La preparación para convertirse en soldado en República Dominicana trasciende el manejo de armas, abarcando un currículo completo que incluye desde tácticas de combate y primeros auxilios hasta orientación en terreno y alpinismo. Además, se enfatiza la disciplina y la capacidad de respuesta física y mental frente a las demandas de la vida militar, con un fuerte componente psicológico en el proceso de selección y entrenamiento.
La carrera militar no se reduce a aprender a disparar un arma o a soportar las exigencias físicas del entrenamiento. Durante su instrucción, los jóvenes adquieren conocimientos que abarcan desde el uso de diversas armas y estrategias de combate hasta primeros auxilios, orientación geográfica, disciplina y preparación para afrontar las demandas de la vida militar tanto física como mentalmente. En el Ejército, el programa formativo detalla algunas de las asignaturas que un aspirante cursa antes de convertirse en soldado. Entre ellas se encuentran la instrucción con distintos tipos de armamento, tácticas individuales y colectivas, primeros auxilios, alpinismo y cartografía.
El plan de estudios incluye el manejo del fusil M-16 A1 y el fusil M1, además de las ametralladoras M-60 y M-249, la escopeta calibre 12 y el revólver calibre .38. La formación también contempla el mortero de 60 milímetros y prácticas de tiro, lo que asegura que el aspirante interactúe con diversos armamentos durante su instrucción. Sin embargo, no todo se relaciona con las armas. Los primeros auxilios forman parte del programa, brindando conocimientos para ofrecer una respuesta inicial ante ciertas emergencias. Asimismo, reciben capacitación en táctica individual de combate y táctica de escuadra. Esta última introduce al joven al trabajo en equipo, donde debe aprender a actuar de forma coordinada, seguir directrices y cumplir una función dentro del grupo.
Alpinismo, orientación y doctrina
Entre las asignaturas también se encuentra el alpinismo, además de la lectura de cartas, utilizada para interpretar el terreno y orientarse durante desplazamientos y operaciones específicas. La instrucción incluye contenidos relacionados con el URO VAMTAC, un vehículo táctico empleado en operaciones militares, y contempla un ejercicio final para integrar los conocimientos adquiridos. A esto se suma la doctrina militar, mediante la cual el aspirante se familiariza con los principios, normas, disciplina y responsabilidades que deberá asumir dentro de una institución caracterizada por una estructura jerárquica.
La mente también forma parte del entrenamiento
La preparación de un soldado no depende exclusivamente de sus capacidades físicas. El Ejército ha definido públicamente el entrenamiento de sus nuevos soldados como una preparación militar, física y mental. Durante el proceso, el joven debe adaptarse a la disciplina, el acatamiento de órdenes, el trabajo en equipo y situaciones de alta exigencia, donde entran en juego capacidades como el autocontrol, la adaptabilidad, la concentración y la gestión del estrés. La relevancia del componente psicológico comienza incluso antes de la formación. En la Fuerza Aérea, por ejemplo, las evaluaciones psicológicas constituyen uno de los principales filtros de ingreso. Entre 2024 y 2026, 1,202 aspirantes fueron rechazados por razones psicológicas: 749 en 2024, 221 en 2025 y 232 en 2026.
Fuerza Aérea: 31 asignaturas y 10 charlas
En la Fuerza Aérea, los conscriptos reciben una preparación compuesta por 31 asignaturas prácticas y teóricas, además de 10 charlas complementarias. Para impartir esta formación, la institución reportó 45 instructores en 2024, 45 en 2025 y 40 en 2026, distribuidos en tres centros o comandos. La formación inicial del personal alistado está vinculada a la Escuela de Formación, Desarrollo y Capacitación Militar (ESFODECAM), que también desarrolla procesos de capacitación y entrenamientos especializados. Sin embargo, los datos suministrados por la Fuerza Aérea no presentan el mismo desglose de materias disponible para el Ejército, por lo que no es posible establecer cuáles son específicamente las 31 asignaturas. Antes de iniciar esta formación, los aspirantes deben superar diferentes filtros, entre ellos evaluaciones médicas y físicas, pruebas de conocimientos, el Test Elemental de Inteligencia (TEI) y una depuración realizada por la Dirección de Inteligencia.
Armada: entrenamiento básico para los grumetes
En la Armada, los jóvenes que ingresan por esta vía son denominados aspirantes a grumetes y reciben entrenamiento militar básico antes de ser destinados a las diferentes unidades. Las memorias institucionales de 2023 registran el ingreso de 125 aspirantes a grumetes en marzo y otros 500 en julio, todos hombres, para realizar este entrenamiento. Una vez preparados, este personal puede ser destinado a bases navales, capitanías, destacamentos, puestos y unidades navales. A diferencia del Ejército, la información localizada de la Armada no ofrece un desglose de las materias que reciben los grumetes, por lo que no es posible precisar qué asignaturas componen su entrenamiento básico. La formación conocida del Ejército permite observar la variedad de conocimientos que puede necesitar un nuevo soldado. Un aspirante pasa de aprender sobre un M-16 A1, una M-60 o un mortero de 60 milímetros a recibir instrucción en primeros auxilios, lectura de cartas, alpinismo y tácticas de combate.