El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha informado la conclusión de una nueva serie de ataques aéreos contra Irán, ejecutados con el propósito de debilitar la capacidad iraní para agredir a embarcaciones mercantes y marineros civiles en el estrecho de Ormuz. Estas acciones se suman a ofensivas previas y se enmarcan en una escalada de tensiones, con ambos países intercambiando golpes y reafirmando sus posturas sobre el control de esta vital vía marítima.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) comunicó este jueves que sus fuerzas finalizaron una nueva serie de asaltos contra Irán durante el miércoles, con la intención de mermar la habilidad iraní para agredir navíos comerciales y tripulantes civiles en el estrecho de Ormuz. Conforme al comunicado, las unidades estadounidenses impactaron aproximadamente 90 blancos militares iraníes, abarcando sistemas de defensa aérea, puntos de observación costera, almacenes de misiles y drones, capacidades navales e infraestructura de apoyo militar a lo largo de la costa de Irán. Estos asaltos ocurrieron luego de una secuencia de ofensivas lanzadas la noche anterior.
El 7 de julio, el CENTCOM reportó la agresión a cerca de 80 objetivos militares iraníes, incluyendo más de 60 pequeñas embarcaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), en respuesta a la transgresión del cese al fuego por parte de Irán, que había atacado tres buques mercantes en el estrecho de Ormuz. El comando estadounidense enfatizó que sus tropas “permanecen atentas, letales y listas para ejecutar las operaciones encomendadas por el Comandante en Jefe”.
“Hoy, más de 20 navíos de guerra de la Armada de EE. UU. patrullan las aguas de todo el Medio Oriente, mientras las fuerzas del CENTCOM continúan fomentando la seguridad y la estabilidad regional”, detalló el organismo militar horas antes por medio de la red social X. Washington y Teherán intercambiaron agresiones por segunda jornada consecutiva en medio de la controversia por el dominio del estratégico estrecho de Ormuz, un corredor esencial para el transporte global de crudo. El jueves, fuerzas estadounidenses y la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) reportaron actividades bélicas directas sobre bases, estructuras y ciudades portuarias.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró que el alto el fuego con Irán “concluyó”, aunque señaló que todavía existe la posibilidad de diálogo. “¡Si vuelve a ocurrir, será mucho peor!”, advirtió el mandatario después de los primeros ataques del miércoles, y precisó que “la parte iraní había llamado hacía un rato y que tenían muchísimas ganas de llegar a un acuerdo”, sin revelar detalles sobre los interlocutores.
Según medios oficiales, la reciente ofensiva del CENTCOM alcanzó un puente ferroviario en el noreste de Irán y una base militar en la ciudad costera de Bushehr, donde se localiza la única planta nuclear civil del país. Se reportaron explosiones en las ciudades de Bandar Abbas, Konarak y Chabahar, con interrupciones del suministro eléctrico en algunas zonas, de acuerdo con la agencia IRNA. Mientras tanto, en Manama, capital de Bahréin, se activaron las alertas por la represalia iraní, y las autoridades de Kuwait señalaron que interceptaron ataques con misiles y drones durante la madrugada.
El jefe negociador iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que el estrecho de Ormuz “solo se abrirá bajo convenios iraníes” y amenazó: “Si atacas, serás atacado”. Desde el inicio del conflicto tras los asaltos estadounidenses e israelíes en febrero, Irán exige controlar el paso y, meses después, aseguró que busca cobrar tarifas a los buques que transitan por el corredor. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, hizo un llamado a la moderación, postura respaldada también por Pakistán, un actor crucial en las conversaciones entre Washington y Teherán. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, y el primer ministro de Qatar mantuvieron conversaciones telefónicas para subrayar la importancia de la vía diplomática.
Los ataques se produjeron en vísperas del sepelio de Ali Khamenei, exlíder supremo de Irán, fallecido al estallar la guerra el 28 de febrero. Según la televisión estatal iraní, al menos ocho militares iraníes perdieron la vida en la primera oleada de ataques. Las fuerzas estadounidenses declararon que los recientes ataques iraníes no provocaron bajas ni daños graves en sus instalaciones.