República Dominicana se encuentra entre los ocho países donde 17 individuos fueron aprehendidos por su supuesta conexión con una red transnacional de explotación sexual de menores. Esta organización se dedicaba a la creación y difusión de contenido de abuso infantil a través de entornos digitales. Una persona fue detenida en el territorio dominicano durante esta operación coordinada a nivel internacional.
La República Dominicana figura entre los ocho países en los que las autoridades capturaron a 17 individuos debido a su presunta implicación con una red global de explotación sexual de niños, la cual operaba generando y distribuyendo material de abuso sexual de menores mediante plataformas en línea. En el país caribeño, una persona fue detenida como parte de una operación internacional coordinada por la Comunidad de Policías de América (AMERIPOL), en la que participaron autoridades de 15 naciones, según informó la Policía Nacional de España este martes.
Además de República Dominicana, los arrestos se llevaron a cabo en España, con tres detenidos; Argentina, dos; Bolivia, uno; Brasil, cuatro; Colombia, dos; Guatemala, uno, y Perú, tres.
La investigación se inició en julio de 2024, después de que las autoridades identificaran en Zaragoza, España, a una persona que supuestamente utilizaba a menores de su círculo familiar para producir fotografías y videos de contenido sexual que luego distribuía a través de plataformas digitales.
A partir de este hallazgo, los investigadores efectuaron registros domiciliarios e incautaron equipos electrónicos que posibilitaron la identificación de otros sospechosos vinculados con el intercambio y la difusión de este tipo de material en diferentes países. Durante las intervenciones, las autoridades confiscaron 19 teléfonos móviles, cuatro computadoras, cuatro discos duros y varios dispositivos USB.
Los individuos detenidos están siendo investigados por presuntos delitos de agresión sexual contra menores de 16 años, producción, posesión y distribución de material de abuso sexual infantil, exhibicionismo, prostitución de menores y captación de niños y adolescentes con fines sexuales a través de internet.
La Policía española enfatizó que la operación demuestra la relevancia de la cooperación entre organismos internacionales y el análisis de pruebas digitales para identificar a los responsables de la explotación sexual infantil, especialmente cuando estas actividades involucran a personas de diversas naciones.