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Dom, Ago

Volkswagen Implementa Pastoreo Ovino para el Mantenimiento de su Planta Solar en Polonia

Tecnologia
La planta de Volkswagen en Poznań, Polonia, ha adoptado una innovadora solución para el mantenimiento de su extenso parque solar de 31.000 paneles: la integración de 100 ovejas de la raza wielkopolska. Esta iniciativa no solo resuelve el desafío de cortar el césped de manera ecológica, sino que también forma parte de un proyecto de investigación que analiza la agrovoltaica y el bienestar animal en un clima templado-continental.

Aunque la transición energética hacia fuentes renovables ofrece múltiples ventajas, cada tecnología presenta sus particularidades. La energía solar, por ejemplo, si bien es accesible, conlleva desafíos de mantenimiento. Este es el caso de la planta de Volkswagen en Poznań (Września), Varsovia, que cuenta con 31.000 paneles solares capaces de abastecer completamente la fábrica en días soleados. Sin embargo, el mantenimiento del terreno circundante, que antes era una tarea compleja con maquinaria, ha sido resuelto de una manera singular: mediante la introducción de ganado ovino.

Desde abril, 100 ovejas de la raza wielkopolska, bajo la supervisión de ganaderos locales, se encargan de pastar en el terreno alrededor de los paneles solares hasta el otoño. Justyna Nowak-Gajek, propietaria del rebaño, explica que las ovejas se han adaptado rápidamente, trabajando de manera eficiente y separándose en pequeños grupos para pastar, lo que indica su comodidad en el entorno.

Esta estrategia representa una solución beneficiosa para todas las partes involucradas. Volkswagen mantiene su instalación operativa y en buen estado, mientras que Quanta Energy, la empresa de mantenimiento, evita la necesidad de maquinaria y combustible, reduciendo emisiones y riesgos mecánicos. Además, la elección de una raza autóctona que forma parte de un programa de conservación ganadera añade un valor ecológico al proyecto. El uso de ovejas como "cortacésped natural" no es una idea nueva; estudios sobre sistemas agrovoltaicos demuestran que el ganado ovino puede sustituir las operaciones de mantenimiento convencionales, disminuyendo el uso de herbicidas y maquinaria.

A diferencia de la mayoría de los estudios agrovoltaicos con ganado, realizados principalmente en climas de Estados Unidos y el Reino Unido, la planta de Polonia proporciona datos valiosos para un clima templado-continental centroeuropeo. La instalación de Września es una de las plantas fotovoltaicas industriales más grandes de Europa, abarcando 27 hectáreas y con una potencia de 18,3 MW, cubriendo anualmente el 25% del consumo energético de la fábrica. La aplicación de ganado para el cuidado de parques solares es una práctica en crecimiento, ya que los pastos agrovoltaicos con ovejas pueden ser hasta el doble de eficientes en el uso del suelo que la combinación separada de energía solar y ganadería, con beneficios económicos superiores a la ganadería tradicional.

Más allá del mantenimiento, este proyecto también incluye una faceta de investigación en colaboración con la Universidad de Ciencias de la Vida de Poznań. Se analiza el impacto de la agrovoltaica en el bienestar animal, su comportamiento y el funcionamiento del ecosistema bajo los paneles. Esto incluye la calidad del pasto, el microclima en distintas zonas, las propiedades del suelo y parámetros como la emisión de amoniaco, un indicador clave del ciclo del nitrógeno. Un objetivo principal es determinar si la sombra de los paneles reduce el estrés térmico de las ovejas en los días más cálidos. Un estudio similar del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) sugiere una carga ideal de ocho ovejas por hectárea para mantener la calidad y cantidad del pasto, preservar el rebaño y evitar que la vegetación afecte a los paneles. La sombra, sin embargo, también puede influir en el rendimiento del forraje. Una cuestión interesante de este estudio es si los hallazgos sobre la sombra y el bienestar animal podrían influir en el diseño futuro de las instalaciones fotovoltaicas.

Aunque el plan de Volkswagen no es una novedad, siendo una práctica consolidada fuera de Europa, presenta ciertas consideraciones. El estudio del USGS también señala que la sombra, beneficiosa para las ovejas en días calurosos, puede reducir el rendimiento del forraje, lo que requiere ajustar el número de animales. Además, la incorporación de animales implica la necesidad de infraestructura adicional, como fuentes de agua y vallados.