El jefe de la banda haitiana 'Los 400 Mawozo' ha desmentido su participación en la desaparición de cuatro ciudadanos salvadoreños, cuyo destino sigue siendo desconocido. En un video ampliamente difundido, el cabecilla, conocido como Lanmò San Jou, también expresó su categórico rechazo a la presencia de individuos de raza blanca en Haití, invocando principios históricos de soberanía nacional y manifestando su disposición a dialogar con el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, bajo ciertas condiciones.
“Esta nación es el hogar de nuestro padre Jean-Jacques Dessalines”, declaró el jefe del grupo criminal haitiano Los 400 Mawozo. Él negó rotundamente ser el culpable de la desaparición de cuatro ciudadanos de El Salvador, cuyo paradero sigue siendo un misterio, y aseguró tener bajo su mando un contingente de 350 hombres.
A través de un video que circuló por las redes, el dirigente, conocido como Lanmò San Jou, rechazó que se le atribuyera el fallecimiento de los salvadoreños y expresó su voluntad de entablar conversaciones con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, para que sus tropas se retiren del territorio haitiano. Durante sus declaraciones, manifestó su oposición a que personas de tez blanca residan en Haití e insistió en que los haitianos deben ejercer el dominio sobre su propio país. También hizo referencia a la figura de Jean-Jacques Dessalines, uno de los principales artífices de la independencia de Haití.
El individuo también se refirió a los enfrentamientos entre facciones armadas y alertó sobre la posibilidad de más bajas si los bandos continuaban incursionando en zonas controladas por sus rivales. Además, propuso la captura de cientos de miembros de las fuerzas opuestas como medida de presión antes de iniciar negociaciones y amenazó con posibles ataques contra sus bases. El líder también criticó al gobierno y a la Policía haitiana por su incapacidad para abordar la crisis de inseguridad que afecta a la nación.
Respecto a los cuatro salvadoreños desaparecidos, negó ser responsable de su fallecimiento y atribuyó lo sucedido a errores cometidos durante las operaciones de otros grupos criminales. Hasta la fecha, sus afirmaciones no confirman la existencia de negociaciones formales entre el jefe de Los 400 Mawozo y el gobierno salvadoreño. Sus declaraciones corresponden a su propia versión de los acontecimientos y no constituyen, por sí solas, una verificación independiente de lo ocurrido.
Amenazas y propuesta de negociación
En el video, Joseph también aludió a los conflictos entre organizaciones armadas y advirtió sobre la posibilidad de más muertes si los grupos persisten en entrar en territorios dominados por sus adversarios.
Asimismo, propuso apresar a cientos de miembros de las fuerzas contrarias como estrategia de presión antes de iniciar cualquier diálogo y profirió amenazas de posibles ataques a sus campamentos. El dirigente también puso en tela de juicio la habilidad del Estado haitiano y de la Policía para controlar la violencia, al tiempo que reiteró que los extranjeros blancos deben abandonar el país.
Sus declaraciones surgen mientras prosiguen las operaciones para localizar a los salvadoreños y los esfuerzos de las fuerzas de seguridad para contener a las organizaciones armadas que operan en la zona metropolitana de Puerto Príncipe.
¿Quién es Wilson Joseph, conocido como Lanmò San Jou?
Wilson Joseph, apodado Lanmò San Jou, es identificado como el cabecilla de Los 400 Mawozo, una organización delictiva con presencia en Croix-des-Bouquets y otras áreas cercanas a Puerto Príncipe. La banda ha sido vinculada con secuestros, extorsiones, tráfico de armas y otras actividades ilícitas. Ganó notoriedad global en octubre de 2021, cuando miembros de la organización secuestraron a 17 misioneros cristianos extranjeros y a sus familiares que se encontraban en Haití. Según el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI), Joseph fue acusado en ese país de conspiración para la toma de rehenes y toma de rehenes por su presunta implicación en el suceso. Estas acusaciones deben diferenciarse de una condena judicial. El FBI mantiene una ficha de búsqueda sobre el líder, mientras que el Departamento de Estado estadounidense ha ofrecido una recompensa de hasta un millón de dólares por información que facilite su arresto o condena. Además, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas incluyó a Joseph en su lista de sanciones por su relación con actividades criminales y abusos atribuidos a la organización que encabeza.
¿Qué les sucedió a los cuatro salvadoreños?
Los cuatro ciudadanos salvadoreños desaparecieron el domingo 18 de octubre, después de que individuos armados agredieran el vehículo blindado en el que viajaban por la localidad de Santo, en la comuna de Croix-des-Bouquets, cerca de Puerto Príncipe. Los hombres son técnicos aeronáuticos que formaban parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), una misión internacional desplegada para apoyar las operaciones de seguridad y combatir a los grupos criminales que operan en Haití. De acuerdo con los informes publicados sobre el incidente, los técnicos regresaban a su base tras adquirir alimentos cuando fueron atacados. El vehículo en el que se movilizaban fue incendiado y posteriormente se perdió el contacto con ellos.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, informó el 21 de octubre que había iniciado una operación para encontrarlos y rescatarlos. El mandatario exigió que fueran hallados con vida y advirtió que, si no se producía su liberación, las fuerzas salvadoreñas responderían con mayor contundencia. Bukele también señaló que los desaparecidos no eran combatientes entrenados para el enfrentamiento directo, sino personal técnico dedicado a labores aeronáuticas y de evacuación médica.
Restos humanos sin identificación confirmada
La incertidumbre se intensificó después de que se informara sobre la entrega de restos humanos por parte de una organización humanitaria, los cuales podrían corresponder a personas desaparecidas en Haití. Sin embargo, no se confirmó que los restos pertenecieran a los cuatro salvadoreños. Posteriormente, Bukele rechazó que correspondieran a sus compatriotas y señaló diferencias en las características físicas y en los uniformes encontrados. Por lo tanto, el fallecimiento de los cuatro técnicos no ha sido confirmado oficialmente. Las circunstancias de su desaparición y su paradero continúan sin esclarecerse públicamente. En este contexto, las declaraciones de Joseph constituyen una negativa a asumir responsabilidad por lo ocurrido, pero no permiten establecer quién ejecutó el ataque ni qué sucedió después con los desaparecidos.
La crisis de seguridad en Haití
La desaparición de los cuatro salvadoreños refleja los peligros que enfrentan las fuerzas internacionales desplegadas en Haití, donde las organizaciones criminales mantienen influencia sobre sectores de la capital y rutas estratégicas. La expansión de las bandas ha debilitado la capacidad de las autoridades para garantizar la seguridad, mientras los secuestros, las extorsiones y los enfrentamientos armados afectan a la población y complican las operaciones humanitarias. Los 400 Mawozo también han sido asociados con la coalición de grupos armados Viv Ansanm. Sin embargo, la participación concreta de cada organización en incidentes particulares debe establecerse a partir de investigaciones y fuentes oficiales. En el caso de los cuatro salvadoreños, distintos reportes han mencionado a Los 400 Mawozo y a la banda Chen Mechan en relación con la zona donde ocurrió la emboscada. No obstante, estas referencias no constituyen por sí solas una confirmación oficial de la responsabilidad de una organización específica. Mientras continúan las gestiones para esclarecer lo ocurrido, el líder de Los 400 Mawozo mantiene su rechazo a la presencia de personas blancas en Haití y afirma estar dispuesto a negociar con Bukele. Hasta el momento, no se ha confirmado oficialmente el fallecimiento de los cuatro salvadoreños ni la existencia de negociaciones formales entre el cabecilla haitiano y el Gobierno de El Salvador.