Un crucero de lujo con más de 3,300 personas a bordo chocó contra un buque portacontenedores en Bremerhaven, Alemania, mientras intentaba salir del puerto en medio de una tormenta. El incidente, que involucró al Mein Schiff 3, causó daños significativos en ambas embarcaciones, aunque afortunadamente no se reportaron heridos. Las autoridades han iniciado una investigación para esclarecer las causas del accidente.
Un buque de placer de alta gama, con 3,350 individuos entre pasajeros y miembros de la tripulación, impactó contra una nave de carga mientras partía del puerto de Bremerhaven, Alemania. El suceso se produjo en medio de intensas ráfagas de viento provocadas por una perturbación meteorológica. El incidente involucró al Mein Schiff 3, una embarcación de 293 metros de largo operada por TUI Cruises, que había iniciado un viaje de veinte días con destino a las Islas Canarias, España.
Según la información difundida por el medio australiano 7NEWS, el crucero zarpó aproximadamente a las 5:10 de la tarde del domingo, hora local, y casi veinte minutos después colisionó con el portacontenedores MSC Victorine, que se encontraba anclado en el muelle. El impacto fue registrado en grabaciones hechas por los viajeros, donde se observa cómo varios remolcadores trataban de asistir al crucero mientras los vientos fuertes dificultaban sus maniobras de salida. En las imágenes se aprecia el instante en que la nave se acerca al buque de carga y finalmente roza violentamente uno de sus laterales.
Como resultado del golpe, varios botes salvavidas del crucero sufrieron deterioros, mientras que el portacontenedores presentó afectaciones considerables en su estructura. De acuerdo con lo reportado por el diario alemán BILD, la colisión habría generado una abertura en el casco del MSC Victorine, aunque las autoridades aún están investigando la extensión de los daños.
Pasajeros sintieron fuerte impacto
En el momento del accidente, el Mein Schiff 3 transportaba 2,428 pasajeros y 922 tripulantes, quienes se encontraban a bordo cuando ocurrió la colisión. Uno de los testigos, identificado como Christian Breden, narró que había acompañado a sus progenitores, de 69 y 68 años, hasta el puerto para despedirlos antes de que comenzaran sus vacaciones. Según explicó, el crucero permaneció durante varios minutos prácticamente inmóvil, a unos 30 metros del muelle, mientras intentaba maniobrar en medio de las condiciones meteorológicas adversas. Sus padres, quienes viajaban en una cabina ubicada en el costado afectado por el impacto, describieron un estruendo fuerte acompañado de movimientos bruscos en toda la embarcación. A pesar de la magnitud del choque y los daños materiales, las autoridades policiales confirmaron que no se registraron personas lesionadas.
Crucero tuvo que regresar al puerto
Después del incidente, la empresa TUI Cruises confirmó que el Mein Schiff 3 regresó al muelle de Bremerhaven para permitir que expertos evaluaran los daños ocasionados durante la colisión. La compañía indicó que los pasajeros podían permanecer a bordo mientras se realizaban las inspecciones correspondientes. El incidente ocurrió durante el paso de la tormenta Manja, que provocó fuertes ráfagas de viento en la costa alemana del mar del Norte. Aunque inicialmente se informó sobre el choque entre el crucero y el portacontenedores, la Policía alemana confirmó posteriormente que tres embarcaciones estuvieron involucradas en el incidente, sin ofrecer mayores detalles sobre la participación de la tercera. La Policía Marítima inició una investigación para determinar las circunstancias exactas de la colisión, especialmente la influencia de las condiciones meteorológicas y las maniobras realizadas durante la salida del puerto. Hasta el momento, la compañía no ha precisado si el accidente provocará la cancelación o modificación del itinerario de veinte días que tenía previsto realizar el crucero hacia las Islas Canarias.