Los recientes comicios generales en Israel muestran que el actual primer ministro, Benjamín Netanyahu, consigue la mayor cantidad de votos individuales. Sin embargo, su coalición no logra la mayoría necesaria para formar gobierno, y el bloque opositor en su conjunto obtiene más escaños. La configuración final del parlamento sugiere que los partidos árabes podrían tener un papel decisivo en la formación del próximo ejecutivo.
Desde Jerusalén, se informa que el actual jefe de gobierno de Israel, Benjamín Netanyahu, se impone en las elecciones generales con veintitrés curules, lo que representa nueve menos que en los comicios de dos mil veintidós. A pesar de su victoria personal, su facción política no alcanza la mayoría requerida para gobernar, siendo superado por el conjunto de la oposición por un margen de dos a tres escaños, según indican las encuestas a boca de urna difundidas por las principales televisoras nacionales (canales 11, 12 y 13).
Las proyecciones a pie de urna otorgan al conjunto de la oposición entre cincuenta y dos y cincuenta y tres asientos: de veintiuno a veintitrés para Yashar!, dirigido por Gadi Eisenkot; entre doce y catorce para Beyajad, bajo el liderazgo de Naftali Bénet; entre nueve y diez para Los Demócratas de Yair Golán; y de siete a nueve para Israel Beitenu, de Avigdor Líberman.
La coalición de Netanyahu se sitúa en torno a los cincuenta escaños: entre veinticuatro y veinticinco para el Likud del primer ministro; de seis a ocho para el partido ultraortodoxo Shas, encabezado por Aryeh Deri; entre seis y siete para Poder Judío, de Itamar Ben Gvir; aproximadamente seis para Sionismo Religioso, de Bezalel Smotrich; y entre seis y siete para Judaísmo Unido de la Torá, de Yaakov Asher.
Partidos árabes podrían incrementar su representación a dieciocho escaños
Las agrupaciones políticas árabes lograrían entre diecisiete y dieciocho curules en las elecciones de este martes en Israel, de acuerdo con las encuestas a boca de urna. Esto contrasta con los diez que obtuvieron en las elecciones de dos mil veintidós, lo que podría posicionarlos como actores fundamentales para la conformación de un gobierno opositor.
Según las encuestas divulgadas por las principales cadenas televisivas del país, la Lista Conjunta, de orientación izquierdista, conseguiría entre diez y once asientos en la Knéset (el Parlamento israelí), y el partido islamista Raam sumaría otros siete escaños.
El Parlamento de Israel se compone de ciento veinte asientos, siendo sesenta y uno el número necesario para alcanzar la mayoría. Dado que ni la facción de Eisenkot ni la de Netanyahu logran esta cifra, el respaldo de los partidos árabes (el cual ambos bloques, por el momento, rechazan) se vuelve crucial para establecer un Gobierno.