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Mar, Nov

Elon Musk propone comprar casas para resolver quejas de ruido por centro de datos de xAI en Mississippi

Tecnologia
Residentes de Southaven, Mississippi, están en desacuerdo con el ruido constante generado por la central eléctrica del centro de datos de xAI, la empresa de IA de Elon Musk. Para mitigar las quejas, xAI ha ofrecido comprar las viviendas del barrio, con la condición de que los propietarios no se unan a una demanda colectiva. Esta estrategia busca resolver las molestias acústicas y la percepción de contaminación ambiental que los vecinos han atribuido a la instalación.

En Southaven, Mississippi, un pueblo experimenta un zumbido ininterrumpido. Elizabeth Rose, profesora de piano, lo describe como "el motor de un avión, pero continuo y extremadamente fuerte", a veces interrumpiendo su sueño en la madrugada. Este ruido no proviene de un aeropuerto, sino de la central eléctrica que abastece al principal centro de datos de xAI, la compañía de inteligencia artificial de Elon Musk, lo que ha generado la oposición de los residentes.

Según The Guardian, la empresa ha propuesto una solución a las quejas vecinales: adquirir el barrio entero, bajo la condición de que los propietarios no presenten demandas. El plan de Elon Musk para silenciar las protestas de los habitantes de Colonial Hills consiste en comprar las 418 propiedades del vecindario para alojar a empleados de la compañía. Se informó que al menos 18 propietarios ya habían aceptado la oferta de compra.

En una comunicación enviada a los vecinos, MZX, la filial de xAI que gestiona el complejo, afirma necesitar "terrenos para sus fines comerciales", pero solo procederá con la compra si el propietario no participa en la demanda colectiva impulsada por la plataforma vecinal. Esta demanda busca obligar a la empresa a eliminar los ruidos y reducir los niveles de contaminación del aire, que los vecinos aseguran han empeorado desde el inicio de las operaciones del centro. Elizabeth Rose comentó que, de concretarse, el área "básicamente se convertirá en el pequeño patio de recreo de Elon Musk. Elonville".

Esta no es la primera vez que Musk adquiere un barrio para sus empleados. SpaceX implementó una estrategia similar en Bastrop, Austin, para acomodar a su personal en The Boring "City", y con Starbase, en Boca Chica, cerca de su centro de lanzamiento.

La demanda que xAI busca evitar a toda costa se inició en junio, poco después del comienzo de las operaciones de la infraestructura. Tres vecinos denunciaron el ruido y las vibraciones casi constantes generadas por la instalación de Musk. Uno de ellos, Jason Haley, residente a unos 800 metros de la treintena de turbinas que refrigeran el complejo, comparte videos documentando el estruendo. xAI rechaza las acusaciones y sostiene que ha construido muros para atenuar el sonido.

El alcalde de la localidad asegura que los inspectores no han detectado infracciones en el límite local de emisión de ruido, establecido en 70 decibelios, y afirma que las casas albergarán a empleados, lo que considera "un gesto de buena voluntad de una empresa socialmente responsable". No obstante, los críticos recuerdan que la OMS investiga el impacto del ruido ambiental en el sueño y la salud cardiovascular.

La central opera con 69 turbinas de gas temporales, del tamaño de un camión. La empresa argumentaba inicialmente que, al ser móviles, no requerían permisos de calidad del aire. Sin embargo, a principios de año, la EPA (Agencia Federal de Medio Ambiente) determinó que sí eran necesarios. En abril, la NAACP, una histórica organización de derechos civiles, junto con varios grupos ecologistas, interpusieron una demanda para detener las turbinas de manera preventiva. El Departamento de Justicia intentó frenar este litigio alegando seguridad nacional, pero un juez desestimó el argumento. Hace unos meses, xAI llegó a un acuerdo con el regulador de Mississippi para retirar las turbinas antes de julio de 2027 y reemplazarlas con una planta fija de 1,2 gigavatios que contará con 41 turbinas autorizadas.

Los habitantes de Southaven no son los únicos que se oponen a vivir cerca de un centro de datos. Un informe de la consultora Gallup indica que el 71% de los estadounidenses rechaza la instalación de un centro de datos cerca de sus barrios. Una encuesta de Reuters e Ipsos reveló que solo el 14% de los encuestados apoyaría la construcción de uno en su comunidad. El rastreador Data Center Watch registró 75 proyectos de construcción de centros de datos bloqueados o retrasados en el primer trimestre de 2026, lo que representa aproximadamente 130.000 millones de dólares inmovilizados debido a las protestas vecinales por los inconvenientes a corto y medio plazo que estas instalaciones plantean. Los grupos opositores se duplicaron, alcanzando los 833, distribuidos en 49 estados. En julio, Nueva York firmó la primera moratoria estatal, que establece una pausa de hasta un año en los permisos para centros de datos de 50 megavatios o más.