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Vie, Oct

El Consejo de Europa Advierte que las Narrativas Apocalípticas de la IA Buscan Evadir Regulaciones

Internacionales
Líderes de la inteligencia artificial están utilizando discursos catastróficos sobre el fin de la humanidad como una táctica para influir en la regulación. Mario Hernández, del Consejo de Europa, argumenta que empresas como OpenAI buscan moldear las leyes a su favor, cuestionando la sinceridad de sus advertencias y abogando por un marco regulatorio europeo que preserve el control humano y los derechos fundamentales.

Detrás de los pronósticos de catástrofe que emiten los directivos de la inteligencia artificial acerca del fin de la humanidad, se esconde una táctica de presión regulatoria. Así lo señaló Mario Hernández, quien preside el Comité de Tecnologías Digitales Nuevas y Emergentes del Consejo de Europa. Él indica que compañías como OpenAI, Anthropic o xAI pretenden influir de manera sutil en la legislación para que esta se ajuste a sus propios objetivos comerciales.

En una entrevista con EFE, Hernández calificó de “engañosas” las peticiones para detener el desarrollo de la IA y puso en duda la coherencia de los ejecutivos del sector: si realmente consideraran que sus creaciones representan un peligro devastador, deberían frenar su producción en lugar de limitarse a emitir advertencias públicas. “Si yo sé que estoy fabricando un producto que contamina y es cancerígeno, lo primero que hago es alertar y no seguir desarrollándolo; si ellos piensan que lo que están haciendo es perjudicial para la humanidad, que sus IA pueden aprender y saltarse todas las barreras de seguridad…” afirmó.

Para el jurista y profesor de Derecho Constitucional, las predicciones apocalípticas buscan restringir el debate para que la normativa quede en manos de las corporaciones con intereses económicos directos. Aunque reconoce que la IA implica peligros serios en infraestructuras cruciales y seguridad nacional, Hernández subraya su rol como motor multiplicador en campos como la medicina personalizada, la robótica o la computación cuántica.

Frente al riesgo de una “anarquía digital”, defiende el modelo europeo basado en el Convenio Marco sobre Inteligencia Artificial, el primer acuerdo internacional vinculante impulsado por el Consejo de Europa y ratificado por la UE, insistiendo en que la tecnología debe avanzar sin perder la supervisión humana, el control democrático y el respeto a los derechos fundamentales.