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Mié, Sep

María Corina Machado Enfrenta Obstáculos para Regresar a Venezuela Tras Siete Intentos Fallidos

Internacionales
María Corina Machado ha realizado siete intentos infructuosos para retornar a Venezuela desde su salida clandestina en diciembre de 2025. A pesar de haber viajado por diversos países, recibido el Premio Nobel de la Paz y reunirse con Donald Trump, su regreso se ha visto frustrado por problemas administrativos, logísticos y técnicos. La situación contrasta con el actual escenario político del país, donde Nicolás Maduro ya no está en el poder.

María Corina Machado ha intentado volver a Venezuela en siete ocasiones desde que dejó el país de forma secreta en diciembre de 2025. Los planes, que incluyeron vías aéreas y marítimas desde Estados Unidos, Panamá y diversas islas caribeñas, se han visto impedidos por inconvenientes con permisos, trayectos, vuelos y, en el intento más reciente, por una supuesta falla mecánica en la embarcación que la transportaría desde Panamá. El último esfuerzo ocurrió esta semana, cuando Machado buscó usar Aruba y Curazao como puntos de acceso a Venezuela. Esta alternativa surgió después de que un barco preparado en Panamá no pudiera zarpar debido a un problema técnico. El equipo de la líder había nombrado la operación como “Ítaca”, aludiendo al retorno a casa tras una larga odisea. Esta situación difiere del escenario que dejó al salir de Venezuela. Machado partió el 8 de diciembre de 2025, disfrazada, sin pasaporte y a bordo de una pequeña nave. Desde entonces, ha recorrido diferentes naciones, fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz, se encontró con el expresidente estadounidense Donald Trump y presenció desde el exterior la caída de Nicolás Maduro, quien permanece en prisión en Nueva York.

El primer intento de regreso ocurrió el 26 de junio, cuando Machado despegó de Virginia en una aeronave privada rumbo a Curazao. Las autoridades neerlandesas habían dado la aprobación inicial para el aterrizaje, pero el permiso fue revocado cuando la aeronave ya estaba en el aire, obligándola a volver. Dos días después, el 28 de junio, intentó continuar el viaje desde Panamá. Machado procuró abordar un vuelo de Copa con destino a Caracas, pero tampoco lo logró. A partir de ese momento, surgieron otras opciones que fueron descartadas antes de concretarse. Para septiembre, ya habían fallado cinco estrategias distintas. El equipo decidió entonces reducir la cantidad de autorizaciones requeridas y mantener en secreto los pormenores de las operaciones. Panamá se convirtió en la base de la denominada operación Ítaca. Una pequeña embarcación cruzó el Canal de Panamá el 21 de septiembre y estaba programado que partiera la madrugada siguiente desde el Caribe. Los trámites migratorios estaban listos, pero la compañía que había proporcionado el barco reportó una avería que impedía su salida. Machado decidió entonces recurrir a una séptima opción: viajar por aire hasta una de las islas del Caribe frente a Venezuela y completar desde allí el recorrido por mar. Sin embargo, esta alternativa también fue descartada y se convirtió en el séptimo intento fallido.

Hasta ahora, no se han presentado pruebas de una determinación coordinada para impedir el retorno de Machado, ni de que todos los incidentes tengan una misma causa. Los eventos registrados incluyen permisos revocados, vuelos que no pudieron realizarse, rutas desechadas y una embarcación que quedó inutilizada por una avería justo cuando estaba lista para partir. Cada episodio ha tenido una explicación diferente, aunque todos culminaron con el mismo desenlace: Machado sigue fuera de Venezuela. El propio Gobierno estadounidense ha declarado públicamente que la líder puede volver. El presidente Donald Trump negó el 8 de julio que su administración estuviera obstaculizando su regreso y afirmó que nunca le había dicho que no retornara.

Machado pasó gran parte de 2024 como una de las figuras más destacadas de la oposición venezolana. Tras ser inhabilitada políticamente, apoyó la candidatura de Edmundo González Urrutia para las elecciones presidenciales del 28 de julio de ese año. El Consejo Nacional Electoral proclamó a Nicolás Maduro como ganador, pero la oposición publicó actas que, según su conteo, daban la victoria a González Urrutia. El Centro Carter también puso en duda el resultado oficial. Estados Unidos finalmente reconoció a González como presidente electo. Después de las elecciones, Machado pasó a la clandestinidad. Varios líderes y colaboradores opositores fueron arrestados o abandonaron el país, mientras algunos permanecieron refugiados en la Embajada de Argentina en Caracas. La dirigente reapareció públicamente el 9 de enero de 2025, durante una manifestación en Caracas, y posteriormente volvió a esconderse. Finalmente, en diciembre, logró salir de Venezuela por el Caribe en una operación que incluyó una travesía marítima hacia Curazao.

Mientras permanecía oculta, Machado recibió el Premio Nobel de la Paz. El anuncio ocurrió el 10 de octubre de 2025 y fue comunicado por Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité Noruego del Nobel. Machado no pudo asistir inicialmente a la ceremonia en Oslo. Su hija recibió el galardón en su nombre y la dirigente llegó posteriormente a Noruega. Desde allí aseguró que llevaría el premio de vuelta a Venezuela “en el momento oportuno”. Semanas después, Estados Unidos intervino militarmente en Venezuela, capturó a Maduro y lo trasladó a Nueva York. El cambio en el panorama político venezolano, sin embargo, no significó el regreso de Machado. Washington optó por mantener parte de las estructuras estatales existentes y designó a Delcy Rodríguez al frente del Gobierno interino. Mientras tanto, Machado comenzó a gestionar desde el exterior su regreso y a mantener contactos con funcionarios estadounidenses y otros actores internacionales.

Los movimientos telúricos registrados el 24 de junio impulsaron la decisión de Machado de intentar volver. Desde el extranjero, la líder consideró que la situación de emergencia que vivía Venezuela hacía más apremiante su presencia en el país. A partir de entonces se sucedieron los siete intentos que concluyeron esta semana en Panamá. No hay una única explicación para los obstáculos encontrados: algunos estuvieron relacionados con decisiones administrativas, otros con dificultades logísticas y el último con una avería en la embarcación preparada para el viaje. Nueve meses después de abandonar Venezuela, Machado ha recorrido distintos países, recibió el Nobel de la Paz, se reunió con Trump y ha tratado de regresar en siete oportunidades. La primera vez salió del país cuando Maduro todavía estaba en el poder y su aparato de seguridad la buscaba. Ahora, con Maduro encarcelado en Estados Unidos, Machado sigue sin encontrar una ruta que le permita volver a Venezuela. La operación fue denominada “Ítaca” por la intención de completar el viaje de regreso. Por ahora, después de siete intentos, ese destino sigue pendiente.