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Mar, Nov

Juez ordena investigar el origen de una marca en joyas incautadas a exmandatario

Internacionales
Un juez ha solicitado a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional que investigue el origen de una marca grabada en varias joyas incautadas al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. La joyería Yanes, encargada del peritaje, no pudo identificar al fabricante de esta inscripción, lo que ha llevado a la autorización de colaboración con Interpol y Europol para esclarecer la procedencia de las piezas.

El magistrado José Luis Calama ha instruido a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional para que indague quién elaboró las alhajas confiscadas al antiguo presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero. Esta orden surge después de que los especialistas no lograran identificar el origen de un sello grabado en varias de las piezas. La indagación se enfoca en un distintivo rectangular que incluye una letra «T», el número «18» y una «K», que se repite en diversas joyas y que la firma de joyería Yanes, responsable del análisis pericial, no ha podido vincular con ningún creador conocido. En su dictamen, Calama también faculta a la unidad policial a solicitar, si lo considera pertinente, la ayuda de Interpol y Europol para avanzar en la identificación del fabricante y determinar la procedencia de los objetos. La acción busca esclarecer el origen de las joyas halladas durante el registro del despacho profesional de Zapatero, llevado a cabo el 19 de mayo pasado. Aunque el reporte de Yanes detalla los materiales, las técnicas de elaboración y la posible antigüedad de las alhajas, no logra establecer dónde fueron producidas ni quién las fabricó.

Una marca sin fabricante identificado

El punzón representa uno de los elementos principales del estudio pericial. Consiste en un distintivo rectangular, con bordes redondeados, en cuyo interior aparece una «T» en el centro, acompañada del número «18» a un lado y una «K» al otro. La inscripción se encuentra en las piezas de los tres primeros lotes evaluados por Yanes, que corresponden a las joyas de mayor valor. El número 18 podría referirse a la pureza del oro de 18 quilates, pero la combinación de letras y cifras no ha permitido identificar una marca comercial o un taller de elaboración. La «T» podría corresponder a la inicial del fabricante, aunque los expertos no han podido confirmar esa suposición. La reiteración del distintivo en diferentes piezas sugiere que podrían tener un mismo origen de fabricación. Sin embargo, esta coincidencia aún no permite determinar si fueron elaboradas por un mismo taller. En su informe, de 138 páginas, la joyería indica que una pesquisa internacional podría contribuir a identificar al fabricante a partir de esa inscripción. Esta posibilidad respalda la autorización judicial para recurrir a organismos de cooperación policial.

Las joyas fueron valoradas en más de un millón de euros

La investigación sobre el origen de las piezas se produce después de que el juez encargara a la joyería Yanes una nueva evaluación de las alhajas encontradas en el despacho de Zapatero. El análisis debía establecer su composición, antigüedad aproximada, posible procedencia geográfica y valor económico. Según el informe, el valor de reposición del conjunto asciende a 1.023.320 euros, una cifra inferior a la estimación realizada anteriormente por la joyería Ansorena, que situó su valor en 1.323.915 euros. La diferencia entre ambas tasaciones ronda los 300.000 euros. El grupo de mayor valor está compuesto por doce piezas: tres collares, tres sortijas, tres pares de pendientes y tres pulseras, elaboradas con oro blanco, diamantes y piedras de distintos colores. El material intervenido incluye, además, otras joyas y objetos.

El informe apunta a un posible origen asiático

Zapatero declaró ante el juez Calama que recibió las joyas como obsequio personal del entonces rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdulaziz, durante una visita del monarca a España en junio de 2007, cuando el expresidente dirigía el Gobierno. Su defensa ha mantenido esa versión y ha solicitado que se recoja información de las autoridades saudíes para apoyar la procedencia de las piezas. No obstante, el análisis de Yanes genera interrogantes sobre ese origen. Según las conclusiones periciales, las características de las joyas sugieren que probablemente fueron fabricadas después de 2007 y que su procedencia asiática es muy probable. Entre las posibles zonas de fabricación, los expertos mencionan India, Tailandia, China y países de Asia central, además de Turquía, aunque no atribuyen las piezas a ninguno de esos territorios. La hipótesis se basa, entre otros aspectos, en la composición de las aleaciones y su contenido de níquel, así como en las características de los punzones. Yanes relaciona estos elementos con la entrada en vigor de la normativa europea REACH, en junio de 2007, que estableció restricciones al uso de determinadas sustancias, incluido el níquel, en artículos que mantienen contacto con la piel. Sin embargo, los resultados no permiten establecer un año exacto de fabricación ni demostrar que las joyas fueran elaboradas fuera de Arabia Saudí. Tampoco determinan cuándo fueron adquiridas o entregadas a Zapatero. Los peritos también destacan que las piezas carecen de una firma de fabricante, certificados de autenticidad o calidad y estuches originales. A juicio de los especialistas, estas ausencias resultan llamativas debido al elevado valor económico de las alhajas. Aunque estos elementos generan interrogantes sobre su posible fabricación en talleres de alta joyería europea o saudí, la identidad del fabricante y la procedencia definitiva de las piezas siguen sin esclarecerse.