31
Sáb, Nov

Dominicanos que huyeron de Rusia denuncian presunto esquema de reclutamiento militar millonario y amenazas

Nacionales
Cuatro ciudadanos dominicanos que lograron escapar de una base militar en Rusia y retornar a su país, han revelado haber sido objeto de amenazas de muerte tras huir de quienes los habrían captado. El caso pone de manifiesto una supuesta red de reclutamiento de extranjeros para las fuerzas armadas rusas, exponiendo los riesgos y el presunto negocio millonario detrás de estas operaciones, según sus testimonios y una investigación periodística.

Cuatro individuos dominicanos, quienes lograron escapar de una instalación militar rusa y retornar a República Dominicana, han reportado haber recibido amenazas de muerte después de eludir a sus presuntos reclutadores para viajar a Rusia. Este incidente pone de manifiesto los peligros asociados a una supuesta red de captación de personas extranjeras con el fin de incorporarlas a las filas militares de ese país.

Los hombres encontraron refugio en un hotel con el apoyo de la Embajada dominicana en Moscú, pero afirman que las intimidaciones de los organizadores de su traslado continuaron. Conforme a los relatos presentados en un reportaje de N Investiga, una de las comunicaciones enviadas por WhatsApp advertía que el remitente conocía su paradero y que la protección diplomática no evitaría que los encontrara. "Te tengo localizado, aunque creas que la embajada te protege, eso no es así", decía una porción del mensaje atribuido al supuesto reclutador. En otra advertencia, el emisor aseguraba poder alcanzarlos por encima del embajador o de cualquier autoridad dominicana.

Frente a esta situación, N Investiga informó haber contactado a la Embajada de Rusia en República Dominicana para notificarles que conocían la identidad de los jóvenes y las amenazas reportadas, así como que el caso había sido comunicado a la representación diplomática dominicana en Moscú. La respuesta de la parte rusa fue que convenía mantener informada a la Embajada dominicana y que confiaban en que las personas competentes resolverían la situación. Luego de contactar a otras autoridades, se aceleró el proceso para facilitar el regreso de los cuatro hombres, quienes ya se encuentran en República Dominicana. Sin embargo, su retorno no detuvo las intimidaciones.

Señalan a presunto reclutador

Como parte de la investigación, N Investiga obtuvo un video de un individuo identificado como Dimas, señalado por los jóvenes como el supuesto reclutador. Aunque se le atribuye nacionalidad rusa, en la grabación se le escucha hablar con un marcado acento cubano.

El reportaje también reveló que el número telefónico utilizado para enviar una de las amenazas habría sido empleado para suplantar la identidad de uno de los dominicanos que escaparon y solicitar dinero a cambio de una entrevista. En el mensaje enviado a la redacción, la persona pedía ayuda económica porque, supuestamente, los hombres habían regresado sin recursos ni empleo. N Investiga aclaró que no remunera por entrevistas y solicitó a las autoridades investigar tanto el número telefónico como la identidad de la persona que aparece en el video.

Además, después de abandonar las oficinas del medio, los jóvenes recibieron una llamada de un número privado en la que, según el reportaje, se mencionaron detalles específicos de sus movimientos, el vehículo en el que se trasladaban, las personas que los acompañaban y la hora de su partida. Estos hechos refuerzan la preocupación por la seguridad de los denunciantes y por la posibilidad de que quienes los reclutaron mantengan mecanismos para vigilarlos incluso después de su regreso al país.

La ONU documenta reclutamiento mediante engaño y coacción

Las denuncias de los dominicanos concuerdan con los hallazgos de un informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania de las Naciones Unidas, que documentó situaciones de reclutamiento de ciudadanos extranjeros mediante engaño o coerción para incorporarlos a las fuerzas militares rusas. De acuerdo con el documento, la investigación examinó casos en 48 naciones y encontró evidencia de estas prácticas en 29 de ellas, incluyendo República Dominicana. La Comisión especificó que excluyó de su análisis a las personas que se unieron voluntariamente.

El informe describe cómo hombres de entre 18 y 60 años, muchos en situaciones económicas precarias, son atraídos con ofertas de trabajos civiles en áreas como seguridad, conducción, mecánica, construcción y transporte. A cambio, se les prometen salarios elevados, alojamiento, ciudadanía rusa y otros beneficios. Sin embargo, en algunos casos, las condiciones cambian al llegar a Rusia, donde los reclutados pierden su libertad de movimiento y se les confiscan sus documentos personales y teléfonos móviles. En los casos de dominicanos, colombianos y peruanos documentados por la Comisión, los viajes se gestionaban como recorridos turísticos, aprovechando que estos ciudadanos no requieren visa para entrar a Rusia. Una vez en territorio ruso, los afectados habrían sido coaccionados a firmar contratos con el Ministerio de Defensa redactados exclusivamente en ruso, en ocasiones sin la posibilidad de traducirlos ni comprender plenamente sus cláusulas. Posteriormente, recibían un entrenamiento militar limitado y eran enviados al frente de guerra en Ucrania.

Comisiones de reclutamiento y presuntas ganancias

La investigación de Naciones Unidas también identificó pagos exigidos por intermediarios para cubrir supuestos gastos de viaje y preparación. Esas comisiones variaban entre 400 y 8,000 dólares, dependiendo de la zona geográfica, y podían cobrarse antes del traslado o descontarse del salario posterior del reclutado. No obstante, las denuncias recolectadas por la Comisión van más allá de los costos iniciales. Algunas víctimas y sus familiares afirmaron que los salarios prometidos nunca llegaron, que recibieron montos inferiores a los acordados o que se realizaron retiros no autorizados de sus cuentas. En otros casos, los fondos fueron retenidos o las cuentas quedaron inmovilizadas.

El título de este reportaje, “Cada cabeza cuesta 60,000 dólares”, alude a la dimensión económica que se atribuye al reclutamiento. Sin embargo, el informe de Naciones Unidas citado en el material no establece esa cantidad como una tarifa general por persona; sus hallazgos documentan comisiones de intermediación de entre 400 y 8,000 dólares. La cifra de 60,000 dólares debe interpretarse, por lo tanto, en el contexto de las denuncias y evidencias específicas presentadas por N Investiga, no como un monto verificado por el organismo internacional.

Naciones Unidas advierte sobre coordinación y coerción

Pablo de Greiff, miembro de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania, explicó a N Investiga que el organismo emplea una metodología rigurosa de corroboración y requiere tres fuentes de información independientes para documentar incidentes. Entre las pruebas utilizadas se incluyen entrevistas con víctimas o familiares, documentos de viaje, visados expedidos por autoridades consulares rusas, boletos de avión y otros registros relacionados con el traslado de las personas.

Consultado sobre las denuncias de reclutamiento engañoso, a pesar de que el embajador ruso en República Dominicana las había calificado de falsas, De Greiff sostuvo que la Comisión encontró indicios de coordinación entre intermediarios y diferentes niveles de las autoridades rusas. Según explicó, esa coordinación puede manifestarse desde la gestión de visados y la comunicación de datos de los viajeros hasta la entrega de los reclutados al personal del Ministerio de Defensa en los aeropuertos. El experto indicó que algunos afectados llegan sin sus teléfonos y son presionados para firmar contratos que no pueden comprender. También relató un caso documentado en el que un hombre que se negó inicialmente a firmar habría presenciado la ejecución de cuatro prisioneros rusos antes de recibir nuevamente la exigencia de aceptar el contrato. Para De Greiff, estas prácticas constituyen una forma de coacción que puede convertir el reclutamiento en una situación de trata de personas, en lugar de una incorporación voluntaria como combatiente.

Las consecuencias para las víctimas

La Comisión de Naciones Unidas advirtió que quienes consiguen regresar pueden enfrentar graves repercusiones psicológicas, lesiones permanentes y discapacidades. Muchos también quedan en una situación económica precaria, sin empleo y endeudados por los pagos exigidos durante el proceso de reclutamiento. De Greiff señaló que los Estados deben fortalecer la prevención mediante campañas de información sobre los riesgos de estas ofertas y establecer mecanismos de apoyo para las familias de las víctimas, especialmente en los casos de personas fallecidas o desaparecidas en el frente de guerra. El experto insistió en que los gobiernos tienen la obligación de proteger a las poblaciones vulnerables para evitar que sus ciudadanos terminen en situaciones de esta naturaleza.

Los cuatro dominicanos que regresaron al país lograron escapar de una base militar rusa, pero las amenazas que aseguran haber recibido mantienen el caso abierto y plantean interrogantes sobre la identidad de los responsables, los mecanismos de captación y el alcance económico de estas operaciones. N Investiga solicitó a las autoridades dominicanas investigar los números telefónicos y las personas señaladas en el reportaje, con el objetivo de esclarecer los hechos y determinar las posibles responsabilidades.