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Mar, Oct

Partidos Árabes Podrían Lograr Récord Histórico de Representación en el Parlamento Israelí

Internacionales
Las proyecciones iniciales de las elecciones en Israel sugieren que los partidos árabes podrían alcanzar una representación sin precedentes en la Knéset, el Parlamento israelí. Este aumento de escaños les otorgaría una posición influyente en las futuras negociaciones políticas, ya que ninguno de los bloques principales parece obtener la mayoría absoluta necesaria para formar gobierno.

Las dos principales agrupaciones políticas árabes en Israel, la Lista Árabe Unida (Raam) de tendencia islamista y la Lista Conjunta, se espera que obtengan entre 17 y 18 de los 120 puestos en la Knéset, el Parlamento de Israel, según las encuestas a boca de urna difundidas por las cadenas Kan 11, Canal 12 y Canal 13. Si estas estimaciones se confirman, ambas formaciones alcanzarían la mayor presencia árabe desde la creación del Estado de Israel y casi duplicarían los 10 legisladores que habían conseguido desde los comicios de 2022. La distribución de los escaños es especialmente significativa porque ninguno de los dos grandes conjuntos políticos lograría los 61 diputados necesarios para asegurar una mayoría absoluta en el Parlamento.

La coalición opositora, liderada por el antiguo jefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, e integrada por su partido Yashar, la alianza B’Yachad —relacionada con los ex primeros ministros Naftali Bennett y Yair Lapid—, los Demócratas de Yair Golan e Yisrael Beitenu, encabezado por Avigdor Lieberman, conseguiría entre 52 y 53 escaños, según las proyecciones iniciales. La emisora pública Kan posteriormente ajustó su cálculo y ubicó a ese bloque en 52 diputados. Por otro lado, el bloque del actual primer ministro Benjamin Netanyahu obtendría 50 escaños en las tres proyecciones dadas a conocer por las televisiones israelíes.

El peso de los partidos árabes

En este panorama parlamentario, la presencia de las agrupaciones árabes podría volverse crucial en las negociaciones políticas posteriores a las elecciones, dada la dificultad de los principales bloques para reunir el apoyo indispensable para establecer un Gobierno. Sin embargo, el número final de escaños que obtengan estas formaciones y las decisiones que tomen durante las conversaciones determinarán su capacidad de influencia en la próxima fase política de Israel. Los resultados definitivos deberán corroborar las estimaciones de los sondeos a pie de urna, que ofrecen una primera aproximación a la conformación de la Knéset.