El director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), Adolfo Pérez de León, ha confirmado que no se requiere experiencia previa ni antigüedad para que los proveedores participen en las licitaciones de almuerzo escolar. Esta declaración surge en un contexto de controversia por la adjudicación de contratos millonarios en San Pedro de Macorís, donde se han señalado irregularidades y descalificaciones inconsistentes, generando críticas entre los proveedores del sector.
En Santo Domingo, el director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), Adolfo Pérez de León, confirmó que para intervenir en los procesos de contratación del almuerzo escolar no se exige experiencia anterior ni un lapso específico de antigüedad, siempre que los participantes cumplan con el resto de las condiciones estipuladas. La aclaración del funcionario surge en medio de las interrogantes planteadas en torno a la licitación para el suministro del almuerzo escolar en San Pedro de Macorís, donde se asignaron contratos por más de 1,900 millones de pesos dominicanos para los ciclos escolares 2026-2027 y 2027-2028.
“En el caso particular de la contratación de almuerzo para estudiantes, no se demanda experiencia ni tampoco se requiere un período de antigüedad en la participación”, manifestó Pérez de León durante una entrevista concedida a la periodista Edith Febles. El funcionario argumentó que esta condición busca ampliar la concurrencia en los procesos de contratación y facilitar la inclusión de nuevos suministradores, emprendedores y empresas. “Este es un procedimiento que fomenta la participación, la integración de nuevos concursantes, de nuevos emprendedores, de nuevas entidades”, destacó. Pérez de León añadió que cualquier participante que cumpla con los requisitos establecidos en el proceso puede ser considerado apto. “Todo aquel que la satisfaga, pues perfectamente puede ser habilitado”, aseveró.
Cuestionamientos en San Pedro de Macorís
La declaración del director del INABIE se produce mientras el equipo de N Investiga, de la periodista Nuria Piera, aborda interrogantes relacionadas con la licitación para el suministro del almuerzo escolar en San Pedro de Macorís. El proceso, correspondiente a los años lectivos 2026-2027 y 2027-2028, se inició el 24 de noviembre de 2025 y fue adjudicado el 7 de agosto de 2026, según la información divulgada sobre el suceso. El valor de las contrataciones excede los 1,900 millones de pesos dominicanos.
Los suministradores que impugnan el proceso, representados por el abogado Pedro Lara, afirman haber identificado compañías que fueron inicialmente descalificadas por el comité de compras del INABIE y que posteriormente terminaron obteniendo contratos. Conforme a la documentación presentada por los denunciantes, 51 empresas fueron adjudicadas en San Pedro de Macorís. De estas, 15 habrían sido descalificadas inicialmente y luego recibieron contratos que, en conjunto, superan los 445 millones de pesos dominicanos, según los proveedores afectados.
Uno de los casos mencionados corresponde a Manuel Emilio Mejía Molina, a quien se le adjudicaron 31 millones 361 mil 168 pesos dominicanos. Los denunciantes sostienen que un informe de evaluación del INABIE establecía que había presentado documentación falsa. “En el propio informe emitido por INABIE se indica que esa persona presentó documentación espuria y, por ese hecho, tal como lo establece el pliego, queda inmediatamente descalificado, inhabilitado”, afirmó Lara.
Otro caso puesto en tela de juicio es el de Leidi Massiel Cabrera Heredia, quien obtuvo un contrato por 38 millones 128 mil 306 pesos dominicanos. Los denunciantes alegan que durante una inspección, el establecimiento no cumplía con las condiciones requeridas y que posteriormente habría sido acondicionado. Los proveedores también han señalado supuestas vinculaciones entre algunos adjudicatarios y personas conectadas con el entorno del INABIE, así como aparentes lazos entre empresas que participaron en el proceso. Estas afirmaciones corresponden a los denunciantes y no constituyen, por sí mismas, una determinación de responsabilidad.
Proveedores con experiencia quedaron fuera
Entre los participantes que cuestionan el proceso se encuentran proveedores con varios años de experiencia en el servicio de alimentación escolar. Uno de ellos es Rafael Emilio Tejeda, quien afirma tener más de 12 años como proveedor y sostiene que su propuesta obtuvo 89 puntos, pero no fue seleccionada. También está Elena Rijo, quien asegura que su restaurante lleva más de 22 años en operación y que obtuvo 89.25 puntos, pero quedó fuera de la adjudicación.
Los proveedores han cuestionado, además, la metodología empleada para determinar la distancia entre las cocinas y los centros educativos. Según sus señalamientos, el pliego establecía inicialmente el uso de Google Maps, pero durante el proceso se habría utilizado otra aplicación. Ante estos reclamos, los afectados presentaron un recurso de revisión administrativa ante el Comité de Compras y Contrataciones del INABIE, mediante el cual impugnan diversos aspectos del proceso y alegan una violación al principio de igualdad de trato.
INABIE inspecciona proveedores
Mientras los cuestionamientos persisten, el INABIE informó que está llevando a cabo nuevas inspecciones a proveedores adjudicados en San Pedro de Macorís. La institución anunció el 11 de septiembre la suspensión de los contratos de 14 proveedores tras detectar irregularidades técnicas durante nuevas inspecciones realizadas después de las adjudicaciones de las licitaciones de almuerzo y desayuno escolar para los años lectivos 2026-2027 y 2027-2028.
Entre los hallazgos reportados por el INABIE figuran cocinas desmanteladas o que no pudieron ser localizadas en las direcciones previamente inspeccionadas y declaradas por los oferentes, además de inconsistencias entre la capacidad instalada declarada durante la inspección y la verificada posteriormente. La postura expresada por Pérez de León establece que la experiencia previa y la antigüedad no son requisitos para participar en la contratación del almuerzo escolar. Sin embargo, los cuestionamientos planteados por los proveedores se refieren también a otros aspectos de la licitación, entre ellos las evaluaciones, descalificaciones, adjudicaciones, inspecciones y la metodología utilizada durante el proceso.