Lenin Núñez de León ha sido enviado a prisión preventiva por tres meses, vinculado a la agresión que resultó en la muerte de Emmanuel Contreras. El caso se originó por una compleja transacción de un teléfono móvil en Facebook Marketplace, que culminó en un altercado fatal. La decisión judicial es un paso crucial en la búsqueda de justicia para la familia de la víctima.
En un desarrollo reciente del caso, el juez Rigoberto Sena, de la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional, ordenó la prisión preventiva por tres meses para Núñez de León, quien será trasladado al centro penitenciario de Najayo Hombres. Esta determinación se tomó después de una audiencia donde la Fiscalía presentó pruebas que, según la acusación, conectan al imputado con el ataque que posteriormente causó la muerte de Emmanuel.
Según la reconstrucción ofrecida por el Ministerio Público, el incidente comenzó con una negociación por un iPhone 15 Pro Max. El expediente indica que Núñez de León había anunciado el dispositivo en Facebook Marketplace por RD$35,000, pero más tarde, Joan Manuel Jiménez Medina contactó a Emmanuel y le ofreció el mismo teléfono por RD$15,000. Emmanuel transfirió RD$15,000 a Jiménez Medina, quien, de acuerdo con el expediente, se hizo pasar por el vendedor del aparato. Posteriormente, Jiménez Medina se comunicó con Núñez de León y le informó que Emmanuel iría a recoger el teléfono y le entregaría el dinero en efectivo.
El joven llegó al estadio de béisbol La Javilla, en Los Praditos, creyendo que solo recogería un teléfono que ya había abonado. Conforme al Ministerio Público, cuando Núñez de León le exigió el pago, Emmanuel huyó al percibir que estaba siendo víctima de un robo. La acusación sostiene que fue perseguido con un bate y golpeado en la espalda y, posteriormente, en la cabeza.
Después de la agresión, Emmanuel fue llevado a un centro médico, donde permaneció internado por cerca de dos meses debido a la gravedad de sus heridas. Su familia mantuvo desde el principio que había sido víctima de un ataque tras ir a comprar el celular y exigió a las autoridades que se investigara el suceso. El 9 de septiembre, Emmanuel falleció a causa de las lesiones sufridas en el ataque, según la información atribuida al Ministerio Público. Su muerte transformó la investigación por agresión en un proceso por homicidio. Este suceso captó la atención pública luego de que su hermana, Rosa Elena Contreras Medina, visiblemente afectada, narrara los hechos en un video que rápidamente se hizo viral en redes sociales.
La solicitud de medida de coerción presentada contra Núñez de León incluye, según lo revelado en el expediente, conversaciones de WhatsApp, movimientos bancarios, grabaciones de cámaras de seguridad, audios y otros elementos utilizados por el Ministerio Público para reconstruir los hechos. La Fiscalía atribuye a Núñez de León un presunto homicidio voluntario y argumenta que su reacción ante el incidente relacionado con el teléfono fue desproporcionada. Los abogados de los familiares de Emmanuel también expusieron durante la audiencia que se debe distinguir la posible estafa en la transacción del suceso que acabó con la vida del joven.
Núñez de León abandonó República Dominicana después del incidente y fue arrestado el 11 de septiembre en el Aeropuerto Internacional de Las Américas, a su llegada desde Estados Unidos, según informaron las autoridades y medios locales. Posteriormente, fue presentado ante el tribunal para la audiencia de medida de coerción. Esta semana, precisamente el miércoles, mientras se desarrollaba la audiencia, los familiares de Emmanuel permanecieron en el Palacio de Justicia. Antes de conocerse la decisión, realizaron una cadena de oración en los pasillos. Al finalizar la audiencia, la hermana de Emmanuel salió del tribunal y, ya en el exterior, rompió en llanto, teniendo que ser sostenida y acompañada por sus parientes. El padre del joven, por su parte, expresó su satisfacción con la resolución judicial y manifestó su alegría de que el caso progrese y no quede impune.
La prisión preventiva recientemente impuesta representa una medida de coerción y no una sentencia definitiva sobre la responsabilidad penal del imputado. El proceso continuará en los tribunales mientras el Ministerio Público busca fundamentar su acusación y la defensa ejerce los recursos que establece la ley.