26
Lun, Oct

Magnates de Silicon Valley Migran a Florida Ante Propuesta de Impuesto a Grandes Fortunas en California; Meta Blinda a Zuckerberg para Retenerlo

Tecnologia
Ante la inminente propuesta de un impuesto del 5% sobre el patrimonio para grandes fortunas en California, varios millonarios de Silicon Valley, incluidos Serguéi Brin y Larry Page, han reubicado su residencia a Florida. Mark Zuckerberg, CEO de Meta, también consideró esta opción, pero su empresa ha implementado una estrategia para "blindarlo" y asegurar su permanencia cerca de las oficinas en Silicon Valley, evitando así el pago del gravamen sin perder el control de la compañía.

Millonarios de Silicon Valley como Serguéi Brin, Larry Page y Peter Thiel han trasladado su residencia a Florida, anticipando la amenaza de California de implementar un impuesto a las grandes fortunas. Estos magnates tecnológicos se han apresurado a adquirir propiedades en Miami para evitar un gravamen que aún no ha sido sometido a votación.

Mark Zuckerberg es otro de estos millonarios que, después de más de dos décadas empadronado en la costa oeste de Estados Unidos, también ha realizado movimientos, comprando una gran propiedad frente a las cálidas playas de Miami. Sin embargo, según reporta The Wall Street Journal, Meta ha intervenido en esta situación "blindando" a su CEO para que no necesite mudarse y pueda permanecer cerca de las oficinas de Meta en Silicon Valley.

El motivo de la repentina migración de millonarios hacia la costa este de Estados Unidos es un impuesto descrito en la Proposición 40, que los californianos deberán votar el 3 de noviembre. La propuesta plantea un pago único del 5% sobre el patrimonio total de aquellos que superen los 1.000 millones de dólares. Según la guía oficial, se estima que recaudaría decenas de miles de millones de dólares distribuidos en varios años y se aplicaría a quienes residieran en California el 1 de enero de 2026. Forbes calculó que a Zuckerberg le correspondería pagar unos 11.000 millones de dólares con este nuevo impuesto, una cifra considerable que lo impulsó a considerar la reubicación.

No obstante, hasta su votación, la medida es solo una propuesta que, según una encuesta de septiembre, cuenta con un 52% de aprobación entre los votantes probables, pero no tiene el apoyo del gobernador de California, Gavin Newsom, aunque este sí es partidario de imponer un gravamen más estricto para las grandes fortunas.

Como muchos otros CEOs de grandes corporaciones (especialmente si son sus fundadores), Zuckerberg no tiene una nómina fija. De hecho, según los documentos presentados por Meta, su CEO cobra un dólar al año desde 2013, y su patrimonio se basa en las acciones de Meta. Posee el 13,4% del capital total de Meta, pero controla el 60,6% de los votos, ya que cada acción de clase B otorga diez votos. Esta distribución de acciones y poder dentro de Meta implica que, si Zuckerberg tuviera que pagar el impuesto a los ricos de California, lo haría vendiendo acciones, lo que podría reducir su peso de voto a cerca del 53%. El documento incluso admite que, con el impuesto, Zuckerberg terminaría pagando por dirigir Meta desde California.

Zuckerberg informó al comité de Meta que estaba "evaluando trasladar su residencia principal fuera de California" y recordó las dificultades que experimentaron para dirigir la compañía durante la pandemia, cuando Zuckerberg no podía trabajar junto a su equipo directivo. Larry Page y Sergey Brin se marcharon antes de la fecha límite del impuesto, que tendrá efecto retroactivo para todos aquellos millonarios que residieran gran parte de 2026 en California. Brin se ha involucrado activamente en esta causa, aportando 102 millones de dólares a la campaña contraria. Jensen Huang, en cambio, ha declarado estar "perfectamente bien" con pagarlo.

Para evitar que Zuckerberg tenga que desembolsar dinero de su bolsillo para seguir dirigiendo Meta, la compañía creará en enero de 2027 una nueva clase de acciones de clase C sin voto y repartirá una por cada acción existente, lo que equivale a dividir cada título en dos (un split). De este modo, el CEO podrá vender libremente el 20% de sus acciones en caso de tener que pagar el impuesto a los millonarios, sin perder el control. En otras palabras, se desvincula el poder de voto del potencial económico de estas acciones. A cambio, Zuckerberg se compromete a vivir ocho años en California, o donde Meta tenga su sede, salvo imprevistos graves.