La ingeniería zaragozana Krolmap ha presentado un ambicioso proyecto para construir un centro de datos en Belchite, Aragón, que operaría de forma totalmente autosuficiente, sin conexión a la red eléctrica, y emplearía CO2 para su refrigeración. Este modelo innovador, que representa una inversión de 1.500 millones de euros, surge en un contexto de saturación de la red eléctrica aragonesa y un creciente debate social sobre el impacto de los macrocentros de datos en la región.
Aragón ya cuenta con centros de datos conectados a la red. Es en este escenario donde Krolmap, una ingeniería zaragozana fundada en 2022, propone un enfoque distinto: un sistema de refrigeración completamente basado en CO2 y abastecimiento energético a través de tres centrales de gas. Se perfila como el primer centro de datos en España que operaría sin conexión eléctrica a la red, proyectando 225 MW de potencia en una extensión de 25 hectáreas dentro del polígono La Legua, en Belchite, distribuidos en seis edificios. La inversión estimada para este proyecto asciende a 1.500 millones de euros. El polígono, con una superficie de 1.135.454 m², ofrece el espacio necesario para albergar una iniciativa que integraría fuentes renovables, baterías y cogeneración para asegurar un suministro continuo. Esta es la segunda propuesta de la empresa en la provincia, ya que cuenta con otro proyecto de hasta 150 MW en Villanueva de Gállego, donde ya adquirió más de 20.000 metros cuadrados y también contempla la generación de energía propia.
A pesar de la información sobre el método de operación, muchos detalles cruciales permanecen sin confirmar, como el uso del CO2. Las publicaciones disponibles no especifican el inquilino principal, el proveedor de energía ni los socios financieros, y la capacidad de potencia renovable no ha sido divulgada. Tampoco existe un expediente oficial; según UNITNAVE, el proyecto no figura en los boletines oficiales ni en ninguna resolución del INAGA. DCD (DatacenterDynamics) ha señalado la necesidad de evaluar las emisiones de la cogeneración y el almacenamiento energético requerido en caso de fallos en el recurso renovable.
La refrigeración con CO2 utiliza este compuesto como fluido refrigerante, ofreciendo una alternativa a los gases fluorados cuya prohibición está prevista. Estas instalaciones operan a presiones de aproximadamente 50 bar y consiguen un ahorro energético mediante el 'free-cooling', un sistema de flujo continuo. Por ejemplo, un centro Tier IV en Paterna planea recuperar el calor residual para alimentar una red de calefacción. Este método aborda la cuestión del refrigerante, pero no elimina la huella de carbono asociada a la generación eléctrica necesaria.
La razón para operar sin conexión a la red radica en la saturación de esta. Red Eléctrica ha registrado 3.700 MW en permisos de conexión para centros de datos en Aragón, una cifra que duplica el pico de demanda de la comunidad. Además, se espera la aprobación de un decreto gubernamental que ya ha sido remitido al Consejo de Estado, el cual establece un 80% de respaldo energético y un margen de hasta cinco años para esta transición. El umbral a partir del cual se aplican la mayoría de los requisitos se elevó a 10 MW. El Gobierno busca aprobarlo antes de las elecciones del 29 de noviembre, con un plazo ajustado. Este texto regula los centros que se conectan a las redes, por lo que queda por definir cómo encajará un proyecto que no dependa de ella.
Las asociaciones han expresado diversas opiniones. La Fundación Renovables, en sus alegaciones, solicitó la prohibición de centros de datos 'en isla' que dependan mayoritariamente de combustibles fósiles, mencionando que Irlanda ya los ha vetado. Sobre el proyecto de Belchite, no se ha emitido una declaración específica. Ecologistas en Acción ha manifestado su preocupación de que la escasez de fuentes renovables pueda impulsar a los centros de datos hacia el uso de ciclos combinados, gas o energía nuclear, un tema que forma parte del debate actual. Su mapa, elaborado en colaboración con ‘No es Sequía es Saqueo’, registra 28 macrocentros proyectados con una capacidad de 11.237 MW, de los cuales solo tres están operativos, sumando 140 MW. Como se ha abordado en ocasiones anteriores, la organización ‘Tu Nube Seca Mi Río’ citó un estudio que indicaba que 8.000 MW multiplicarían la demanda eléctrica aragonesa entre 5 y 15 veces. Junto a Ecologistas en Acción y otras entidades, impulsaron el primer recurso contencioso de la sociedad civil contra un proyecto de centros de datos.
La oposición ciudadana está creciendo. Más de 2.000 personas se manifestaron en Torrero a finales de septiembre. Esta semana, según Tu Nube Seca Mi Río, se prevé una concentración en Huesca el viernes día 6 y una “mega manifestación” en Zaragoza el 7. En el Ayuntamiento, Zaragoza en Común ha presentado una moción solicitando una moratoria y apoyando estas movilizaciones. Por otro lado, la patronal Spain DC advierte que el decreto podría poner en riesgo inversiones por valor de unos 9.000 millones de euros. Microsoft mantiene su plan de ruta en Aragón y se compromete a alcanzar un consumo 100% renovable. La Fundación Basilio Paraíso estimó que el sector podría aportar alrededor de 1.200 millones anuales al PIB regional. Mientras tanto, el Gobierno de Azcón ya ha concedido el sello de interés general a nueve proyectos que totalizan 82 edificios.
En resumen, la propuesta de Belchite es, por el momento, un anuncio. Sin embargo, se presenta como un proyecto prometedor de un centro que recogerá incluso el agua de lluvia en tanques de tormenta y dispondrá de su propia depuradora EDAR, donde se producirían 3 MWp fotovoltaicos y se contarían con dos aerogeneradores de 750 kW. Las fechas clave para su inversión son la aprobación del decreto antes de las elecciones del 29 de noviembre y las manifestaciones de este fin de semana, que podrían influir en el proceso.