La República Dominicana ha registrado un ligero descenso en su tasa de informalidad laboral entre 2025 y 2026, aunque esta cifra aún supera el 53%. A pesar de la reducción mínima, el sector informal continúa siendo predominante, con más trabajadores operando fuera de las estructuras formales. Este panorama presenta desafíos significativos tanto para los empleados como para la economía nacional.
La proporción de empleo informal en la República Dominicana ha mostrado una baja en el año 2026 comparado con el 2025; no obstante, se mantiene en un nivel elevado en el país, superando la cantidad de trabajadores con empleo formal. En el 2025, la tasa de informalidad alcanzó un 54.1%, mientras que en el 2026 se situó en un 53.8%, lo que representa una disminución de apenas 0.3%, una cifra considerada insignificante.
Los datos proporcionados por el Banco Central indican que la nación cuenta actualmente con 5,271,005 personas empleadas, de las cuales 2,836,201 pertenecen al ámbito informal, constituyendo un 53.8%. Por otro lado, 2,434,804 individuos forman parte del mercado laboral formal de la República Dominicana.
Según los resultados de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) para el segundo trimestre de 2026, el total de personas con empleo en la economía dominicana llegó a 5,271,005, lo que significa un aumento interanual del 2.9%, equivalente a 147,456 nuevos empleos netos en comparación con el período abril-junio de 2025. Con este resultado, la tasa de ocupación (TO) y la tasa global de participación (TGP) se ubicaron en 63.2% y 66.8% respectivamente, manteniéndose cerca de sus máximos históricos y reflejando un alto aprovechamiento de la fuerza de trabajo en el contexto regional.
En cuanto a la composición de la generación de puestos de trabajo, del incremento interanual de 147,456 ocupados netos registrado en los últimos doce meses, los trabajadores formales aportaron 74,794 nuevos empleos, lo que representa el 50.7%, mientras que los informales contribuyeron con los 72,663 restantes, es decir, el 49.3%. De esta forma, la tasa de informalidad total se estableció en 53.8% en el segundo trimestre de 2026, por debajo del promedio histórico de 56.7% registrado en la serie de la ENCFT desde el año 2014.
¿Qué implica la elevada tasa de informalidad en la República Dominicana?
En términos prácticos, esto significa que millones de trabajadores tienen un tipo de vínculo laboral que carece de las mismas condiciones y garantías asociadas al empleo regulado. Entre las diferencias se pueden encontrar el acceso a la seguridad social, las contribuciones para una jubilación, las vacaciones, el salario de Navidad, las prestaciones laborales y otros derechos establecidos para los trabajadores formales, dependiendo de la naturaleza de la actividad y del tipo de relación laboral.
La informalidad también repercute en la capacidad de los trabajadores para construir una protección financiera a largo plazo. Quienes laboran de manera informal pueden enfrentar mayores obstáculos para acumular aportaciones para su jubilación, acceder a ciertos productos financieros o demostrar ingresos estables al momento de solicitar créditos.
Para la economía dominicana, este fenómeno representa además un desafío fiscal y productivo. Una gran proporción de trabajadores y empresas fuera de la formalidad implica que una parte considerable de la actividad económica no genera las mismas contribuciones fiscales y de seguridad social que las actividades reguladas. Al mismo tiempo, muchos trabajadores informales tienen ingresos variables y una menor estabilidad, lo que puede limitar su capacidad de consumo y de planificación económica.
La informalidad, sin embargo, no implica necesariamente que una persona esté sin empleo o que no genere ingresos. Un trabajador informal puede tener una actividad económica constante y generar recursos para su hogar, pero hacerlo sin estar completamente integrado a los mecanismos formales de contratación, tributación o protección social.