Mientras Pro Consumidor asegura que el precio del pollo se mantiene estable para los consumidores y que hay suficiente producción nacional para la temporada navideña, pequeños y medianos avicultores denuncian que los bajos precios que reciben por sus aves están poniendo en riesgo la viabilidad de sus negocios. Esta disparidad de opiniones subraya una tensión entre la estabilidad de precios al consumidor y la rentabilidad de los productores, con llamados urgentes de ayuda por parte del sector avícola.
En Santo Domingo, Pro Consumidor afirma que el valor de la libra de pollo oscila entre RD$79 y RD$84, y que la nación cuenta con una oferta suficiente para las festividades de fin de año. Sin embargo, los avicultores de pequeña y mediana escala advierten que los reducidos montos que obtienen por sus aves amenazan la sostenibilidad económica de sus explotaciones.
El director ejecutivo de Pro Consumidor, Eddy Alcántara, declaró que el precio para el público ha permanecido constante durante los últimos diez meses y desmintió una entrada masiva de pollo importado en 2026. Según su explicación, las autoridades han disminuido la emisión de permisos para la importación de carne de ave, y la producción local es adecuada para satisfacer la demanda de diciembre.
A pesar de esto, la Asociación Nacional de Pequeños y Medianos Productores Avícolas (Anavip) sostiene que la sobreproducción y las importaciones están ejerciendo presión sobre los precios que reciben los productores, al punto de poner en peligro la continuidad de numerosas granjas. La organización solicitó al presidente Luis Abinader la intervención gubernamental y la formación de una comisión que evalúe la situación y proponga soluciones de apoyo.
La discrepancia entre ambas perspectivas reside en los valores observados en diversas fases de la cadena de comercialización. Mientras el comprador final abona entre RD$79 y RD$84 por libra, acusaciones de sectores de la oposición indican que algunos productores reciben entre RD$30 y RD$31.50, frente a costos de producción calculados entre RD$40.50 y RD$41.50. De confirmarse esos valores en los casos mencionados, la diferencia implicaría pérdidas para los avicultores; no obstante, dichas cifras no representan una evaluación independiente de los gastos y precios de todo el sector.
El debate también incluye las importaciones. Aunque Alcántara niega una entrada masiva de pollo extranjero, representantes del sector avícola han alertado sobre el impacto que una oferta adicional podría tener en la comercialización de la producción nacional. El presidente de la Asociación Dominicana de Avicultura, Pavel Concepción, ha señalado la necesidad de planificar las importaciones considerando los volúmenes producidos por las granjas locales.
Frente a este panorama, Anavip entregó una comunicación al ministro administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista, en la que solicitó una comisión conformada por el asesor avícola del Poder Ejecutivo y miembros de la asociación. El gremio, que integra a más de 300 miembros, también denunció que previas medidas de respaldo no habrían beneficiado de forma efectiva a los productores pequeños y medianos.
La situación plantea dos cuestiones distintas: la estabilidad del precio para los consumidores y la rentabilidad de quienes crían el pollo. Que el producto se encuentre disponible y a un costo relativamente fijo en los establecimientos comerciales no garantiza, por sí solo, que las granjas estén obteniendo ganancias; del mismo modo, las quejas sobre pérdidas deben ser corroboradas con datos de costos, precios en finca, inventarios e importaciones realmente ingresadas.
Mientras Pro Consumidor transmite tranquilidad respecto al suministro para la Navidad, Anavip exige acciones que permitan mantener la producción nacional y evitar el cierre de granjas. El desafío para las autoridades consiste en abordar ambas preocupaciones: proteger al consumidor de incrementos bruscos y evitar que los productores se vean obligados a vender por debajo de sus costos.