El Palacio de Justicia de Ciudad Nueva vive un día de gran expectativa y nerviosismo, mientras se espera la decisión judicial sobre la medida de coerción para los involucrados en el caso Senasa 2.0-A. Familiares, abogados y fiscales aguardan el reinicio de la audiencia, en medio de un receso que ha intensificado la tensión sobre el futuro de los imputados.
Por Elmer Féliz .– Una atmósfera de gran anticipación persiste este miércoles en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, donde parientes, letrados y delegados del Ministerio Público se mantienen vigilantes al progreso de la sesión judicial en la que se determinará la medida de coerción para los implicados en el esquema conocido como SeNaSa 2.0-A. En las inmediaciones de la sala se observa la concurrencia de defensores de los acusados y allegados que aguardan detalles sobre el avance del procedimiento, al tiempo que la incertidumbre crece conforme se aproxima el instante en que el juzgado deberá pronunciarse sobre las peticiones formuladas por la Fiscalía.
Actualmente, el tribunal se encuentra en una pausa, después de haber avanzado en la audiencia, y se anticipa que las labores se reanudarán más tarde para proseguir con la exposición de los argumentos y las diligencias pendientes antes de que se emita un dictamen. La jornada ha estado caracterizada por la expectación de las partes, particularmente de las defensas, que han insistido en disponer del tiempo suficiente para revisar y estudiar los elementos incorporados en el expediente, mientras el Ministerio Público mantiene su postura dentro de la indagación.
Fuera de la sala, la atención se mantiene enfocada en cualquier novedad relacionada con la audiencia, en una jornada en la que familiares y abogados esperan conocer cuál será el resultado de la solicitud de medida de coerción contra los imputados del caso.