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Vie, Nov

Asignación de RD$630 Millones para Habichuelas con Dulce Genera Debate Sobre Prioridades de Gasto Público

Nacionales
Una reciente licitación de RD$630 millones, destinada a la adquisición de ingredientes para un millón de kits de habichuelas con dulce para la Semana Santa de 2027, ha encendido la discusión pública. Esta iniciativa, promovida por la Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria (DASAC), pone en tela de juicio la asignación de fondos gubernamentales frente a necesidades básicas urgentes como el acceso a electricidad, agua potable, medicamentos y vivienda que miles de familias dominicanas aún enfrentan.

En una nación donde miles de hogares luchan por cubrir los costos de la electricidad, el acceso a agua segura, la compra de medicinas y otras exigencias fundamentales, una convocatoria de ofertas por seiscientos treinta millones de pesos dominicanos para adquirir los componentes de un millón de paquetes de habichuelas con dulce para la Semana Mayor de 2027 ha desatado un debate acerca de las prioridades en el desembolso de fondos públicos. Esta contratación, impulsada por la Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria (DASAC), suscita la interrogante: ¿qué otras carencias de la ciudadanía podrían ser atendidas con tales recursos? Si bien las habichuelas con dulce constituyen un elemento de la costumbre dominicana, la energía eléctrica, la salud, la vivienda, la educación y el suministro de agua potable son requerimientos que no pueden esperar a la llegada de la Semana Santa.

¿DE QUÉ ESTAMOS HABLANDO?

La Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria (DASAC) ha lanzado una licitación por seiscientos treinta millones de pesos para la obtención de los insumos necesarios para un millón de juegos de habichuelas con dulce que se distribuirían durante la Semana Mayor de 2027. Conclusión: Porque aparentemente la tradición viene con un presupuesto generoso.

PERO VAMOS A HACER CUENTAS…

Altos recibos de luz

Costos elevados de alojamiento

Fármacos caros

Alimentos con precios exorbitantes

Mientras numerosas familias se esfuerzan por satisfacer sus requerimientos básicos, seiscientos treinta millones de pesos están asignados para paquetes de habichuelas con dulce.

¿Y SI HABLAMOS DE AGUA POTABLE?

En diversas comunidades dominicanas, aún existen familias que dependen de camiones cisterna, almacenan agua en depósitos o experimentan dificultades para recibir el servicio de forma constante. Seiscientos treinta millones de pesos podrían destinarse a la reparación de cañerías, la mejora de sistemas de acueductos, la construcción de tanques comunitarios y el suministro de agua potable a poblaciones vulnerables. Conclusión: Porque el agua no es un lujo ni una costumbre de Semana Santa: es una necesidad cotidiana.

¿Y SI HABLAMOS DE SALUD?

Seiscientos treinta millones de pesos representan el 3.8 % de los dieciséis mil seiscientos ochenta y cinco millones de pesos presupuestados para medicamentos esenciales en 2026. Conclusión: ¡Hay hogares que requieren medicinas, no solo habichuelas con dulce!

¿Y SI HABLAMOS DE EDUCACIÓN?

Seiscientos treinta millones de pesos podrían fortalecer programas de becas, proveer útiles escolares y ofrecer asistencia a alumnos de familias en situación de vulnerabilidad. Conclusión: Porque la educación también necesita inversión a lo largo de todo el año.

¿Y SI HABLAMOS DE LOS COMBUSTIBLES?

Seiscientos treinta millones de pesos podrían financiar apoyos temporales para operadores de transporte público, pequeños productores agrícolas y trabajadores que dependen del combustible. Conclusión: ¡Que nadie tenga que decidir entre llenar el depósito y llenar la olla!

¿Y SI HABLAMOS DEL SECTOR ELÉCTRICO?

Seiscientos treinta millones de pesos podrían servir para apoyar a familias en condiciones de vulnerabilidad con el pago de la energía eléctrica, reparar redes de distribución, disminuir pérdidas y fomentar el ahorro energético. Conclusión: ¡Que la sorpresa de Semana Santa sean las habichuelas en el refrigerador y no un recibo de luz exorbitante!

Y QUE NO SE MALINTERPRETE…

Las habichuelas con dulce son una tradición y asistir a los más necesitados es responsabilidad del Gobierno. La cuestión es si los seiscientos treinta millones de pesos responden a las prioridades de la población.