02
Dom, Ago

El mapa de la propiedad de vivienda en Europa: Las diferencias entre el Este y el Centro del continente

Tecnologia
La propiedad de vivienda en Europa revela una clara división entre países. Mientras que en el este, la mayoría de los habitantes son dueños de sus casas, en el centro, el alquiler es la norma. Este fenómeno, influenciado por factores históricos y económicos, muestra cómo la vivienda es un indicador clave de bienestar y desigualdad, con países ricos optando más por el alquiler.

Hace casi un año, la compra de un piso representó un gran alivio. Después de años prefiriendo el alquiler por su flexibilidad, el aumento vertiginoso de los precios y una mudanza a Madrid hicieron que alquilar ya no fuera rentable, a pesar de que el precio de la vivienda en España está desorbitado. El acceso a la vivienda en propiedad es un indicador clave para medir el bienestar, la seguridad económica y la desigualdad patrimonial, y en Europa se observa un patrón interesante: los países más ricos suelen tener menos viviendas en propiedad. No obstante, existen muchos matices.

Este mapa, titulado «Cuántos europeos son dueños de sus hogares», fue elaborado por "The World in Maps" utilizando datos de Eurostat, la oficina estadística de la UE. Anualmente, Eurostat realiza la encuesta EU-SILC (Estadísticas de la Unión Europea sobre Ingresos y Condiciones de Vida), preguntando a los hogares si son propietarios o inquilinos, tanto en los estados miembros como en los países candidatos a la adhesión. Los datos más recientes delinean dos Europas distintas: la de los propietarios y la de los inquilinos.

La vivienda es la principal forma de patrimonio para los hogares europeos y, por lo tanto, es crucial para comprender la desigualdad de riqueza. Si bien la propiedad puede limitar la movilidad laboral, también actúa como un amortiguador en tiempos de inestabilidad y crisis. Sin embargo, el mapa es una simplificación, ya que reduce a un único porcentaje realidades muy diversas que varían según la edad, los ingresos, la nacionalidad, la región o si se reside en una gran ciudad o en un pueblo.

La última encuesta sobre la situación de la vivienda en los hogares de la UE indica que Rumanía, Eslovaquia y Hungría son los países con mayor porcentaje de propietarios, todos superando el 90%. En general, ser propietario de la vivienda en la que se reside es lo más común, excepto en un par de países: Suiza, con un 42%, y Alemania, con un 47%. No obstante, que en un país predomine el alquiler no implica necesariamente que sea más pobre.

De hecho, tanto Alemania como Suiza destacan por su elevado PIB y comparten un factor que explica gran parte de esta realidad: un mercado de alquiler regulado, estable y con protección legal. Lo mismo ocurre en Austria, donde el 54,5% de los hogares son propietarios. El centro de Europa es el territorio de los inquilinos; para encontrar más propietarios, hay que mirar hacia el este, donde la propiedad es un vestigio de la era comunista. Tras la caída del Muro de Berlín, los gobiernos privatizaron masivamente el parque de vivienda pública y vendieron los pisos a precios bajos, lo que disparó la tasa de propiedad en los años 90. En el caso de Alemania, desde la posguerra, el alquiler privado y cooperativo ha gozado de un mercado sólido y protegido, con una fiscalidad que no penaliza el alquiler frente a la compra.

España, Portugal e Italia se sitúan en la horquilla de propiedad media-alta, lo que concuerda con el modelo mediterráneo, donde la vivienda funciona como un colchón económico y cultural.