Las autoridades estadounidenses en República Dominicana están preocupadas por el aumento de matrimonios simulados para conseguir beneficios migratorios. Han intensificado la revisión de solicitudes de residencia por matrimonio y advierten sobre las graves consecuencias de proporcionar información engañosa. Esta práctica, que incluso se ha convertido en un negocio, conlleva sanciones severas, incluyendo la prohibición permanente de obtener una visa.
El uso de uniones conyugales ficticias para conseguir ventajas migratorias en Estados Unidos sigue siendo una inquietud para los funcionarios estadounidenses, quienes han reforzado el examen de los pedidos de residencia por lazos matrimoniales y alertan sobre las repercusiones de entregar datos incorrectos.
La delegación diplomática de Estados Unidos en la República Dominicana ha indicado que las nupcias falsas se encuentran entre las formas de engaño migratorio que se descubren durante los procedimientos de solicitud de visa. En septiembre de 2024, el entonces cónsul general Greg Segas manifestó que persistía una alta prevalencia de estos incidentes en el país y explicó que los oficiales consulares están capacitados para identificar inconsistencias en las narrativas de los solicitantes.
Este fenómeno sucede cuando dos individuos contraen matrimonio sin la verdadera intención de establecer una vida en común y emplean el vínculo exclusivamente para lograr un beneficio migratorio. Según lo publicado por Diario Libre, esta costumbre llegó a transformarse en una actividad comercial donde algunas personas cobran sumas que oscilan entre 25,000 y 30,000 dólares por facilitar un casamiento fraudulento.
La inquietud de los funcionarios surge mientras Estados Unidos ha elevado el nivel de escrutinio sobre las solicitudes de residencia basadas en matrimonios. Un reporte de Infobae detalla que el procedimiento actual exige pruebas contundentes que demuestren que la relación es genuina, además de documentación al día y un cumplimiento riguroso de los requisitos fijados por las autoridades migratorias.
Entre las evidencias que pueden ser consideradas para probar la autenticidad de una relación se encuentran documentos que reflejen una vida compartida, como contratos de arrendamiento o hipotecas, cuentas bancarias, pólizas de seguros, fotografías, correspondencia y testimonios de parientes o conocidos, de acuerdo con el informe citado. Las autoridades también pueden prestar especial atención a ciertas señales que ameriten un análisis más profundo del caso. Las inconsistencias en la información proporcionada, la ausencia de elementos que acrediten una relación verdadera o discrepancias que requieran explicación pueden conducir a controles adicionales.
La entrevista consular constituye, además, una de las herramientas empleadas para determinar si la relación es real. El cónsul estadounidense Greg Segas explicó anteriormente que los funcionarios buscan establecer que los miembros de la pareja se conocen y que existe una verdadera intención de construir una vida en conjunto. La Embajada también ha advertido que los solicitantes deben evitar recurrir a individuos que les sugieran qué responder durante una entrevista o cómo esconder información.
La misión diplomática ha insistido en que proporcionar datos erróneos, omitir información relevante o presentar documentos falsificados puede acarrear graves consecuencias migratorias y legales. Las repercusiones pueden ir mucho más allá del rechazo de una solicitud. La Embajada ha alertado que el fraude migratorio puede generar una prohibición permanente para obtener una visa estadounidense, además de posibles acciones judiciales.
La situación tampoco concluye necesariamente cuando una persona obtiene el documento migratorio. La Embajada recordó en abril de 2026 que las autoridades continúan evaluando a los titulares de visas y que una irregularidad detectada posteriormente puede generar sanciones. Entre las prácticas consideradas fraudulentas se encuentran los matrimonios por conveniencia, la falsificación de documentos, el robo de identidad y las declaraciones engañosas.
El llamado de las autoridades estadounidenses se extiende también a la ciudadanía, a la que se ha instado a denunciar posibles casos de fraude migratorio. La misión diplomática ha informado que utiliza diversos métodos para detectar matrimonios falsos, incluyendo denuncias anónimas.
Para quienes buscan emigrar legalmente mediante una petición familiar, la Embajada aconseja utilizar únicamente información proveniente de fuentes oficiales y evitar intermediarios que prometan asegurar la aprobación de una visa. En marzo de este año, la misión recordó a los solicitantes de visas de inmigrante que deben consultar los portales oficiales del Departamento de Estado y del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) para conocer los requisitos y las distintas fases del proceso.
El endurecimiento de los controles pone de nuevo bajo investigación una práctica que las autoridades estadounidenses consideran una infracción seria de las leyes migratorias y que, además de comprometer la posibilidad de emigrar legalmente, puede terminar afectando de manera definitiva a quienes participen en ella.