A seis años de la administración de Luis Abinader, la ciudadanía expresa opiniones divididas sobre el desempeño gubernamental. Un sondeo reveló que las principales preocupaciones giran en torno al costo de la vida, la situación económica, el empleo y la seguridad. Aunque muchos señalaron promesas incumplidas, otros reconocieron avances significativos en diversas áreas.
Seis años después de la investidura de Luis Abinader como Presidente, una pregunta genera diversas perspectivas en la sociedad: ¿Qué ha conseguido la administración y qué compromisos siguen sin materializarse? Para comprender la opinión pública, N Digital realizó un ejercicio en las calles, consultando a varias personas sobre lo que consideran que ha sido inalcanzable para el mandatario hasta ahora y qué promesas perciben como cumplidas. Las respuestas estuvieron fuertemente influenciadas por el aumento del precio de los alimentos, la condición financiera de las familias, la disponibilidad de trabajo, la tranquilidad ciudadana y la percepción sobre el cumplimiento de las ofertas gubernamentales. No obstante, algunos también destacaron progresos de la actual gestión.
El encarecimiento de la vida, entre las principales inquietudes
El precio de los productos alimenticios fue uno de los temas recurrentes entre los entrevistados. Héctor Medrano criticó principalmente la forma en que, según su visión, se han manejado los procesos judiciales contra funcionarios acusados de presuntos actos de corrupción. “Acciones que nunca se habían visto, como llevar a un funcionario ante la justicia, pero después no sucede nada. Nos quedamos esperando que se haga justicia”. Medrano cuestionó que estos procedimientos no hayan concluido, a su parecer, en resultados que satisfagan las expectativas de la población.
Anderson, por su parte, consideró que la administración de Abinader no ha atendido las necesidades de los segmentos de menores ingresos y enfatizó el costo de la vida como una de sus mayores preocupaciones. “Ha sido imposible para el presidente beneficiar a los menos favorecidos. A favor de los adinerados, todo ha sido posible”. El entrevistado afirmó que los ingresos familiares no son suficientes para cubrir sus necesidades básicas y cuestionó que el cambio prometido durante la campaña electoral se haya traducido, en su opinión, en una mejora para los sectores más vulnerables.
En la misma línea, Ángel David manifestó que la transformación prometida por el mandatario no se concretó como esperaba y ligó su valoración principalmente a la situación económica de los hogares. “Él dijo que iba a transformar el país y lo hizo. Lo que no nos explicó fue cómo lo iba a transformar”. David criticó específicamente el costo de los combustibles y los alimentos, y consideró que la situación impacta de manera especial a los segmentos de menores ingresos. Para Nereida Flores, una de las principales dificultades que enfrentan las familias es también el precio de los productos esenciales. “La comida está cada día más, más, más, más, más cara. La canasta familiar está tan inaccesible que una persona de bajos recursos no puede subsistir”. Flores sugirió que el Gobierno debería concentrar mayores esfuerzos en reducir los precios de los alimentos para aliviar la situación financiera de las familias. Patricia coincidió con esta preocupación y fue directa al identificar lo que considera una de las principales fallas de la administración: “Con los precios que tenemos de los alimentos, no ha logrado absolutamente nada, nada, nada”.
Empleo, seguridad y electricidad, otros aspectos mencionados
Fernández Otaño amplió la lista de asuntos que considera pendientes y mencionó el sector energético, el precio de la canasta básica, la criminalidad, el desempleo juvenil y la inversión pública. “Existen muchos temas que el presidente de la República aún no ha podido resolver”. El entrevistado también planteó la necesidad de mejorar la eficiencia del gasto público y aumentar la inversión estatal para dinamizar la economía. Sin embargo, su evaluación no fue exclusivamente negativa. Fernández Otaño reconoció avances en el turismo y en la aprobación de leyes que, según su percepción, han tenido un impacto positivo en el país. “Hay que ser justo, es el tema de la aprobación de distintas legislaciones que han venido a influir en la República Dominicana”.
También hubo quienes reconocieron avances
No todas las respuestas fueron críticas. Mari, quien dijo trabajar en una institución educativa pública, consideró que la gestión ha cumplido en términos generales y señaló como principal asunto pendiente un incremento salarial para los empleados domésticos del sector. “Es lo único que le falta, que aumente el sueldo a quienes limpiamos las escuelas. Eso es lo único que le falta, pero todo lo demás está bien”. En contraste, Franklin no identificó ningún logro de la actual administración que quisiera destacar. “No ha sucedido nada. Nada puedo resaltar”. Mientras Marisol Santos llevó su valoración más allá de la gestión actual y aseguró que su percepción no responde a una cuestión partidista. “Para ninguno, ninguno ha hecho nada. Todos son idénticos; no es cuestión de partido”.
Una perspectiva ciudadana de la gestión
Las opiniones recogidas por N Digital muestran una visión variada, aunque con preocupaciones recurrentes entre los entrevistados: el costo de los alimentos, el poder adquisitivo de las familias, el empleo, la seguridad y la sensación de que algunas promesas aún no se han traducido en soluciones concretas. Al mismo tiempo, también surgieron valoraciones positivas. Mari consideró que el Gobierno ha cumplido prácticamente con lo prometido, mientras Fernández Otaño, a pesar de sus objeciones, reconoció progresos en áreas como el turismo y la promulgación de legislaciones. También se destacaron, de forma positiva, los trabajos en muchas de las vías del país. Las opiniones recopiladas no constituyen una encuesta ni permiten establecer una medición estadística de la percepción nacional. Se trata de las respuestas de nueve ciudadanos consultados en una dinámica realizada en la calle y reflejan exclusivamente sus posturas personales sobre la gestión presidencial. A seis años de Gobierno, las promesas de Abinader continúan siendo evaluadas no solo a partir de los discursos y las cifras oficiales, sino también desde la vivencia diaria de los ciudadanos que enfrentan el costo de los alimentos, el empleo, la seguridad y las condiciones económicas de sus hogares.