El diputado Vicente Sánchez Henríquez impulsó la promulgación de una ley que establece el 8 de noviembre como el Día Nacional de la Educación STEM. Esta iniciativa busca fomentar la colaboración entre el Estado, las empresas y las futuras generaciones, con el fin de alinear la formación académica con las demandas del mercado laboral tecnológico y fortalecer el desarrollo de talento en áreas clave para la economía del futuro.
El legislador por el Distrito Nacional y líder de la Comisión Permanente de Tecnologías de la Información y Comunicación de la Cámara de Diputados, Vicente Sánchez Henríquez, logró la aprobación y puesta en vigor de la normativa que instituye el 8 de noviembre de cada año como el Día Nacional de la Educación STEM. Esta fecha no es solo conmemorativa, sino que funciona como una plataforma para entrelazar al Gobierno, las corporaciones y las nuevas generaciones en torno a las oportunidades que ofrece la economía del futuro.
Uno de los objetivos primordiales de esta propuesta es potenciar la participación del sector privado en el desarrollo de capacidades STEM, considerando que son precisamente las compañías quienes conocen de primera mano los perfiles, aptitudes y destrezas que exige el ámbito laboral. La legislación fomenta una mayor coordinación entre empresas privadas, entidades gubernamentales y el ámbito educativo, con la finalidad de impulsar programas de formación, capacitación, prácticas profesionales, primer empleo y otras vías que permitan a los jóvenes adquirir las habilidades necesarias en un mercado cada vez más digitalizado.
“No es posible hablar de educación STEM sin considerar a las empresas que están generando los puestos de trabajo actuales y venideros. Es fundamental reunir en una misma mesa al Gobierno, al sector privado y a las instituciones académicas para cultivar el talento que verdaderamente requiere nuestra economía”, manifestó Sánchez Henríquez.
El representante legislativo enfatizó que la colaboración entre el ámbito público y privado debe transformarse en uno de los principales impulsos para reducir la brecha existente entre la preparación de los jóvenes y las necesidades del mercado laboral. En este contexto, subrayó que las empresas pueden jugar un rol esencial no solo como creadoras de empleo, sino también como socias en la formación de talento, la transferencia de conocimientos, la innovación y la creación de oportunidades para las generaciones venideras.
“El ámbito privado nos está indicando qué perfiles necesita. Nuestra responsabilidad es establecer los mecanismos para que nuestros jóvenes puedan capacitarse y conectarse con esas posibilidades. Cuando una empresa halla el talento que busca y un joven encuentra una oportunidad para crecer, gana la empresa, gana el joven y gana la República Dominicana”, aseveró.
La normativa también promueve la creación de un comité interinstitucional para la coordinación de las acciones gubernamentales en el campo STEM, buscando que las diversas instituciones del Estado trabajen con metas compartidas y puedan articular sus esfuerzos con las exigencias y aportaciones del sector empresarial. De esta forma, el Día Nacional de la Educación STEM busca convertirse cada 8 de noviembre en un espacio para evaluar progresos, identificar nuevas necesidades e impulsar iniciativas conjuntas entre el Gobierno, las empresas, las universidades, los centros educativos y otros actores clave.
Sánchez Henríquez explicó que este esquema de cooperación permitirá que las políticas públicas no se diseñen de espaldas a la realidad productiva, sino que puedan dar respuesta a las competencias que requieren sectores como la tecnología, las telecomunicaciones, la industria, los servicios financieros, la salud, la energía, la manufactura y otras áreas de creciente transformación tecnológica.
“Esto no es simplemente establecer un día más en el calendario. Es crear un punto de encuentro para que el Estado escuche al sector productivo, las empresas encuentren el talento que requieren y nuestros jóvenes tengan acceso a mejores oportunidades”, puntualizó.
El diputado ratificó que la República Dominicana tiene la posibilidad de formar una nueva generación de talento capaz de responder a los cambios provocados por la inteligencia artificial, la automatización y la digitalización, al mismo tiempo que fortalece la competitividad de las empresas que operan en el país.
“Queremos una República Dominicana donde nuestras empresas puedan expandirse encontrando aquí el talento que necesitan y donde nuestros jóvenes sepan que prepararse en STEM puede significar acceder a empleos de mayor valor, salarios superiores y nuevas oportunidades. Ese es el verdadero propósito de esta ley”, concluyó Sánchez Henríquez.