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Mar, Jul

Desvelando el Significado: ¿Por Qué los Gatos Lamen a los Humanos?

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La acción de los gatos al lamer a sus dueños, a menudo interpretada como una muestra de afecto, puede tener significados más complejos y menos románticos de lo que se piensa. Expertos en comportamiento animal sugieren que este gesto podría estar relacionado con la tolerancia, el análisis químico o incluso la marcación de territorio, desmintiendo la idea de que siempre es un signo de amor incondicional.

Independientemente de si prefieres perros o gatos, la imagen de un felino acicalándose o lamiendo a sus compañeros humanos resulta entrañable. Sin embargo, esta escena, tan adorable como desconcertante, a menudo se interpreta erróneamente. Tradicionalmente, se cree que si un gato nos lame, nos está expresando su cariño. No obstante, según los expertos, existen múltiples razones detrás de este comportamiento, y pocas están directamente ligadas al amor. Podría ser una señal de tolerancia, un análisis de tu sabor o, incluso, una forma de posesión.

El doctor David Sands, especialista en psicología animal, explicó en un artículo para Science Focus que, aunque no se conoce con certeza la razón exacta por la que los gatos lamen a los humanos, existen tres hipótesis bastante plausibles, que incluso podrían ser complementarias. La primera sugiere que el gato indica al humano que no lo percibe como una amenaza. La segunda hipótesis se inclina hacia un análisis químico del humano, aprovechando la capacidad de las papilas gustativas de los gatos, aunque limitadas. Finalmente, la tercera posibilidad es que, al lamerte, tu gato te esté marcando como su propiedad.

Para los gatos, los humanos somos un animal más. Aprenden a interactuar con nosotros de manera similar a como lo hacen con otros animales. Desde cachorros, asocian el lamido con una señal de confianza, una conducta que aprenden de sus madres al ser acicalados. Con el tiempo, replican este comportamiento con otros animales en los que confían. Si otro gato no representa una amenaza, se lo demuestran con lametones. Con los humanos, actúan de la misma forma, indicando una aceptación o tolerancia, más que una adoración.

La química a través de lametones es otra explicación. Aunque los gatos no poseen un sentido del gusto superpoderoso (tienen solo unos pocos cientos de papilas gustativas, a diferencia de las 9.000 que tienen los humanos), sí cuentan con un gran sentido del olfato, que utilizan para interpretar su entorno. Con frecuencia, complementan el olfato con el gusto, usando la lengua como una especie de antena para captar las primeras señales. Estas señales pueden revelar la presencia de sustancias en el humano, como feromonas, perfumes o residuos de alimentos, brindándoles información valiosa.

La idea de que eres de su propiedad es también relevante. Los gatos valoran mucho su propio olor. De hecho, como también señala Sands, si observas que tu gato se lame después de que lo acaricies, es probable que esté eliminando tu olor de su pelaje. Pero no solo hacen eso; también buscan que aquello que consideran suyo adquiera su propio aroma, una forma de marcar territorio. En sus mejillas tienen glándulas que les permiten impregnar objetos y otros seres vivos con su olor mediante el lamido. En esencia, 'raspan' tu olor y te 'impregnan' con el suyo.

Por estas razones, varias de las hipótesis del doctor Sands pueden complementarse. Tu gato te lame para mostrar que no te teme y, dado que no te ve como una amenaza, aprovecha para marcarte como su posesión. Si no representas un problema y sueles proporcionarle comida, eres una posesión valiosa. ¿Implica esto que tu gato solo te quiere por conveniencia? Depende, cada gato es único. Lo que sí queda claro es que, por lo general, el gesto de lamer no es un acto puramente de amor. Es posible que nos demuestren su afecto de otras maneras, pero no debemos autoengañarnos con esta particular manifestación.