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Dom, Sep

Detalles del Operativo Fraudulento Identificado Dentro de SENASA, Según Expediente

Internacionales
Una investigación revela el funcionamiento de una red fraudulenta dentro de SENASA, donde se utilizaban datos de afiliados para generar autorizaciones médicas falsas y reclamaciones ilegítimas. El esquema involucraba a empleados y médicos con roles definidos, causando un perjuicio económico considerable a la institución y afectando a miles de personas.

Conforme a la indagación, una organización ilícita operaba de manera constante y coordinada dentro de SENASA, mediante una estructura donde sus miembros poseían roles específicos para elaborar, convalidar y registrar aprobaciones médicas ilegítimas. El plan iniciaba con la adquisición y uso indebido de la información personal y sensible de los miembros de la entidad. Los individuos afectados, según el expediente, jamás solicitaron, recibieron ni requirieron las atenciones sanitarias que posteriormente aparecían registradas a su nombre.

Para llevar a cabo la maniobra, se empleaban datos confidenciales de los afiliados, documentos médicos y administrativos adulterados, así como formularios en los que se consignaban consultas, diagnósticos y procedimientos que presuntamente nunca se realizaron. El expediente establece que la estructura contaba con una distribución de funciones entre personal interno de SENASA y profesionales de la salud bajo investigación. Entre los empleados señalados se encuentran Ángel Luis Guzmán Vásquez, Heidy Coronado Paulino y Starky Atahualpa Arturo Rodríguez Nova, además de otros exempleados que continúan siendo investigados.

Estos empleados, de acuerdo con la acusación, tenían acceso a las bases de datos de SENASA, desde donde obtenían información confidencial sobre los afiliados y sus planes de salud. Posteriormente, esos datos eran empleados para elaborar solicitudes médicas a nombre de personas que no habían solicitado los servicios. En los formularios se incorporaban los datos personales de los afiliados, diagnósticos, consultas y procedimientos, además de rúbricas que, según la investigación, eran falsificadas. Una vez completados, los documentos pasaban a manos de los médicos implicados.

Los profesionales de la salud, según el expediente, firmaban y sellaban los formularios y colocaban el código PSS, con lo que se buscaba dar apariencia de legalidad a las solicitudes y permitir que estas fueran procesadas por el seguro. En otros casos, Ángel Luis Guzmán Vásquez, Angeury Guzmán Vásquez, Heidy Coronado Paulino, Starky Atahualpa Arturo Rodríguez Nova y sus colaboradores facilitaban directamente los datos de los afiliados a los médicos investigados. Con esa información, se elaboraban reclamaciones sustentadas en diagnósticos y procedimientos inexistentes, que nunca habían sido solicitados ni realizados. Para completar el trámite, se incorporaban datos falsos y se falsificaban las firmas de los afiliados.

De esta manera, siempre según el expediente, la estructura suplantaba la identidad de los afiliados y utilizaba su información para generar reclamaciones fraudulentas ante SENASA, con el propósito de obtener pagos y beneficios económicos de manera indebida. La investigación sostiene que la operación fue planificada, reiterada y sostenida en el tiempo, afectó a miles de afiliados y provocó un perjuicio patrimonial significativo al Seguro Nacional de Salud.