se produce el alistamiento, que marca la incorporación del nuevo miembro a las filas de la Fuerza Aérea.

En 2024, la Fuerza Aérea admitió a 500 aspirantes a conscriptos. En 2025, reportó nuevamente 500 admitidos y para 2026 seleccionó otros 400. En total, 1,400 jóvenes fueron admitidos entre 2024 y 2026.

Sin embargo, ingresar al centro de formación no garantiza que todos concluyan el proceso. En 2024, la institución reportó 74 deserciones durante el entrenamiento. Para 2025 se registraron 23 y en 2026 otras 43. La FARD también informó que 46 aspirantes abandonaron después de haber sido admitidos en 2024, otros 24 en 2025 y 34 durante 2026, aunque estas cifras deben analizarse según la clasificación específica utilizada por la institución y sin asumir que corresponden exactamente al mismo indicador de deserción durante la formación.

Ejército: 478 horas antes de incorporarse como soldado

En el Ejército, los jóvenes que buscan convertirse en conscriptos también pasan por un proceso de evaluación antes de iniciar la formación. Los aspirantes son sometidos a controles relacionados con sus condiciones físicas, académicas, psicológicas y médicas, además de procesos de depuración y otras verificaciones requeridas para el ingreso. Una vez admitidos, comienza una nueva etapa: el entrenamiento.

El programa de formación proporcionado por el Ejército para esta investigación abarca 478 horas, distribuidas en tres grandes componentes. De ese total, 168 horas corresponden a formación doctrinal, 190 horas a instrucción relacionada con armas y 120 horas a entrenamiento táctico. El componente vinculado a armas representa aproximadamente el 39.7 % de la carga horaria total, mientras que la formación doctrinal concentra cerca del 35.1 % y la preparación táctica alrededor del 25.1 %. Las 478 horas demuestran que la preparación del nuevo soldado combina conocimientos institucionales y doctrinales con entrenamiento práctico y táctico.

Aunque el programa académico contempla 478 horas, el ciclo general de preparación de los aspirantes a conscriptos del Ejército se extiende durante aproximadamente seis meses. Los jóvenes reciben su preparación en el Batallón de Entrenamiento “Mayor General Fernando A. Sánchez”, perteneciente a la Dirección General de Educación, Capacitación y Entrenamiento Militar. Durante ese tiempo deben adquirir los conocimientos, habilidades y disciplina requeridos antes de convertirse formalmente en soldados.

Entre 2024 y 2026, el Ejército reportó 2,738 aspirantes admitidos para ingresar a sus filas. Solo en 2024 fueron admitidos 1,540 jóvenes, mientras que en 2025 la cifra fue de 837 y en los datos correspondientes a 2026 aparecen otros 361.

Armada: de aspirante a grumete

En la Armada de República Dominicana, los jóvenes que buscan ingresar por esta modalidad son denominados aspirantes a grumetes. Las memorias institucionales confirman que estos jóvenes son incorporados para realizar un entrenamiento militar básico antes de ser destinados a las distintas unidades y dependencias de la institución. Durante 2023, por ejemplo, la Armada reportó el ingreso de 125 aspirantes a grumetes en marzo y otros 500 en julio, todos de sexo masculino. En conjunto fueron 625 aspirantes a grumetes incorporados durante esas dos jornadas para recibir entrenamiento militar básico. La propia institución indicó que esos ingresos tenían como propósito disponer de personal para cubrir necesidades en bases navales, capitanías, destacamentos, puestos y unidades navales.

Sin embargo, a diferencia del Ejército y la Fuerza Aérea, para este análisis todavía no se dispone de información detallada que permita establecer la cantidad total de horas, duración exacta del programa, número de asignaturas o distribución de la formación de los grumetes. Estos datos fueron solicitados a la Armada como parte de esta serie de investigaciones, pero la respuesta correspondiente continúa pendiente.