En un lapso menor a 48 horas, dos hogares fueron blanco de asaltos violentos en la República Dominicana, afectando al merenguero Julián Oro Duro y a un regidor. Estos incidentes, que resultaron en un fallecimiento y varios heridos, han reavivado el debate público sobre la seguridad en los hogares. Las autoridades investigan ambos sucesos, aunque sin establecer un vínculo directo entre ellos por el momento.
En Santo Domingo Este y Villa González, Santiago, dos viviendas fueron escenario de agresiones delictivas en menos de dos días, teniendo como afectados a un cantante y un funcionario municipal. En uno de los casos, una mujer perdió la vida y su esposo, el artista Julián Oro Duro, sufrió lesiones; en el otro, un regidor y su pareja fueron inmovilizados durante un robo donde los delincuentes se llevaron dinero en efectivo, divisas, joyas y otras pertenencias.
A pesar de que las autoridades no han conectado ambos eventos hasta ahora, la cercanía temporal y el hecho de que ocurrieron en residencias habitadas han vuelto a poner en el centro del debate público la seguridad doméstica. Mientras la Policía intenta identificar a los responsables del ataque contra la familia de Oro Duro, también investiga el asalto perpetrado contra el regidor Manuel Eduardo Torres, conocido popularmente como “Cosita”.
Una tragedia afectó a la cónyuge de un intérprete musical.
El primero de los sucesos tuvo lugar en Brisa Oriental VI, Santo Domingo Este, donde Zenaida Socorro Castillo, esposa de Julián Oro Duro, fue hallada sin vida. La Policía informó preliminarmente que el cantante regresó a su hogar alrededor de la 1:00 de la madrugada y, al entrar, fue sorprendido por dos sujetos que lo agredieron y le quitaron dinero, alhajas y un teléfono móvil. Se presume que Castillo fue atacada antes de la llegada de su esposo. Las circunstancias y el motivo continúan bajo investigación. La vivienda permanece bajo escrutinio de la Policía Científica, la Dicrim y el Ministerio Público.
Los investigadores buscan determinar cómo ingresaron los agresores, a qué hora llegaron, cuánto tiempo permanecieron dentro de la propiedad y qué ruta utilizaron para escapar del lugar. Uno de los aspectos que ha llamado la atención es que la residencia cuenta con estructuras metálicas y sistemas de seguridad en casi toda su fachada, mientras que las puertas y el portón no muestran señales evidentes de haber sido forzados. Las autoridades también están revisando grabaciones de cámaras de seguridad instaladas en los alrededores.
Menos de dos días después, otro hogar fue violado.
Mientras aún se indagaban los detalles del ataque a la residencia de Julián Oro Duro, otra vivienda fue blanco de un asalto, esta vez en Villa González, Santiago. El regidor Manuel Eduardo Torres, conocido como “Cosita”, y su esposa se encontraban en su hogar aproximadamente a las 8:00 de la mañana cuando varios individuos irrumpieron en la propiedad. Según el testimonio del funcionario, los asaltantes los inmovilizaron y llevaron a su esposa hasta una caja fuerte para forzarla a abrirla. De allí sustrajeron aproximadamente RD$200,000, dólares, joyas y otros objetos de valor.
Los individuos llevaban cascos para cubrir sus rostros, impidiendo que Torres pudiera identificarlos. Sin embargo, el regidor describió a uno de ellos como una persona de complexión delgada.
“La criminalidad ha llegado a nuestros hogares”: diputados reaccionan.
El crimen contra Zenaida y el ataque contra Julián Oro Duro también generaron reacciones en la Cámara de Diputados, donde los legisladores cuestionaron la respuesta ante la delincuencia y propusieron la necesidad de reforzar las acciones preventivas. El diputado de Fuerza del Pueblo Félix Michell afirmó que las autoridades deben enfocarse más en la prevención y no limitarse a actuar después de que los hechos ocurran. Su declaración se dio en medio del debate provocado por los recientes asesinatos y otros episodios de violencia. Por su parte, el diputado Charlie Mariotti cuestionó la efectividad que, según su evaluación, ha tenido la reforma policial impulsada por el Gobierno, mientras que Ramón Raposo sostuvo que las autoridades deberían reconocer, según su punto de vista, un fracaso en las políticas públicas de seguridad. Estas son valoraciones políticas de los legisladores y no conclusiones imparciales sobre el desempeño de la reforma.
Diputados solicitan justicia por la tragedia de Julián Oro Duro.
El suceso también fue presentado formalmente en el hemiciclo. La diputada Fiordaliza Estévez pidió un minuto de silencio en memoria de Zenaida Socorro Castillo, solicitud que fue aprobada durante la sesión de este martes. Las reacciones de los diputados demuestran que el caso trascendió el ámbito policial y se convirtió en parte del debate sobre la seguridad ciudadana, especialmente porque el ataque ocurrió dentro de una residencia y terminó con la muerte de una mujer y heridas al artista.
Dos investigaciones que dependen de las cámaras.
En Villa González, al igual que en Santo Domingo Este, las cámaras de seguridad son herramientas clave para reconstruir lo sucedido. Los investigadores buscan determinar cuántas personas participaron en el asalto, cómo llegaron a la residencia, qué vehículos utilizaron y cuál fue la ruta de escape. La investigación también deberá establecer si los responsables conocían previamente la vivienda y si tenían información sobre la existencia de la caja fuerte y los bienes sustraídos. El alcalde de Villa González, César Álvarez, también ha exigido una investigación exhaustiva del caso y la identificación de los culpables.
Dos viviendas atacadas, con menos de 48 horas de diferencia.
Los dos eventos presentan diferencias importantes y, hasta el momento, no hay información oficial que permita establecer que fueron cometidos por los mismos individuos o que formen parte de una misma estructura criminal. Sin embargo, la coincidencia temporal es significativa: en menos de 48 horas, dos hogares habitados fueron invadidos por delincuentes, con un artista y un regidor entre las víctimas. En Santo Domingo Este, el ataque resultó en la muerte de una mujer y dejó herido al artista Julián Oro Duro. En Villa González, una pareja fue sometida e inmovilizada mientras los agresores se apropiaban de dinero y objetos de valor. La diferencia también radica en el momento: uno ocurrió durante la madrugada y el otro a plena mañana.
La Policía, bajo presión para ofrecer respuestas.
Las investigaciones avanzan ahora por separado, pero ambas enfrentan un desafío similar: transformar las grabaciones de cámaras, los testimonios y las pruebas recogidas en las escenas en indicios que permitan identificar a los responsables. En el caso de Zenaida, la presión es mayor al tratarse de un crimen con una víctima mortal y un herido, mientras familiares y representantes legales exigen que los culpables sean capturados y llevados ante la justicia. En Villa González, la investigación busca esclarecer cómo un grupo de individuos pudo ingresar a la vivienda del regidor durante la mañana, someter a sus ocupantes y huir con objetos de valor. Las declaraciones de los diputados se suman así a las demandas de familiares, vecinos y representantes de las víctimas, en un momento en que dos casos ocurridos en menos de 48 horas vuelven a plantear la misma pregunta: ¿qué tan seguras están las personas cuando la violencia logra irrumpir en sus propios hogares?
Abinader a los agresores de Oro Duro: “Ríndanse; de lo contrario, les irá peor”. Abogado de Julián Oro Duro pide no eliminar a los responsables: “Que el sistema de justicia haga su labor”.