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Jue, Jul

Habitantes de Las Galeras Amenazan con Paralizar el Distrito por Escasez de Agua y Abandono de Infraestructuras

Nacionales
Los residentes del distrito municipal de Las Galeras, en Samaná, han expresado su profundo descontento mediante protestas en las calles, debido a la prolongada escasez de agua potable, el deterioro de sus vías y la inoperatividad de los servicios de salud. La comunidad exige una intervención gubernamental inmediata, advirtiendo que, de no obtener soluciones, las movilizaciones se intensificarán y se mantendrán indefinidamente, impactando la vida social, comercial y turística de la región.

En Samaná, República Dominicana, los habitantes del distrito municipal de Las Galeras han manifestado su hartazgo tras seis años de interrupción en el suministro de agua potable, el deterioro constante de sus caminos y la paralización de los servicios de salud. Esta situación ha llevado a los residentes a las calles, donde han bloqueado el tránsito utilizando barricadas y quemando neumáticos.

La protesta, que ha obstruido las principales arterias de esta zona turística, ha tenido un impacto directo en localidades como Loma Atravesada, Rincón, Manuel Chiquito, La Guasuma, Bochinche y La Talanquera. Los ciudadanos exigen una respuesta urgente del Gobierno central ante lo que describen como un "abandono total" de sus necesidades.

Víctor Martínez, un prominente líder comunitario y vicepresidente de la junta de vecinos Nueva Esperanza, denunció que han agotado todas las vías de diálogo pacífico. Explicó que en los últimos seis años han sostenido más de 150 reuniones sin éxito con diversas autoridades, incluyendo legisladores, la gobernadora provincial Teodora Mullix y Wellington Arnaud, director ejecutivo del INAPA. "Estamos cansados de las mentiras y las falsas promesas del gobierno. Ya suspendimos una huelga anterior confiando en promesas sobre la clínica local y la reparación de la calle de La Loma Atravesada, pero no cumplieron", afirmó Martínez.

El dirigente advirtió que la comunidad espera la llegada de un representante gubernamental programada para el día 11, pero emitió un ultimátum: "Mientras no tengamos agua de manera contundente, seguiremos en la lucha, porque lo opuesto al agua es el fuego. Entonces, si eso es lo que ellos quieren, les daremos fuego".

Las principales demandas de los manifestantes se enfocan en tres aspectos cruciales: la instalación permanente del servicio de agua potable, la finalización de las carreteras de El Rincón y Loma Atravesada, y la reactivación de dos clínicas rurales que actualmente carecen de capacidad para ofrecer asistencia, encontrándose en un estado de deterioro y abandono total.

Por su parte, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en la provincia, a través de su representante Pedro Johnson, respaldó las reclamaciones de los ciudadanos. Johnson argumentó que la desesperación ha empujado a la población a adoptar estas medidas extremas e hizo un llamado urgente a los ministerios de Obras Públicas, Salud Pública e INAPA. Denunció que la ausencia del líquido vital y la ineficacia del sistema de salud local mantienen al distrito en una situación de extrema vulnerabilidad, vulnerando de forma directa el derecho fundamental a la salud y a una vida digna de todos los habitantes.

Los residentes locales han advertido que, si no obtienen soluciones definitivas y el inicio inmediato de las obras en los próximos días, la paralización se prolongará por tiempo indefinido, afectando seriamente la dinámica social, comercial y turística de uno de los polos más relevantes de Samaná.