Las recientes protestas en Francia resultaron en la detención de 1.435 individuos, con un saldo de 267 agentes y cerca de 150 manifestantes heridos. A pesar de la considerable violencia contra las fuerzas del orden, el ministro del Interior, Laurent Núñez, declaró que los eventos transcurrieron sin 'incidentes graves' en comparación con semanas anteriores. Las autoridades investigarán las lesiones graves y mantienen la vigilancia sobre distintos grupos, implementando estrictas medidas de seguridad para futuras convocatorias.
Las autoridades francesas aprehendieron a 1.435 personas durante las concentraciones realizadas el pasado sábado en diversas ciudades del territorio nacional. En estos eventos, 267 efectivos policiales resultaron lesionados y aproximadamente 150 manifestantes sufrieron heridas, tres de ellos de gravedad, según informó este lunes el ministro del Interior, Laurent Núñez. Durante una entrevista con el canal BFMTV, Núñez afirmó que las movilizaciones se desarrollaron sin “sucesos mayores” en comparación con las registradas la semana previa. No obstante, admitió un elevado nivel de agresión dirigida a las fuerzas de seguridad. De acuerdo con el ministro, tres participantes sufrieron heridas serias en Toulouse, Reims y Clermont-Ferrand. Ante las preguntas sobre el uso de la fuerza policial, defendió la actuación de los agentes, señalando que operaron en un ambiente de extrema violencia. Asimismo, comunicó que la Inspección General de la Policía Nacional (IGPN) realizará una investigación administrativa sobre todos los casos de heridas graves. Núñez atribuyó parte de los enfrentamientos a grupos de ultraizquierda y aseguró que las autoridades lograron controlarlos mediante controles más rigurosos. Durante estas intervenciones, los agentes incautaron armas y objetos potencialmente peligrosos, incluyendo cuchillos y morteros. Alrededor de un centenar de los arrestados fueron detenidos por llevar este tipo de artículos.
Medidas de seguridad para futuras protestas
El ministro también resaltó la prohibición de concentraciones en los centros de algunas ciudades como una de las estrategias que contribuyeron a mitigar los actos violentos. Respecto a la posibilidad de mantener estas restricciones en las próximas convocatorias, incluyendo la programada para el sábado 30 de octubre, explicó que las decisiones se tomarán caso por caso y estarán a cargo de los prefectos, representantes del Gobierno en las regiones, en función de las condiciones de seguridad de cada lugar. Al ser consultado sobre la probabilidad de que ocurran nuevos altercados el próximo sábado, Núñez respondió que ese riesgo sí existe. El dispositivo de seguridad empleado durante las protestas del sábado anterior estuvo compuesto por 70.000 policías y gendarmes en todo el país, aproximadamente 10.000 más que la semana precedente. El funcionario también adelantó que se mantendrán los toques de queda nocturnos vigentes en cerca de una decena de localidades. Estas disposiciones son acordadas por los prefectos en coordinación con los alcaldes.
Grupos de ultraderecha bajo vigilancia
Núñez confirmó que las fuerzas de seguridad detectaron convocatorias de grupos de ultraderecha que supuestamente tenían la intención de agredir a colectivos de ultraizquierda. También identificaron mensajes de agrupaciones que anunciaban su propósito de organizarse para proteger comercios ante posibles saqueos. El ministro desestimó las versiones que indicaban que la Policía había resguardado a estos grupos y aseguró que los agentes intervinieron para prevenir confrontaciones. Como ejemplo, señaló que en Niza fueron aprehendidas 11 personas vinculadas a agrupaciones de ultraderecha. Añadió que, además de las posibles repercusiones judiciales, las autoridades podrían considerar la disolución administrativa de los grupos a los que pertenecen los detenidos. Las manifestaciones del sábado congregaron a unas 410.000 personas, según cifras policiales, mientras que los organizadores estimaron la participación en 800.000. Las movilizaciones se produjeron por segunda semana consecutiva y ya existen nuevas convocatorias para el día 30, así como un llamado sindical a una huelga general el 5 de noviembre.