LG y Samsung han comenzado a eliminar de sus tiendas de aplicaciones aquellas que integran software de red proxy residencial. Estas herramientas permiten a terceros usar la conexión doméstica del usuario para canalizar tráfico web, convirtiendo el televisor en un nodo de salida sin el conocimiento del propietario. La medida busca proteger la seguridad y privacidad de los usuarios de Smart TVs.
LG y Samsung han tomado medidas para detener la aparición de ciertas aplicaciones en sus televisores. Ambos fabricantes han empezado a prohibir y eliminar de sus tiendas de aplicaciones aquellas que incluyen software de red proxy residencial (residential proxy SDKs). Estas herramientas posibilitan que terceros dirijan el tráfico web a través de la conexión doméstica del usuario, transformando el televisor en un nodo de salida en segundo plano, a menudo sin que el dueño lo sepa.
Normalmente, si no se desconecta de la corriente, el televisor tiene la capacidad de permanecer siempre conectado a la red. Un dispositivo conectado constantemente puede ser un nodo muy atractivo para quienes buscan vulnerar la seguridad de la red. La firma de ciberseguridad Spur reveló recientemente que este tipo de software está muy extendido; según sus datos, más del 42% de las aplicaciones descargables en webOS y más del 25% de las disponibles en la tienda de Samsung contenían código que permitía convertir el televisor en un proxy residencial.
No es que este tipo de proxies sean ilegales, pero su legalidad depende del uso que se les dé. Suelen ser muy útiles para acceder a contenido restringido por ubicación, para web scraping y recolección de datos (ideal para entrenar modelos de IA), y para proteger la privacidad. Básicamente, es un servidor intermediario que hace que el tráfico de Internet parezca originarse de una red doméstica real. Sin embargo, también son el medio perfecto para ciberdelincuentes que buscan ocultar ataques tras direcciones IP domésticas legítimas.
Una investigación de la firma noruega de ciberseguridad Mnemonic activó las alarmas. Uno de sus consultores de seguridad, Harrison Sand, descubrió, tras obtener acceso interno a un televisor Samsung, que estas líneas de código podían encontrarse incluso en un simple juego de Pac-Man, destacado por Samsung en su tienda como “Editor’s Choice”. Este juego en particular incluía un resproxy de la firma Bright Data. Según TechCrunch, el código permanecía inactivo hasta que el usuario aceptaba una pantalla de consentimiento; a partir de ese momento, la aplicación continuaba compartiendo ancho de banda incluso después de haber cerrado el juego.
Este hallazgo también reveló una vulnerabilidad en el proceso de revisión de las aplicaciones en las respectivas tiendas. Según Mnemonic, muchas de estas herramientas son "cascarones" mínimos cuyo código real se descarga desde servidores remotos después de ser aprobadas. Esto permite a los desarrolladores modificar las funciones de la aplicación en cualquier momento sin pasar de nuevo por el filtro del fabricante. Sin embargo, esto también genera una vulnerabilidad que cualquier atacante podría aprovechar. Como señalan los investigadores, lo que examinan Samsung o LG al validar la aplicación no es necesariamente lo que acaba ejecutándose tiempo después en los televisores.
John Taylor, vicepresidente senior de LG Electronics USA, declaró al portal especializado KrebsOnSecurity que el uso de estas redes no era un fin previsto para sus Smart TVs, anunciando la suspensión de las aplicaciones que contengan algún tipo de resproxy. Por su parte, un portavoz de Samsung confirmó a TechCrunch que ya están solucionando el problema, afirmando que han endurecido sus políticas y han identificado las aplicaciones ya presentes en su catálogo para eliminarlas por completo.