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Mié, Ago

Corea del Sur muestra signos de recuperación en su tasa de natalidad: ¿Un cambio real o un espejismo demográfico?

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Corea del Sur, una nación que ha luchado contra una severa crisis de natalidad, está experimentando un notable aumento en los nacimientos, especialmente en Seúl. Los datos recientes muestran un incremento constante en los alumbramientos y un 'boom' en las bodas, lo que genera optimismo sobre una posible recuperación demográfica. Sin embargo, surge la pregunta de si este cambio es resultado de políticas gubernamentales o de factores temporales como un 'eco boomer' o la demanda acumulada por la pandemia.

Salir de una crisis de natalidad es un desafío complejo, una realidad que conocen bien Japón, China, Rusia y muchos países occidentales. Estas naciones han observado durante años una disminución en los nacimientos, un envejecimiento de su población y una creciente dependencia de la inmigración como único alivio. Irónicamente, Corea del Sur, que enfrentaba una de las crisis de fecundidad más graves, podría haber encontrado una solución. Sus indicadores más recientes revelan que hay que remontarse a 2019 para hallar un año con más nacimientos, siendo este cambio particularmente notable en Seúl.

Lo que era impensable hace poco tiempo, ahora es una realidad: en Corea del Sur, los informes demográficos del Ministerio de Estadística empiezan a ser motivo de celebración en lugar de drama nacional, como ha ocurrido en los últimos años. Cada nuevo balance trae consigo un dato positivo en natalidad. El más reciente, dado a conocer hace unos días, reveló que en mayo nacieron 23.160 bebés en el país, elevando el total de nacimientos registrados durante los primeros cinco meses del año a 122.694. Aunque estos números no sacarán a Corea del Sur completamente de su crisis demográfica, son prometedores e invitan al optimismo.

El pasado mayo no solo registró un 13,6% más de nacimientos que durante el mismo período de 2025, sino que también marca el 23º mes consecutivo con un crecimiento en la natalidad. Además, para encontrar un mayo mejor, hay que retroceder a antes de la pandemia, a 2019. Considerando los primeros cinco meses del año, el balance global asciende a 122.694 bebés, un aumento del 15,2% respecto a 2025 y el mejor resultado en siete años.

Los datos adicionales son significativos. En los últimos días, la atención se ha centrado en Seúl, donde el balance ha sido especialmente positivo. En la capital, nacieron 4.227 bebés en mayo, un 17,7% más que en el mismo mes de 2025. Mirando más atrás, se observa que es el 26º mes consecutivo en que los indicadores de natalidad encadenan un crecimiento interanual.

En Seúl, esta tendencia positiva ha coincidido con otro fenómeno igualmente relevante: un aumento en las bodas, que están experimentando un verdadero 'boom'. Durante los primeros cinco meses de 2026, los enlaces matrimoniales celebrados en Seúl se dispararon un 11,1% en comparación con el mismo período del año anterior. En el conjunto del país, las nupcias disminuyeron un 6,4%, aunque la oficina de estadísticas advierte que este porcentaje debe interpretarse con cautela, ya que mayo de 2026 tuvo más días festivos que 2025, lo que resultó en dos días menos para registrar datos. Este factor probablemente afectó la estadística mensual.

De hecho, la misma oficina no descarta que, al eliminar el efecto de los días festivos, el pasado mayo se hubiera cerrado con un aumento en las bodas. Esta información es crucial. Mientras que en España casi la mitad de los niños nacen de parejas no casadas, en la sociedad surcoreana, más conservadora, la realidad es muy diferente. Según datos recopilados por la BBC, en 2022 solo el 2% de los nacimientos ocurrieron fuera del matrimonio, lo que subraya la importancia de las estadísticas de nupcias en el país. El incremento en los enlaces y el número de recién casados sugiere que la tasa de natalidad podría seguir la misma trayectoria. La conexión entre ambos indicadores se evidencia en las diversas iniciativas que Corea ha implementado en los últimos años para fomentar y fortalecer las parejas. Un enfoque similar han adoptado Japón y China, donde las autoridades también se esfuerzan por aumentar los 'matches' con el objetivo claro de impulsar la natalidad.

¿Ha cambiado Corea del Sur su rumbo demográfico? Esta es la pregunta clave. Los datos recientes son esperanzadores, principalmente porque comienzan a delinear una tendencia clara. El resultado de mayo sigue a dos años consecutivos de aumentos en la tasa de natalidad (2024 y 2025) y sugiere que 2026 también podría cerrar con un balance positivo, especialmente si se consideran los matrimonios. La incógnita es si estos incrementos son resultado de los múltiples programas implementados por el gobierno surcoreano (un esfuerzo que se ha extendido a las empresas en los últimos años) o si, por el contrario, son un espejismo. Es decir, si son fruto de una circunstancia temporal más que de un cambio estructural real.

Esta última idea es la que defienden quienes creen que el aumento de la natalidad en Corea responde en realidad a un 'eco boomer', lo que implicaría buscar sus causas en las políticas de los años 90, no en las de 2026. Para entenderlo, hay que remontarse a 1991, cuando Corea del Sur experimentó un lustro particularmente fértil, con el nacimiento de aproximadamente 3,6 millones de niños. La razón: un 'boom' de natalidad propiciado por un cambio en las políticas de planificación familiar que el Estado había aplicado durante décadas. Este relajamiento a principios de los 90 provocó un alza puntual de la natalidad, lo que se tradujo en millones de bebés que hoy rondan la treintena y están comenzando a ser padres. Si esta teoría es correcta, el aumento de la natalidad de 2026 sería un 'eco demográfico' de lo ocurrido hace 30 años. Una vez que este 'eco' se disipe, también lo hará el aumento de la natalidad.

En cuanto al incremento de las bodas, algunos creen que puede explicarse, al menos en parte, por la demanda acumulada durante la pandemia. La lógica es simple: quienes no pudieron casarse en 2020, 2021 o 2022 debido a las restricciones y tuvieron que posponer sus bodas, lo están haciendo ahora, lo que significaría que el aumento también sería una ilusión, no un cambio cultural. El tiempo dirá si Corea está viviendo un punto de inflexión demográfico impulsado por sus políticas o si atraviesa un reconfortante espejismo.