Donald Trump, expresidente de Estados Unidos, generó controversia al compartir una imagen junto a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, acompañada de un comentario jocoso sobre una 'orden de restricción'. Esta acción reaviva tensiones previas entre ambos líderes, mientras el gobierno italiano optó por no responder oficialmente, buscando evitar una escalada en la discusión.
El expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió a provocar fricciones con la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, al difundir en su plataforma Truth Social una instantánea de ambos con el texto: “Restraining order needed” (“Se necesita una orden de restricción”). Este mensaje fue interpretado como un nuevo desaire hacia la líder italiana, mientras que el Gabinete de Italia prefirió no emitir ninguna declaración oficial.
La fotografía, capturada durante la cumbre del G7 celebrada en junio en Évian-les-Bains, se compartió pocas horas antes del inicio de la cumbre de la OTAN en Ankara. Según reportes de la prensa italiana, Meloni y el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, decidieron ignorar el comentario para no alimentar la polémica.
La publicación de Trump ocurre semanas después de que él afirmara que Meloni le había solicitado insistentemente una foto y que él accedió “por lástima”. La primera ministra desmintió esas afirmaciones, las calificó de inventadas y aseguró que ni ella ni Italia “suplicarán jamás”. El intercambio de declaraciones prosiguió cuando Trump puso en duda la popularidad de Meloni y la acusó de distanciarse de Estados Unidos en temas como la política hacia Irán. La jefa del Gobierno italiano replicó que su apoyo político depende de la defensa de los intereses de Italia y no de la opinión del mandatario estadounidense.
A pesar de las constantes observaciones de Trump, el Ejecutivo italiano ha elegido mantener una postura cautelosa y evitar una confrontación pública. Como prueba de ello, varios ministros italianos asistieron recientemente a la recepción organizada por la Embajada de Estados Unidos en Roma con motivo del Día de la Independencia, manteniendo la normalidad en las relaciones institucionales entre ambas naciones.