06
Vie, Nov

La salida a bolsa de Anthropic se enfrenta a desafíos en un mercado de IA inestable

Tecnologia
La esperada salida a bolsa de Anthropic en el Nasdaq se ve amenazada por un reciente desplome del mercado tecnológico y la creciente incertidumbre de los inversores sobre la rentabilidad de la inteligencia artificial. La empresa de Claude, que aspiraba a una valoración de 1,5 billones de dólares, podría verse obligada a reducir sus expectativas y enfrentar un escenario financiero más complejo, con implicaciones en la dilución de la participación y el costo de su financiación.

Las operaciones de salida a bolsa de las compañías se planifican meticulosamente durante meses, pero la fecha clave la dicta el calendario. Anthropic había seleccionado su momento y deseaba debutar en el Nasdaq antes del Día de Acción de Gracias. Ya había presentado sus estados financieros, obtenido las autorizaciones necesarias e incluso había elegido a los bancos que gestionarían la venta de sus acciones. Justo en ese instante, se desató una "tormenta perfecta" en Wall Street. En pocos días, las elecciones con resultados inesperados han alterado el panorama político de Estados Unidos, lo que ha culminado en un "jueves negro" para las empresas tecnológicas y los activos más expuestos a la inteligencia artificial a nivel global.

Según lo reportado por el Wall Street Journal, la empresa detrás de Claude es ahora vista con otros ojos. El Nasdaq muestra impaciencia y grandes pérdidas. El jueves, el índice tecnológico cerró con una caída del 5,5%, dejando un rastro de pérdidas estimadas en aproximadamente 2,5 billones de dólares en una sola jornada. La expresión "tener una mala tarde" se quedó corta. El índice cerró más de un 10% por debajo de su récord anterior del 6 de octubre, registrando su peor sesión desde abril de 2025. Como detalló CNN, Nvidia cayó un 9,3% y el índice de fabricantes de chips, un 12,3%.

Detrás de este desplome existe una creciente duda entre los inversores sobre cuándo generará beneficios tanto gasto en IA. Los resultados de Alphabet y Meta no lograron tranquilizar a nadie. Sameer Samana, estratega sénior de mercados globales de Wells Fargo Investment Institute, comentó a Reuters que había "bastante incertidumbre, discontinuidad y un cambio abrupto en las políticas".

Un precio que ya no les encaja. La intención de Dario Amodei era recaudar hasta 100.000 millones de dólares con una valoración cercana (e incluso superior) a 1,5 billones de dólares. Según fuentes del Wall Street Journal, tres grandes inversores que planean participar en la OPV de Anthropic creen que será necesario reducir esa valoración. Algunos la ven más próxima al billón de dólares que a los 1,5 billones que se manejaban en las últimas estimaciones. Este precio es más relevante de lo que parece, porque parte del capital de sus socios llega en forma de acciones. Con una cotización inicial baja, se debe ceder una mayor participación por la misma suma de capital. Haciendo un cálculo rápido, 100.000 millones sobre una valoración de 1,5 billones representa un 6,7% de la empresa. Sobre un billón, implicaría ceder un 10%.

Las alternativas pasan por conformarse con recaudar menos (quizá 80.000 millones de dólares) o optar por la vía intermedia y posponer la salida a bolsa hasta que el ambiente se calme y existan opciones de conseguir una valoración satisfactoria. OpenAI ya está sintiendo esa reducción en las expectativas de los inversores y ha conseguido "solo" 11.000 millones de dólares de los 30.000 que buscaba recaudar, todo ello con una valoración de 1,25 billones. El refranero español tiene un mensaje para Amodei: "Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar".

Una factura inesperada. En términos generales, Anthropic goza de "buena salud" financiera y, al menos a corto plazo, la rebaja en su valoración no implica su quiebra. La compañía ingresa 17.000 millones por trimestre, pero, según los datos de su documento S-1, la potencia de cómputo consumió el 58% de esos ingresos en el tercer trimestre, frente al 48% del anterior. La demanda fue mayor de lo previsto y fue necesario adquirir capacidad de cómputo adicional a corto plazo. El crecimiento se desaceleró al 47% en el trimestre, después del 144% del anterior. Los compromisos de gasto ascienden a unos 895.400 millones, casi todos en la categoría de computación e infraestructura. Aproximadamente 69.800 millones de dólares vencen en los próximos doce meses. Solo en octubre, la empresa añadió 100.000 millones de dólares más, casi lo que podría obtener de la OPV. Sin embargo, contaba con 146.600 millones de dólares de liquidez a 30 de septiembre. Es decir, obtener una buena valoración facilitaría mucho las cosas a los de Amodei. Nvidia está financiando a sus proveedores para asegurar la fabricación de todos los chips de IA que desea vender.

Una nota que encarece la deuda. Blackstone, que financia los chips para Anthropic, ya informó a los inversores que espera una calificación BB tras el debut bursátil de la compañía. Este es un escalón por debajo del grado de inversión. Esta rebaja en la calificación no cierra la puerta a la financiación, pero sí encarece la deuda, ya que quien presta con mayor riesgo también busca cobrar más intereses. Por otro lado, en su folleto S-1 se revela que su línea de crédito tiene garantías. Estas solo se liberan si dos de las tres grandes agencias (Moody's, S&P y Fitch) le asignan un grado de inversión. Un debut flojo en el Nasdaq no contribuye a conseguir la buena calificación que necesita.