Jensen Huang, CEO de Nvidia, se muestra optimista sobre el futuro de la inteligencia artificial, desestimando la idea de una burbuja. Anticipa un crecimiento de cinco a diez veces en la industria de los chips durante la próxima década, argumentando que la situación actual es diferente debido a un impulso industrial y no solo de demanda. Las limitaciones de suministro, según Huang, benefician al sector al evitar una expansión descontrolada.
Desde hace un tiempo, se ha debatido si la situación actual con la inteligencia artificial constituye una burbuja. Existen argumentos a favor y en contra, pero es innegable que la industria ha experimentado un crecimiento acelerado en poco tiempo, con las grandes tecnológicas y startups impulsando el sector de los semiconductores.
Jensen Huang, CEO de Nvidia, una figura clave y con gran interés en el crecimiento del sector, se muestra optimista. Él sostiene que la supuesta burbuja no explotará pronto y, de hecho, predice que la industria de los chips se expandirá entre cinco y diez veces en la próxima década. Argumenta que la infraestructura de IA es una necesidad insaciable.
Huang enfatiza: "Esta vez es diferente". En el ámbito financiero, esta frase a menudo precede a la explosión de burbujas, como se vio con las puntocom o el sector inmobiliario. Sin embargo, Huang la utiliza para argumentar que la IA no seguirá el mismo patrón.
En una conversación con Mike Allen, cofundador de Axios, Huang abordó la preocupación de Wall Street. Cuando Allen preguntó si el sector de los chips sufriría una caída a corto plazo, Huang respondió con un rotundo "no, no por ahora", explicando que "esta vez es diferente porque no es una situación impulsada por la demanda: está impulsada industrialmente, lo que implica que la tecnología está cambiando".
Según Huang, la escasez actual es beneficiosa. El mundo necesita un cambio de paradigma en la infraestructura informática, y las limitaciones en el suministro de chips, terrenos, mano de obra e incluso energía son positivas porque evitan inflar la burbuja más de lo deseado, lo que usualmente precede a una caída. Es decir, al no poder construir al ritmo que les gustaría debido a la falta de chips, energía o permisos para centros de datos, la expansión está limitada y, por ende, no hay burbuja. "Básicamente, estamos limitados en todas las direcciones y de todas las formas posibles, siendo esa limitación lo que frena el sistema", afirmó Huang.
Huang es una de las figuras más interesadas en que la inversión en inteligencia artificial continúe, ya que su empresa es fundamental para esta tecnología. A pesar de los avances en China con GPU para IA y el supernodo de Huawei, las plataformas de Nvidia siguen siendo las preferidas para el entrenamiento.
Con Vera Rubin, Nvidia también busca posicionarse como referente en la inferencia. Además de los acuerdos ya existentes con empresas globales, están a punto de firmar dos nuevos que impulsarían aún más a la compañía. Recientemente, Nvidia y SK firmaron un acuerdo de 500.000 millones de dólares para crear centros de datos de IA y desarrollar memorias de nueva generación. Por otro lado, tienen un acuerdo de 250.000 millones con OpenAI para que esta empresa de IA cuente con un centro de datos y, en paralelo, otro pendiente para que OpenAI adquiera chips de Nvidia por valor de 350.000 millones de dólares. Además, Huang ha estado en Japón, donde se estima que ha cerrado tratos con algunos de los mayores líderes industriales del país para proporcionar la plataforma Vera Rubin a los fabricantes japoneses que están adoptando la IA física.
Estas cifras, de gran magnitud, han reavivado las preocupaciones sobre una forma de financiación circular. Nvidia invierte grandes sumas en un cliente que utiliza esos mismos fondos para comprar chips a Nvidia, generando una ilusión de crecimiento sin ganancias reales. Desde hace meses, se critica este modelo, señalando que es un tipo de crecimiento hermético que contribuye a una burbuja porque el mercado, en realidad, no está respaldado por una demanda de los consumidores. Por ello, será interesante ver cómo les irá a compañías como OpenAI y Anthropic cuando se conviertan en empresas públicas, ya que en ese momento deberán generar ganancias para sus inversores.
Otra voz autorizada en el tema es Satya Nadella, quien tiene una opinión ligeramente diferente, señalando que si no se logra captar la atención de los consumidores (refiriéndose a grandes empresas, no a usuarios individuales), la situación se complicará. Otros, como Masayoshi Son, CEO de SoftBank, se alinean más con Huang, no solo al no ver una burbuja, sino al considerar que llamarla burbuja es "una blasfemia contra la IA". Curiosamente, SoftBank es el mayor inversor de OpenAI.