La alianza política del candidato Luiz Inácio Lula da Silva ha interpuesto un recurso urgente ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil. El objetivo es prolongar el horario de votación hasta las 19:00 horas en varias localidades afectadas por problemas en el transporte público. Esta medida busca garantizar el derecho al voto de los ciudadanos ante las dificultades reportadas en al menos nueve estados del país.
La coalición política del aspirante presidencial Luiz Inácio Lula da Silva presentó este domingo una medida cautelar de carácter urgente ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil. El objetivo de esta acción es pedir la ampliación del horario de cierre de las urnas hasta las siete de la tarde en los municipios que han experimentado inconvenientes con el sistema de transporte público.
La petición inicial, remitida al presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, abarca un mínimo de nueve estados de la nación, incluyendo São Paulo, Alagoas, Pernambuco, Roraima, Piauí, Paraíba, Pará, Paraná y Río de Janeiro. Esta solicitud se suma a otra previa presentada para tres municipios del estado de Bahía.
Según el documento legal entregado por los representantes jurídicos de la campaña, los informes sobre anomalías y deficiencias en el traslado de los votantes se incrementaron a lo largo del día electoral en diversas zonas territoriales. Entre las problemáticas detalladas ante el organismo electoral se mencionan deficiencias operativas en São Paulo, donde, según la petición, solo opera aproximadamente el sesenta por ciento de la flota vehicular en la capital, a pesar de una orden judicial emitida previamente.
Asimismo, en Alagoas se registraron esperas de más de una hora y denuncias sobre el cobro indebido de tarifas a los votantes, lo que llevó a la intervención del Ministerio Público.
El informe también especifica dificultades para acceder al transporte interurbano gratuito en Pernambuco, el incumplimiento de las rutas asignadas a comunidades indígenas por parte de empresas contratadas en Roraima, y reducciones en la flota de vehículos, además de unidades que omitieron paradas en Teresina y João Pessoa. En Río de Janeiro y Pará se documentaron esperas prolongadas y restricciones de movimiento en áreas como Petrópolis, São Gonçalo y la región de Marajó.
Frente a esta situación, la coalición solicitó la intervención de las autoridades policiales y federales para indagar y aprehender a los responsables de obstaculizar el derecho al sufragio. Adicionalmente, la Federación Brasileña de la Esperanza requirió a los tribunales electorales municipales la entrega de fichas o números a los electores que se encontraran en las filas exteriores y accesos de los centros de votación al momento de cumplirse la hora oficial de cierre.