Al cumplirse seis años de la gestión del presidente Luis Abinader, diversos partidos opositores han emitido un balance crítico sobre áreas clave del gobierno. Sus objeciones se centran en la lentitud legislativa para proyectos esenciales y el manejo educativo, mientras que el oficialismo defiende los logros y la estabilidad alcanzada, atribuyendo las críticas al rol natural de la oposición.
A seis años de la administración del presidente Luis Abinader, diversas facciones de la oposición presentan una evaluación caracterizada por reparos a múltiples sectores gubernamentales. Por su parte, el partido en el poder minimiza estas objeciones, atribuyéndolas al papel inherente de quienes no están al frente del gobierno.
Entre las principales quejas de los partidos opositores se encuentra la percibida falta de voluntad para dar luz verde a iniciativas consideradas de gran trascendencia nacional. Estas incluyen la Ley del Agua, la reforma al sistema de Seguridad Social y la modificación del Código Laboral. A su entender, estas propuestas han permanecido estancadas por años, a pesar de su impacto en diversos segmentos de la sociedad.
Los críticos también señalan que, cuando se trata de propuestas de interés para el Ejecutivo, el proceso legislativo progresa con mayor celeridad. Como ejemplos, mencionan la iniciativa de reforma fiscal y la enmienda constitucional que estableció un mecanismo para evitar futuras modificaciones en ciertos aspectos de la Carta Magna.
Otro de los aspectos destacados es la administración del sistema educativo, en particular la disponibilidad de espacios escolares. La oposición sostiene que cada ciclo escolar persiste un déficit de aulas y cuestiona que una porción de estas sea ocupada por alumnos extranjeros, una situación que, según afirman, termina afectando la oferta de cupos para niños dominicanos.
Desde el oficialismo, se resta importancia a las declaraciones de la oposición, argumentando que forma parte de su cometido cuestionar las acciones del gobierno. En contraste con las objeciones, se resaltan los logros obtenidos durante la gestión de Abinader y se asegura que la República Dominicana mantiene una sólida estabilidad económica y social.
Los sectores oficialistas también ponen de manifiesto el nivel de respaldo que, de acuerdo con encuestas de opinión pública citadas, mantiene el presidente Luis Abinader, con aproximadamente un 60 % de aprobación. De esta manera, mientras la oposición se enfoca en las reformas pendientes y las áreas que considera deficientes, el Gobierno defiende su gestión y subraya la estabilidad del país como uno de sus principales éxitos.