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Dom, Ago

Los nuevos tranvías de Bilbao y Vitoria enfrentan problemas de espacio en cruces y accesibilidad

Tecnologia
Los nuevos tranvías destinados a Bilbao y Vitoria presentan inconvenientes significativos. Conductores de Bilbao advierten que los vehículos no pueden cruzarse en ciertos puntos debido a un riesgo de colisión, mientras que en Vitoria se han detectado problemas de accesibilidad para sillas de ruedas. Estos desafíos surgen de un desfase de 2,4 centímetros en el ancho de los trenes respecto al gálibo dinámico, lo que ha generado preocupación a pesar de la considerable inversión realizada.

Parece un error incomprensible, pero es lo que ha sucedido. Los conductores de los tranvías de Bilbao han alertado que los nuevos vehículos no pueden cruzarse en algunos puntos de la ciudad, ya que existe riesgo de colisión. Esta situación surge en el contexto de la renovación de la flota de tranvías de Euskotren, tanto en Bilbao como en Vitoria.

Específicamente, en intersecciones clave como la de la avenida Montevideo con la calle Gurtubay, los trenes no pueden cruzarse. Los maquinistas aseguran que al tomar la curva, los dos vehículos podrían chocar al invadir el espacio mínimo de seguridad. La solución provisional es que, al encontrarse en estos puntos, los trenes deben detenerse para permitir el paso del que circula en dirección contraria.

Aunque la información ha sido difundida recientemente, un informe de septiembre del año pasado ya advertía sobre este problema. Dicho informe señalaba que los conductores, conscientes del posible impacto, preferían detenerse con antelación.

La información ha trascendido a raíz de un estudio sobre la llegada de los nuevos convoyes de CAF para los tranvías de Bilbao y Vitoria. Según este informe, los vehículos más anchos invadirían el gálibo dinámico, que es el margen de seguridad necesario para que un vehículo no sufra daños al interactuar con objetos cercanos mientras está en movimiento.

Los movimientos y vibraciones del tren reducen el espacio seguro que tendrían si estuvieran completamente parados, lo que podría provocar un impacto si ambos trenes están en movimiento. Se estima que el nuevo tren excede en 2,4 centímetros el espacio mínimo requerido para que dos vehículos se crucen con seguridad.

Se ha intentado contactar con la empresa fabricante, CAF, pero hasta el momento no se han obtenido respuestas. Se ha informado que Euskotren encargó un informe a Euskal Trenbide Sarea (ETS) el verano pasado, como parte del proyecto de renovación de la flota del modelo 400 que opera en Bilbao. Este informe fue solicitado debido a las dudas generadas por el nuevo vehículo.

Estos nuevos trenes, con cinco módulos para Bilbao y siete para Vitoria, son más anchos que los actuales, lo que ya había planteado interrogantes sobre su operatividad. Aunque CAF ha ganado concursos en Europa con estos nuevos vehículos, ETS ha señalado problemas en los cruces más complejos, como el mencionado, donde un tren más ancho invadiría el gálibo dinámico en los ya conocidos 2,4 centímetros.

Además de este problema en Bilbao, en Vitoria los nuevos trenes también tendrían inconvenientes de compatibilidad. En la estación cercana al Parlamento Vasco, el acceso en silla de ruedas al tren se vería comprometido, ya que las nuevas dimensiones entran en conflicto con las medidas mínimas exigidas para el embarque y desembarque de estos pasajeros.

Es importante destacar que se trata de una inversión de decenas de millones de euros. Solo para las unidades de siete módulos encargadas para el tranvía vitoriano, la administración tenía previsto gastar casi 49 millones de euros.

Aunque pueda parecer incomprensible, no es la primera vez que los trenes presentan problemas con las medidas y los gálibos en el norte de España. En 2023, Cantabria y Asturias protagonizaron un caso similar con trenes que “no entraban por los túneles”.

En aquel caso, el problema no era que el tren fuera a chocar literalmente en la entrada del túnel, sino que no se había respetado el gálibo, lo que impedía la evacuación segura de los pasajeros en caso de emergencia. CAF también estuvo implicada en aquella situación, aunque el origen fue una descoordinación entre Renfe y Adif.