La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha expresado su inquietud ante los esfuerzos del Departamento de Defensa de EE. UU. por restringir el acceso a la información pública. Una reciente propuesta legislativa podría otorgar al Secretario de Defensa la facultad de ocultar datos no clasificados, lo que, según la SIP, amenaza la transparencia y la labor periodística. Esta medida se suma a una serie de acciones previas que limitan el trabajo de los medios de comunicación.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) resaltó en su informe acerca de la libertad de prensa las tentativas del Departamento de Defensa de Estados Unidos de continuar restringiendo el acceso a la información. Esto incluye una propuesta reciente que, de ser aprobada por el Congreso, “podría impedir el acceso público a una vasta cantidad de información”. Esta iniciativa, conforme indica la organización en su sitio web, busca conceder nuevas atribuciones al titular de la Secretaría de Defensa para que pueda optar por no divulgar información que actualmente no está clasificada y que debe revelarse conforme a las leyes estatales de acceso a recursos públicos o FOIA, por sus siglas en inglés.
En particular, la propuesta permitiría al secretario de Defensa designar de forma unilateral una amplia gama de información de interés público como “información controlada no clasificada” (CUI, por sus siglas en inglés), que quedaría entonces exenta de divulgación. Según la SIP, si este cambio se implementa, “cualquier información que el Gobierno no desee revelar” podría ser catalogada como CUI y mantenerse en reserva.
A juicio de la SIP, la Administración Trump ha implementado medidas para “obstaculizar que periodistas” accedan a zonas “clave”, al mismo tiempo que ha “intensificado sus ataques” contra el acceso a la información. Entre estos ataques, mencionan el veto temporal en septiembre a MS Now, Político y CNN. Este último medio también fue excluido del conocido como ‘pool’, la rotación de medios para la cobertura audiovisual del presidente.
También se refieren a la revisión de las licencias de la FCC (Comisión Federal de Comunicaciones) de las estaciones de ABC bajo la acusación de “prácticas discriminatorias de contratación” y la limitación por parte del Departamento de Seguridad Nacional de la duración de las visas para periodistas extranjeros. Actualmente, las visas permiten a los periodistas de otros países permanecer en el país, en la práctica, durante el período de validez del visado, pero la nueva normativa restringirá su estancia a 240 días, tras los cuales deben demostrar nuevamente su vínculo con el medio.
Una vez que entre en vigor, los periodistas extranjeros que deseen permanecer en Estados Unidos más allá de ese plazo deberán solicitar la renovación de su visa y someterse a un proceso de evaluación de posibles riesgos para la seguridad nacional. La SIP considera que esta nueva norma “genera inquietud” ante la posibilidad de que los funcionarios gubernamentales utilicen esta renovación más frecuente para denegar solicitudes a periodistas que realicen coberturas más críticas.