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Dom, Nov

Investigación Revela que la Actividad Humana Contribuyó a Tsunamis Históricos en el Lago de Iseo

Tecnologia
Un estudio reciente ha desvelado que dos tsunamis ocurridos en el lago de Iseo, al norte de Italia, en los años 1117 y 1222, no fueron causados únicamente por terremotos. La investigación sugiere que la actividad humana, al intensificar la erosión y el aporte de sedimentos al lago, jugó un papel crucial en el colapso de un delta subacuático, desencadenando estas devastadoras olas. Este hallazgo subraya la importancia de considerar la influencia humana en el riesgo de tsunamis lacustres.

El tres de enero de 1117, un potente terremoto sacudió el norte de Italia. Poco más de un siglo después, en 1222, otro sismo afectó la misma región. El evento de 1117 es conocido gracias a un manuscrito latino del siglo XII, conservado en la Biblioteca Apostólica Vaticana, que describe cómo el lago creció de tal manera que muy pocos habitantes de los pueblos cercanos lograron escapar del peligro, sugiriendo un fenómeno similar a un tsunami. Aunque podría pensarse que los terremotos fueron los únicos responsables de ambos tsunamis, un estudio reciente postula que la actividad humana también fue un factor determinante.

La investigación se centró en el lago de Iseo, en el norte de Italia, donde un equipo internacional de científicos reconstruyó los dos tsunamis medievales para determinar sus causas. Se encontró que el factor directo no fue el movimiento de una falla, sino el derrumbe del delta del río Oglio bajo el agua. En esencia, el delta estaba en una condición propicia para colapsar debido a la erosión exacerbada por la intervención humana.

Este descubrimiento es significativo porque el estudio argumenta que el riesgo de tsunamis en lagos no depende exclusivamente de la actividad sísmica, sino también de las prácticas humanas en la tierra, como la tala de bosques, la agricultura o el pastoreo, actividades que históricamente y en la actualidad incrementan la erosión. Específicamente en Iseo, estas actividades se intensificaron desde la época romana, lo que resultó en una triplicación del aporte de sedimento al lago en comparación con los niveles previos. Dado que estas prácticas continúan hoy en día, el riesgo persiste. Un dato relevante es que las orillas de los lagos Garda, Como e Iseo albergan a más de 370.000 residentes permanentes, según datos del Instituto Nacional de Estadística de Italia, sin incluir los millones de turistas que atraen.

Según la reconstrucción del equipo, que incluyó sondeos de sedimento, perfiles sísmicos y simulaciones numéricas, y que fue validada con el manuscrito de Guido Pisano, el sismo de 1117 (con una magnitud de 6,5) provocó un colapso de aproximadamente 62 millones de metros cúbicos del delta. El evento de 1222 (de magnitud 6) causó otro colapso de unos 10 millones de metros cúbicos. Estos derrumbes generaron olas de más de 50 metros en la parte norte del lago durante el primer tsunami y de unos 13 metros en el segundo, con un alcance en tierra de aproximadamente 2,5 y 1 kilómetro, respectivamente. Es notable que, según los cálculos, las olas alcanzaron la orilla norte en menos de un minuto. La ocurrencia de un segundo colapso apenas un siglo después se explica por la rápida reconstrucción del delta. El equipo estima que el sedimento acumulado en el fondo profundo entre ambos eventos fue de al menos 5,7 millones de metros cúbicos.

El mecanismo de colapso de los deltas lacustres no es exclusivo de los Alpes; de hecho, se han documentado tsunamis en otros lagos, como el lago Lemán en el año 563, en Lucerna en 1601, o más recientemente en los lagos de Alaska en 1964 y en Brienz en 1996. A nivel global, una síntesis de 632 registros lacustres revela una preocupante realidad: la erosión de origen humano se encuentra actualmente en su nivel más alto desde la era industrial. La 'buena' noticia es que el estudio clasifica un evento de esta naturaleza como de baja probabilidad, pero de alta consecuencia. Sucede poco, pero cuando ocurre, puede arrasar incluso fortalezas, como lo describía el manuscrito de Pisano.