La Comisión Clasificadora de Riesgos y Límites de Inversión (CCRyLI) ha aclarado que el capital de los fondos de pensiones no se convierte en propiedad de las empresas donde se invierte, a pesar de su uso en la adquisición de bonos o acciones. Esta explicación surge para disipar dudas sobre el destino de los ahorros previsionales y precisar el estatus legal de estos recursos una vez colocados en el mercado financiero, enfatizando que los fondos pertenecen exclusivamente a los afiliados.
En Santo Domingo, la Comisión Clasificadora de Riesgos y Límites de Inversión (CCRyLI) informó este viernes que el capital de los fondos de pensiones, aunque se emplee para comprar bonos, acciones u otros instrumentos financieros permitidos, no pasa a ser propiedad de las compañías o entidades receptoras. Esta aclaración surge debido a recientes publicaciones y comentarios acerca del destino de los ahorros para el retiro de los trabajadores dominicanos, y tiene como objetivo especificar la situación legal de dichos recursos una vez ingresados al mercado financiero.
La CCRyLI explicó que, al adquirir un fondo de pensiones, por ejemplo, un bono corporativo, una acción de oferta pública, un valor de fideicomiso o una participación en un fondo de inversión, el dinero no se entrega para que la empresa se apropie de él. En su lugar, se recibe un activo financiero que se mantiene dentro del patrimonio perteneciente a los afiliados y que puede generar intereses, dividendos, ganancias de capital u otros beneficios. “Los fondos de pensiones pertenecen exclusivamente a los afiliados: las AFP no son sus dueñas ni pueden disponer de ellos libremente”, subrayó la Comisión.
¿Quién es el propietario del dinero?
Un aspecto crucial de la explicación es la titularidad de los fondos. La Comisión puntualizó que los recursos son propiedad exclusiva de los trabajadores inscritos en el Sistema Dominicano de Pensiones. Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) gestionan estos recursos, pero no son sus propietarias. Por lo tanto, las AFP tampoco pueden usar el dinero libremente para invertirlo en cualquier empresa o iniciativa que les parezca conveniente. Sus decisiones deben ajustarse a los límites establecidos por la normativa y a las reglas de inversión aplicables al sistema.
Que un instrumento sea elegible no implica que la AFP deba invertir
Otro punto aclarado por la CCRyLI es la distinción entre autorizar un instrumento financiero y ordenar una inversión. La Comisión detalló que la aprobación de un instrumento significa que puede ser considerado como una opción de inversión para los fondos de pensiones, pero no obliga a ninguna AFP a destinar capital a él. El proceso se desarrolla en dos fases. Primero, la CCRyLI evalúa los instrumentos financieros y determina cuáles cumplen los requisitos para ser considerados elegibles. Luego, cada AFP analiza las opciones disponibles y decide en cuáles invertir, de acuerdo con su estrategia y respetando los límites establecidos por la regulación. Por consiguiente, la aprobación de una emisión no implica automáticamente que los fondos de pensiones acabarán invirtiendo en ella.
¿Qué se evalúa antes de autorizar una inversión?
La idoneidad de un instrumento tampoco ocurre de forma automática. Antes de que pueda formar parte del conjunto de alternativas disponibles para las AFP, se examinan aspectos relacionados con la situación financiera del emisor, sus niveles de solvencia y liquidez, los estados financieros auditados, las garantías y las características de la emisión. También se analiza la capacidad del instrumento o de su emisor para generar los flujos necesarios. A esto se añade la clasificación de riesgo, que debe ser realizada por sociedades calificadoras debidamente autorizadas. La finalidad es determinar los riesgos asociados al instrumento y establecer si cumple con las condiciones necesarias para recibir recursos de los fondos previsionales.
La inversión sigue siendo supervisada
La evaluación tampoco concluye cuando un instrumento recibe la autorización correspondiente. La CCRyLI explicó que los emisores y administradores deben mantener actualizados sus estados financieros, sus clasificaciones de riesgo y cualquier información o modificación que pueda afectar las condiciones bajo las cuales fue autorizada la inversión. Es decir, la aprobación no representa un cheque en blanco. Los instrumentos continúan sujetos a requisitos de elegibilidad, evaluación de riesgos, límites de inversión, valoración y supervisión durante su vigencia.
¿Por qué se invierten los fondos?
Los recursos previsionales se invierten con el propósito de obtener rendimientos para el patrimonio de los afiliados, dentro de los niveles de riesgo permitidos por la normativa. Entre las alternativas autorizadas pueden encontrarse bonos del Estado, bonos corporativos, acciones de oferta pública, valores de fideicomisos y participaciones en fondos de inversión. A cambio de la inversión, el fondo adquiere un activo financiero que puede generar distintos tipos de rendimiento. La Comisión resaltó además la relevancia de la diversificación, dado que distribuir los recursos entre diferentes instrumentos, emisores y sectores permite reducir la concentración del riesgo.
¿Qué papel desempeña la Comisión Clasificadora?
La Comisión Clasificadora de Riesgos y Límites de Inversión es un organismo colegiado establecido por la Ley 87-01. Está presidido por la Superintendencia de Pensiones e integrado por representantes del Banco Central y de las superintendencias de Bancos, del Mercado de Valores, de Seguros y de Pensiones, además de un representante técnico de los afiliados. Su función principal es determinar qué instrumentos financieros pueden recibir inversiones de los fondos de pensiones y fijar los límites máximos aplicables. De esta manera, la Comisión establece el universo de instrumentos en los que los fondos pueden invertir, mientras que corresponde a cada AFP tomar las decisiones concretas de inversión dentro de las reglas establecidas.
Una aclaración sobre el patrimonio de los trabajadores
La explicación de la CCRyLI busca disipar una de las principales confusiones en torno al sistema previsional: invertir el dinero no implica transferir la propiedad de los ahorros a las empresas que reciben esos recursos. Cuando una AFP invierte en un instrumento autorizado, el fondo adquiere un derecho financiero que permanece incorporado a su patrimonio. En otras palabras, el dinero cambia de forma: deja de estar disponible como efectivo y se convierte en bonos, acciones, participaciones u otros activos que poseen un valor y pueden generar rendimientos.