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Dom, Ago

Obras Concluidas Bajo la Administración de Luis Abinader: Un Balance de Proyectos de Infraestructura

Nacionales
Durante su período de gobierno, el presidente Luis Abinader ha finalizado diversas obras de infraestructura en distintas regiones del país, abarcando desde el noroeste hasta el Gran Santo Domingo. Aunque algunos proyectos tuvieron retrasos o fueron iniciados antes de su gestión, la administración actual los retomó y concluyó. Este balance destaca las intervenciones más significativas que han pasado de ser promesas a realidades tangibles.

La revisión de los proyectos finalizados revela intervenciones en diversas provincias, incluyendo Montecristi, Dajabón, Barahona, La Vega, Duarte, La Romana, Peravia y el Gran Santo Domingo. Según la información consultada, aunque no todas las construcciones finalizaron dentro de los plazos iniciales, y algunas de las entregadas en esta gestión se habían iniciado antes de 2020, fueron posteriormente reactivadas o completadas por el gobierno de Abinader.

El propio mandatario ha enfatizado esta continuidad como un pilar de su política de infraestructura. En su informe de rendición de cuentas de 2024, al enumerar las ejecuciones, clasificó un grupo como “compromisos cumplidos”, mientras que otras obras se esperaban finalizar durante ese mismo año. Entre las construcciones que forman parte de este recuento se encuentran la carretera San Francisco de Macorís–Cruce de Controba, los puentes La Canela, Las Mercedes, El Caimito, Polo e Higuamo, las vías Montecristi–Copey–Dajabón y Portillo–La Luisa, la remodelación de la entrada de La Romana, el Corredor Núñez de Cáceres, el Teleférico y la Línea 2C del Metro hacia Los Alcarrizos, la avenida Hípica (hoy Freddy Beras Goico), el elevado de Andrés, la solución vial del kilómetro 9 de la autopista Duarte, las circunvalaciones de Baní y San Francisco de Macorís y el túnel de la Plaza de la Bandera.

A esta lista se suma la Ciudad Judicial de Santo Domingo Este, inaugurada por el presidente en febrero de 2025, presentada como la primera Ciudad Judicial del país, que ofrecería servicios de forma gradual a partir del segundo semestre de ese mismo año.

El anfiteatro La Gaviota, en Ciudad Juan Bosch, con una inversión de $407,086,571.91 de pesos, también se incluye como un referente de los proyectos ejecutados en esa comunidad, proporcionando acceso a la cultura y espacios públicos de calidad. Adicionalmente, durante nuestra investigación, se pudo constatar la habilitación de nuevos lugares de recreación, como parques equipados.

En los primeros años de la administración, una parte significativa de las acciones se centró en restaurar puentes y carreteras que servían de conexión para comunidades del interior del país. En Santiago, los puentes La Canela y Las Mercedes fueron inaugurados el 29 de enero de 2021, como parte de un conjunto de intervenciones viales desarrolladas por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones. La Presidencia ha indicado que entre los principales proyectos de infraestructura entregados en Santiago durante ese período estuvieron específicamente la reparación y finalización del puente La Canela y la construcción del puente Las Mercedes. Ambas estructuras formaron parte de un paquete de obras cuya inversión superó los RD$711 millones, aunque ese monto correspondió al conjunto y no se desglosó oficialmente entre los dos puentes.

En La Vega, el puente El Caimito fue otra de las infraestructuras intervenidas. Los trabajos comenzaron el 20 de agosto de 2020 y concluyeron con su entrega el 29 de enero de 2021, según el estudio realizado para este informe. La inversión registrada para la reconstrucción fue de RD$38.2 millones.

En Barahona, el puente que une Polo y Cabral se incluyó como una de las obras terminadas en ese período. Abinader lo prometió en su primera rendición de cuentas, en 2021, y fue inaugurado el 6 de marzo de ese año por el Ministerio de Obras Públicas, con una inversión de RD$32.5 millones.

En San Pedro de Macorís, el puente Higuamo figura como un proyecto terminado dentro del programa de reconstrucción de infraestructura vial del MOPC. La documentación oficial de ese período registra trabajos en el puente Mauricio Báez, sobre el río Higuamo, que incluyeron la colocación de juntas de expansión, la remoción de la capa asfáltica y la instalación de alumbrado, entre otras intervenciones. Las primeras obras reflejan así una característica del programa de infraestructura de la gestión: no todo se inició desde cero. Parte del esfuerzo se dirigió a recuperar estructuras existentes, completar proyectos y mejorar conexiones ya utilizadas por las comunidades.

La intervención vial también avanzó hacia corredores regionales. La carretera Montecristi–Copey–Dajabón se encuentra entre las obras finalizadas. El estudio indica que fue inaugurada en marzo de 2021, antes del plazo originalmente estimado, con una inversión de RD$300 millones y una extensión de 32.4 kilómetros. La vía forma parte del corredor vial del noroeste y su relevancia se relaciona con la comunicación entre comunidades de Montecristi y Dajabón y con el traslado de productos agrícolas y mercancías de la zona. La Presidencia ha incluido la conexión Dajabón-Copey-Montecristi dentro de las intervenciones viales destinadas a mejorar la conectividad del noroeste y el acceso hacia el puerto de Manzanillo.

En la provincia Monte Plata aparece la carretera Portillo–La Luisa, con una inversión de RD$116 millones.

En La Romana, la entrada de la ciudad fue modernizada y ampliada como parte del programa de rehabilitación vial de la región Este. El presidente Luis Abinader encabezó el acto el 21 de febrero de 2023. La intervención tuvo una inversión aproximada de RD$143 millones e incluyó la ampliación y modernización de la vía de acceso a la ciudad.

En la provincia Duarte, la carretera Presidente Antonio Guzmán Fernández, que enlaza el cruce de Controba con San Francisco de Macorís, también pasó de la fase de planificación a la entrega. El presidente Abinader inauguró su reconstrucción el 26 de enero de 2022. Los trabajos abarcaron 26 kilómetros y requirieron una inversión superior a RD$149 millones, según el Ministerio de Obras Públicas. La intervención formó parte del plan de rehabilitación de la autopista Duarte y sus rutas de acceso. La obra buscó mejorar una conexión estratégica para la provincia Duarte, cuya economía posee un importante componente comercial y agropecuario.

La agenda de infraestructura posteriormente se orientó hacia proyectos de movilidad urbana de mayor envergadura. El Corredor Núñez de Cáceres fue uno de los primeros. El presidente Abinader encabezó su inauguración el 27 de enero de 2021, convirtiéndolo en la primera vía incorporada al sistema integral de transporte. El corredor fue diseñado para reemplazar el esquema tradicional de carros de concho por autobuses y articularse con otros componentes del sistema, como la OMSA, el Metro y el Teleférico. En ese momento, el Gobierno señaló que más de tres millones de personas se movilizaban diariamente entre el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo. Dos años después, la transformación llegó a Los Alcarrizos con el Teleférico. El presidente Abinader inauguró la Línea 2 del Teleférico de Santo Domingo el 1 de mayo de 2023. El sistema cuenta con cuatro estaciones y 163 cabinas y fue concebido para mejorar la movilidad interna del municipio y conectarlo con otros modos de transporte. Las autoridades estimaron un impacto directo sobre aproximadamente 400,000 personas. La integración con las rutas alimentadoras de la OMSA permitió establecer una tarifa unificada de RD$35 para el trayecto completo y los servicios complementarios. Pero el proyecto de mayor magnitud en esta transformación fue la extensión de la Línea 2 del Metro hasta Los Alcarrizos.

La construcción de la Línea 2C comenzó formalmente en febrero de 2022. El proyecto contemplaba extender la Línea 2 desde la estación María Montez hasta Los Alcarrizos, con una extensión de 7.3 kilómetros, cinco estaciones, una vía marginal de 6.5 kilómetros y un túnel de 940 metros. En su rendición de cuentas de 2023, Abinader anunció que la extensión de la Línea 2C estaría lista en 2024. Sin embargo, esa fecha no se cumplió. La puesta en servicio oficial ocurrió el 24 de febrero de 2026, cuando el presidente Abinader encabezó el inicio de operaciones de la Línea 2C. La Presidencia informó que la obra beneficia a más de un millón de habitantes de Los Alcarrizos y áreas cercanas. El proyecto tiene cinco estaciones: Pedro Martínez, Franklin Mieses Burgos, 27 de Febrero, Freddy Gatón Arce y Pablo Adón Guzmán. Incluye el tramo ferroviario, obras electromecánicas, un túnel de 940 metros y la vía marginal paralela a la autopista Duarte. La inversión comunicada oficialmente asciende a RD$29,850 millones. La obra fue diseñada para movilizar hasta 15,000 pasajeros por hora por sentido y alrededor de 150,000 pasajeros diarios, según las proyecciones oficiales. La Línea 2C también completó la conexión con el Teleférico de Los Alcarrizos, articulando ambos sistemas dentro de una misma red de transporte. El caso representa uno de los contrastes más evidentes entre lo prometido y lo finalmente entregado: la obra se terminó, pero aproximadamente dos años después del plazo que el propio presidente había indicado públicamente.

La expansión urbana de Santo Domingo Este fue acompañada por nuevas soluciones viales. La avenida Hípica, posteriormente denominada avenida Freddy Beras Goico, fue anunciada y desarrollada durante la gestión de Abinader. El presidente inauguró su ampliación y continuidad el 23 de diciembre de 2023. La vía tiene aproximadamente 10 kilómetros y conecta comunidades como El Almirante, Buenaventura, Prados de San Luis, Pradera del Este, Ciudad Real San Luis, Las Cayenas, Amalia y Prado Oriental, entre otras. El Gobierno estimó que la infraestructura tendría un impacto directo sobre cerca de 400,000 personas y que la inversión superó los RD$700 millones. Obras Públicas también vinculó la intervención con el crecimiento inmobiliario registrado alrededor del corredor. La conexión con Ciudad Juan Bosch adquiere además una dimensión que va más allá de las carreteras. El anfiteatro La Gaviota es una de las infraestructuras desarrolladas en esa comunidad, donde también se han ejecutado instalaciones deportivas, plantas de tratamiento, un parque ecológico, una funeraria y otros espacios públicos. El presidente Abinader inauguró el anfiteatro el 12 de febrero de 2026. La obra tuvo un costo de RD$407,086,571.91 y forma parte de un conjunto de intervenciones en Ciudad Juan Bosch cuya inversión global supera los RD$2,387 millones. El anfiteatro fue concebido como un espacio cultural y comunitario, mientras que las demás infraestructuras buscan completar el modelo de desarrollo urbano de la comunidad.

En Boca Chica, el elevado de Andrés fue otra de las obras que modificó la circulación vehicular del Este. Abinader lo inauguró el 21 de febrero de 2023 junto a las vías marginales que completan el circuito vial desde el Aeropuerto Internacional José Francisco Peña Gómez hasta la entrada de Boca Chica. La obra tuvo una inversión de US$51 millones, financiada por el Fideicomiso RD Vial, y fue ejecutada por el Consorcio de Las Américas. Tiene una longitud aproximada de 640 metros y las autoridades estimaron que beneficiaría a más de 160,000 personas y agilizaría el tránsito de alrededor de 30,000 vehículos que pasan por el peaje.

Otra de las iniciativas de infraestructura fue la construcción de circunvalaciones para evitar que el tráfico de paso tuviera que atravesar los centros urbanos. La Circunvalación de Baní fue diseñada para conectar distintos puntos de la región Sur sin que el tráfico de largo recorrido tenga que ingresar al centro de la ciudad. La inauguración oficial se produjo el 14 de agosto de 2025. La vía tiene 19.8 kilómetros y fue diseñada para reducir tiempos de desplazamiento, consumo de combustible y congestionamiento en Baní. El Gobierno había informado durante la etapa de construcción que la inversión prevista rondaba los RD$2,200 millones. El proyecto también incluyó 17 puentes y fue presentado como parte de un plan para mejorar la conexión vial del Sur y favorecer su desarrollo económico y turístico. El proyecto tuvo antecedentes incluso antes de la construcción física. En noviembre de 2020, el Poder Ejecutivo declaró de utilidad pública e interés social los terrenos necesarios para desarrollar la obra, justificándola por las dificultades de movilidad y accesibilidad hacia la región Sur.

La Circunvalación de San Francisco de Macorís siguió una lógica similar. El Gobierno anunció recursos para la obra desde 2021 y posteriormente avanzó con su construcción. En febrero de 2022, Obras Públicas reportaba un 40 % de avance sobre un trazado de aproximadamente 10 kilómetros y estimaba una inversión superior a RD$2,000 millones, incluyendo expropiaciones. En junio de 2024, el MOPC informó que la construcción había superado el 70 % y proyectaba su entrega para finales de ese año. El documento base finalmente la registra como terminada en 2024. La obra fue diseñada para descongestionar el centro de San Francisco de Macorís y mejorar la conexión hacia Nagua y otras comunidades del nordeste. La infraestructura también responde a una necesidad económica: Duarte es una de las provincias de mayor producción agrícola y pecuaria, por lo que una vía periférica puede facilitar el traslado de mercancías sin obligar a los vehículos a atravesar las zonas urbanas.

En el cierre del período aparece una de las obras más recientes y visibles del balance: el túnel de la Plaza de la Bandera. El proyecto surgió dentro de las inversiones asociadas a la renegociación del contrato entre el Estado dominicano y Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (AERODOM). En 2023, el Gobierno anunció que destinaría aproximadamente US$148 millones a una vía expresa desde la Plaza de la Bandera, pasando por Isabel Aguiar, hasta conectar con la 6 de Noviembre. La obra también fue incluida por Abinader en su rendición de cuentas de 2024, cuando anunció que los recursos obtenidos mediante la renegociación serían destinados a varias soluciones viales. Sin embargo, el monto anunciado inicialmente no terminó siendo el costo comunicado al momento de la inauguración del túnel. El 19 de julio de 2026, Abinader inauguró el túnel de la Plaza de la Bandera y la renovación integral del espacio público. La infraestructura tiene 1.2 kilómetros de longitud, cuatro carriles y fue diseñada para permitir el tránsito soterrado por debajo de la Plaza de la Bandera, dando continuidad a la avenida Gregorio Luperón y evitando uno de los principales puntos de congestión del corredor hacia el Sur. La inversión finalmente comunicada por el Gobierno fue de RD$3,300 millones. La obra tiene una capacidad estimada de 2,500 vehículos por hora y, según Obras Públicas, beneficiará aproximadamente a 300,000 personas. El túnel comenzó a construirse en febrero de 2025 y fue ejecutado en aproximadamente un año y medio, según explicó el ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella. La infraestructura cuenta además con sistemas de ventilación y extracción de gases, equipos contra incendios, plantas eléctricas de emergencia, monitoreo conectado al Sistema 911 y un centro de control. La obra es particularmente significativa para este reportaje porque puede ser observada directamente en la Plaza de la Bandera, uno de los puntos visitados durante este levantamiento.

El Gobierno entregó la infraestructura al sistema de justicia el 23 de febrero de 2025. La obra tiene aproximadamente 46,000 metros cuadrados de construcción y representó una inversión de RD$4,486.7 millones. El complejo está compuesto por siete bloques de cuatro niveles y un nivel soterrado con 349 estacionamientos. Al momento de asumir el Gobierno en 2020, la obra presentaba alrededor de un 25 % de ejecución, de acuerdo con el Ministerio de Obras Públicas, por lo que su conclusión durante esta administración corresponde a un proyecto iniciado anteriormente y posteriormente retomado. La entrega física del edificio y su entrada en operación no ocurrieron exactamente en la misma fecha. El Poder Judicial estableció un proceso gradual de habilitación. La infraestructura cuenta con módulos destinados al Poder Judicial, la Oficina Nacional de Defensa Pública y el Ministerio Público, y fue concebida para beneficiar a una población estimada de aproximadamente 2.9 millones de habitantes. El complejo tiene 22 salas de audiencias, áreas administrativas y espacios de atención al público, además de una estructura de 62,632 metros cuadrados construidos sobre un solar de 15,346 metros cuadrados, según el Poder Judicial. La habilitación total concluyó el 13 de febrero de 2026, cuando entraron en funcionamiento los servicios integrales para Niños, Niñas y Adolescentes y los juzgados de paz de la primera circunscripción. Por eso, aunque la entrega de la edificación ocurrió en 2025, la puesta en funcionamiento completa se extendió hasta febrero de 2026. La Ciudad Judicial constituye así otro ejemplo de una obra que no fue concebida completamente desde cero por la actual administración, pero que sí fue concluida y entregada durante su gestión.

Existen proyectos que se concretaron rápidamente después de su anuncio, como algunos puentes y carreteras de los primeros años de gestión. También existen obras que requirieron varios años de ejecución y llegaron después del plazo inicialmente anunciado. La Línea 2C es el ejemplo más claro: en 2023 el presidente anunció que estaría terminada en 2024, pero la puesta en marcha oficial ocurrió en febrero de 2026. La Circunvalación de Baní también terminó siendo inaugurada en 2025, pese a que el documento base la ubicaba inicialmente como terminada en 2024. La entrada de La Romana, por su parte, muestra otra diferencia entre la ficha inicial y la evidencia de entrega: el documento la ubica en 2022, mientras que la Presidencia registra la entrega formal en febrero de 2023.

También están las obras cuyo costo fue precisándose durante el proceso. En el túnel de la Plaza de la Bandera, por ejemplo, el Gobierno anunció inicialmente una inversión aproximada de US$148 millones para la vía expresa completa vinculada a AERODOM, mientras que al inaugurar el túnel en 2026 comunicó una inversión de RD$3,300 millones para esa infraestructura. No corresponde sumar ambos montos como si fueran dos inversiones diferentes ni asumir que representan exactamente el mismo alcance de obra. El balance también demuestra que no todas las obras que aparecen en los discursos presidenciales pueden ser incluidas como terminadas. El propio documento base mantiene fuera del grupo proyectos como la ampliación de la avenida San Isidro y la avenida Ecológica, por estar parcialmente ejecutados, además de la Circunvalación de Navarrete, la carretera Barahona–Enriquillo, Hato Mayor–Sabana de la Mar, la Circunvalación de Moca, la Autopista del Ámbar, el edificio del Tribunal Constitucional y otras infraestructuras que permanecen en construcción o pendientes.

Las tres grandes líneas de intervención que reflejan las obras concluidas son las siguientes: La primera fue la recuperación de la infraestructura vial existente, con puentes como La Canela, Las Mercedes, El Caimito, Polo e Higuamo y carreteras como Montecristi–Copey–Dajabón, Presidente Antonio Guzmán Fernández, Portillo–La Luisa y la entrada de La Romana. La segunda se concentró en la movilidad urbana. Allí aparecen el Corredor Núñez de Cáceres, el Teleférico de Los Alcarrizos, la Línea 2C, la avenida Freddy Beras Goico, el elevado de Andrés y la solución vial del kilómetro 9. La tercera corresponde a las grandes conexiones regionales y metropolitanas, con las circunvalaciones de Baní y San Francisco de Macorís y el túnel de la Plaza de la Bandera.