La Asociación de Consumidores y Usuarios de Valdemoro (Acusval) ha presentado una denuncia contra Renfe por la deficiente climatización en los trenes de Cercanías de Madrid, especialmente durante la ola de calor. Argumentan que esta situación representa un "riesgo para la salud pública" y solicitan una auditoría, sanciones y la inmovilización de trenes con fallas en el aire acondicionado. Renfe, por su parte, asegura que los trenes más modernos de la línea afectada no tienen problemas y que están implementando un plan de mejora.
Los usuarios de los trenes de Cercanías de Madrid se sienten "cansados de viajar en vagones abarrotados y convertidos en verdaderas saunas", según Acusval, una asociación de consumidores que ha denunciado la falta de climatización en los trenes de Renfe. Esta situación, aseguran, conlleva un "riesgo para la salud pública", especialmente al coincidir con una ola de calor y diversas obras en las líneas de transporte.
La Asociación de Consumidores y Usuarios de Valdemoro, un municipio al sur de Madrid, ha reportado que se han requerido intervenciones médicas por lipotimias o ataques de ansiedad entre los pasajeros, aunque no disponen de datos concretos sobre estos casos.
Acusval exige una auditoría del estado de los sistemas de aire acondicionado y los protocolos de mantenimiento de Renfe, así como la imposición de sanciones por lo que consideran "infracciones graves en materia de protección y seguridad de los viajeros".
Además, la asociación solicita la inmovilización inmediata de los trenes cuya climatización no funcione durante los periodos de altas temperaturas, argumentando que se está "violando el derecho a un transporte seguro".
Renfe ha declarado que la línea C-3, que conecta Valdemoro y Madrid, utiliza los trenes más modernos de su flota y que la operatividad de la climatización no está comprometida. La compañía afirma tener constancia de solo dos incidentes "asociados a problemas de climatización en los dos últimos meses" y asegura estar realizando las labores de mantenimiento necesarias.
Renfe también ha señalado que dispone de 970 vehículos para sus servicios públicos y que las series más antiguas pueden presentar problemas cuando la temperatura supera los 36ºC, valores que se tuvieron en cuenta en el momento de su fabricación, muy por debajo de los 40ºC registrados en las últimas semanas.
Adicionalmente, la compañía ha implementado el Plan de Mejora de Climatización de Renfe. Este plan incluye acciones para optimizar la eficiencia del aire acondicionado en momentos de altas temperaturas, un mantenimiento más exhaustivo con el cambio de piezas como los filtros, y una nueva configuración de los equipos para aumentar la temperatura a la que pueden operar. En el caso específico de Cercanías Madrid, se ha activado un plan particular de limpieza y revisión de los trenes, dado que su antigüedad es mayor que la de otras regiones.
La denuncia de Acusval contra Renfe S.A. ha sido presentada ante la Dirección General de Comercio y Consumo de Madrid. Esto implica que dicha oficina deberá iniciar una investigación para determinar la actuación de la compañía y, si lo considera pertinente, sancionarla por operar trenes con fallas en la climatización.
Las continuas olas de calor han puesto la refrigeración de los trenes en el foco de atención. La semana pasada, Renfe reconoció que algunos trenes entre Madrid y Badajoz realizaban el trayecto con vagones sin aire acondicionado. Según la compañía, el intenso calor provocaba que el sistema de refrigeración se autoprotegiera, desviando la climatización a los sistemas críticos del tren para mantenerlo en funcionamiento.
En cuanto a la situación en Madrid, la compañía no ha ofrecido una respuesta concluyente. La problemática se agrava debido a que las obras en la red ferroviaria de la ciudad están saturando los trenes operativos. A esto se suman las múltiples obras en alternativas de transporte como el Metro de Madrid y las afectaciones en las carreteras principales y circunvalaciones.
La asociación sostiene que esta denuncia va más allá de las reclamaciones individuales de los viajeros. Aunque en algunos casos se ha devuelto el dinero a los clientes, este proceso puede llevar años. La vía actual es más directa y debería conducir a una investigación profunda de los hechos.
La Unión Europea exige que el servicio de transporte público sea confortable y cumpla con las medidas de seguridad mínimas requeridas, tal como se establece en el Reglamento sobre los derechos y las obligaciones de los viajeros de ferrocarril.
Renfe ha mantenido siempre que trabaja para mejorar el servicio en condiciones de altas temperaturas y que, al igual que en los servicios de media distancia, está desarrollando un plan específico para afrontar estas condiciones.