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Sáb, Oct

Amplio Dispositivo de Seguridad y Más de 1,300 Estacionamientos para la Feria Internacional del Libro

Nacionales
La Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026 (FILSD 2026) contará con un extenso despliegue de seguridad que incluirá a más de 500 efectivos de diversas agencias estatales. Este operativo busca asegurar la protección de los miles de asistentes en la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte. Además, se han coordinado más de 1,300 plazas de aparcamiento para facilitar la asistencia de los visitantes.

Más de quinientos miembros de las fuerzas de seguridad del Estado serán movilizados durante la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026 (FILSD 2026). Esta acción forma parte de un plan diseñado para salvaguardar a los numerosos visitantes que asistirán a la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte entre el 24 de septiembre y el 4 de octubre.

El esquema de protección contará con la participación de las Fuerzas Armadas, abarcando el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea de República Dominicana, junto con la Policía Nacional y sus divisiones de Policía Preventiva, Investigaciones Criminales (DICRIM), Policía Escolar, Policía Municipal y Policía Turística (Politur). También se integrarán las agencias de inteligencia del Estado y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).

Este esfuerzo de seguridad acompañará una edición de la FILSD que tendrá a Panamá como país invitado de honor y estará dedicada al célebre escritor dominicano José Mármol. La agenda incluye más de 700 actividades, la presencia de más de 70 autores de talla internacional, 32 editoriales extranjeras, 21 editoriales nacionales y 44 librerías dominicanas.

El plan contempla un sistema de vigilancia activa y pasiva, con patrullajes constantes y puntos de control fijos tanto en el perímetro como dentro del recinto ferial. La supervisión externa cubrirá las avenidas Máximo Gómez, César Nicolás Penson y Pedro Henríquez Ureña, mientras que en el interior de la plaza se intensificará la vigilancia en pabellones, auditorios, museos y otros lugares de gran concurrencia.

Como parte de las medidas de acceso, las entradas y salidas peatonales serán reguladas mediante detectores de metales manuales e inspecciones visuales. Asimismo, las autoridades han establecido una relación de objetos cuyo ingreso estará restringido, incluyendo armas de fuego, armas blancas, trompetas, bebidas alcohólicas y recipientes de vidrio.

En cuanto a la movilidad, la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) y el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) pondrán en marcha un operativo especial para optimizar el flujo vehicular en las vías cercanas a la Plaza de la Cultura y contribuir a la seguridad de los transeúntes.

El público tendrá a su disposición más de 1,300 plazas de estacionamiento, coordinadas con instituciones próximas al recinto, como las universidades APEC (UNAPEC) e Iberoamericana (UNIBE), el Palacio de Bellas Artes, el Estadio Olímpico Félix Sánchez y el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCYT). Los estacionamientos internos de la Plaza de la Cultura también estarán disponibles, con uso exclusivo para vehículos autorizados.

Dentro del recinto ferial, no se admitirá la exhibición de propaganda política o religiosa ajena al propósito del evento, la realización de ventas ambulantes ni la entrada de vehículos no permitidos.

El despliegue incluirá un componente de atención médica y respuesta ante emergencias. El Puesto de Mando Unificado (PMU) coordinará las acciones con los organismos de respuesta inmediata, mientras que unidades del Sistema 911 y de la Dirección de Atención de Emergencias Extrahospitalarias (DAEH) se ubicarán en puntos estratégicos, con ambulancias y personal paramédico. La Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional también movilizarán personal y equipos de radiocomunicación táctica para responder a posibles imprevistos.

El operativo contempla, además, atención preferencial para personas mayores, individuos con discapacidad y grupos escolares, así como un protocolo para gestionar reportes relacionados con niños desorientados o extraviados.