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Lun, Sep

El cambio climático amenaza con reducir el tamaño de la mayoría de los moluscos marinos

Nacionales
Un estudio reciente advierte que el aumento de las temperaturas oceánicas podría disminuir el tamaño corporal de la mayoría de los moluscos marinos para el año 2100. La investigación, que analizó más de 23.000 especies, revela que este impacto no será uniforme, con posibles reducciones significativas en biomasa y consecuencias importantes para los ecosistemas marinos globales.

El incremento de las temperaturas en los océanos podría generar una transformación considerable en la vida acuática durante las próximas décadas: la mayoría de los moluscos marinos podría ver reducido su tamaño corporal para el año 2100. Esta es la conclusión de una investigación que examinó más de 23.000 especies y evaluó cómo las variaciones en la temperatura, el oxígeno y la productividad oceánica podrían afectar a estos organismos bajo diferentes escenarios climáticos.

El estudio, liderado por los científicos Isaac Trindade-Santos y Craig McClain, publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS), analizó cinco grandes categorías de moluscos, incluyendo almejas, ostras, caracoles, calamares, pulpos y quitones. Los investigadores combinaron más de 2,79 millones de registros de presencia de especies con datos sobre sus dimensiones corporales para proyectar posibles alteraciones en 10 grandes cuencas oceánicas.

Los resultados indican que el efecto del calentamiento no sería homogéneo. Bajo un escenario de elevadas emisiones de gases de efecto invernadero, aproximadamente dos tercios de las combinaciones entre grupos de moluscos y áreas oceánicas estudiadas mostrarían disminuciones notables en el tamaño promedio. En ciertos casos, la longitud del cuerpo podría reducirse hasta un 16 % antes de que termine el siglo.

Aunque una disminución en la longitud podría parecer moderada, sus implicaciones sobre la biomasa serían mucho mayores. Los investigadores calcularon, por ejemplo, que una reducción del 16,2 % en la longitud promedio de las almejas del mar Báltico podría significar una caída de aproximadamente el 41 % en su masa corporal promedio. Esto demuestra que pequeñas variaciones en las dimensiones de los animales pueden traducirse en pérdidas considerables de materia viva.

Sin embargo, no todos los moluscos reaccionarían de la misma forma ante el cambio climático. Algunas especies incluso podrían aumentar su tamaño en ciertas regiones. Entre los casos identificados se encuentran los cefalópodos, como calamares y pulpos, cuyo tamaño promedio podría crecer alrededor del 2,9 % en el océano Ártico bajo un escenario de altas emisiones. Los investigadores también proyectaron un incremento de aproximadamente el 3,3 % para los escafópodos en esa misma región.

Las diferencias estarían relacionadas tanto con las características biológicas de cada grupo como con las condiciones específicas de cada océano. Los cefalópodos, por ejemplo, tienen grandes necesidades de oxígeno, pero poseen sistemas circulatorios eficientes y ciclos de vida rápidos que podrían favorecer su capacidad de adaptación. Por el contrario, los bivalvos y gasterópodos que producen grandes cantidades de concha figuran entre los grupos más susceptibles a las reducciones de tamaño, especialmente en zonas tropicales poco profundas, donde el calentamiento podría ser más intenso.

La investigación también encontró una correlación directa entre la magnitud del cambio y las futuras emisiones. En un escenario de menores emisiones, solo 14 de las 50 combinaciones entre grupos y cuencas oceánicas mostraron descensos significativos. Los científicos advierten que las consecuencias podrían ir más allá del tamaño de los animales, debido al rol de los moluscos en la filtración del agua, el reciclaje de nutrientes, la creación de hábitats, el almacenamiento de carbono, la pesca y la seguridad alimentaria. Para los autores, la evolución de estos ecosistemas dependerá en gran medida de las decisiones que se tomen actualmente frente al cambio climático.