Casi tres semanas después de una catastrófica riada en Nepal, las autoridades han informado del hallazgo de restos de aproximadamente 1.400 personas, mientras que más de 4.000 individuos continúan sin ser localizados. La identificación de los cuerpos presenta desafíos significativos, con una gran parte correspondiendo a fragmentos, lo que complica el conteo final y la entrega a sus familias. El gobierno ya planea la reconstrucción, valorada en miles de millones de dólares.
A punto de cumplirse tres semanas desde la devastadora riada en Nepal, las autoridades informaron este martes que han recuperado restos de casi 1.400 personas fallecidas, mientras que más de 4.000 siguen sin ser encontradas. De acuerdo con las últimas cifras de la Policía de Nepal, se han podido recuperar los restos de 1.399 individuos, aunque cerca de 520 corresponden a partes de cuerpos, lo que dificulta su identificación y la consolidación de un recuento definitivo de personas fallecidas. Hasta el momento, solo se han entregado 103 cuerpos a sus familiares. La magnitud de la tragedia ha obligado a las autoridades a sepultar a las personas antes de poder confirmar su identidad, registrando marcas y fotografías que puedan ayudar a sus parientes a reconocerlos posteriormente. Para este fin, Nepal también ha recolectado muestras de ADN de casi 1.300 restos mortales y de cerca de 1.900 familiares de los desaparecidos. Hay 4.089 personas con las que no se ha podido establecer contacto desde la riada, entre ellas 610 extranjeros.
El lunes, el primer ministro nepalí, Balendra Shah, se reunió con líderes de los gobiernos locales de los distritos Rasuwa, Nuwakot, Dhading, Gorkha y Tanahun, las zonas más impactadas por la riada, para discutir las operaciones de búsqueda que siguen en marcha y el futuro plan de reconstrucción, para el cual el Gobierno estima un costo superior a los 4.700 millones de dólares. “Los representantes del pueblo expresaron su compromiso de desarrollar zonas verdes en las áreas ribereñas afectadas por las inundaciones y de avanzar en la reubicación de los asentamientos a lugares seguros cercanos”, escribió el lunes en Facebook el director de la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres nepalí, Dharam R. Uprety.
Los análisis realizados hasta ahora sugieren que las riadas del 26 de agosto se originaron con el colapso de un glaciar a gran altitud en territorio nepalí, una explicación aceptada por China y respaldada posteriormente por análisis satelitales internacionales. La avalancha de hielo, rocas y lodo también afectó el Tíbet, donde las autoridades chinas contabilizan 43 muertos y 519 desaparecidos, de los cuales 261 de quienes siguen sin localizar son extranjeros de 23 países.