El fenómeno climático de El Niño representa una amenaza creciente para la infraestructura de transporte en América Latina y, en particular, para la operatividad del Canal de Panamá. Un reciente informe de Fitch Ratings advierte sobre posibles restricciones en el calado de embarcaciones y la consecuente reducción de ingresos, debido a la disminución de las lluvias que alimentan el lago Gatún. La situación podría impactar significativamente una de las rutas comerciales más vitales del mundo.
En Ciudad de Panamá, el patrón climático conocido como El Niño está generando una preocupación creciente sobre la infraestructura de transporte en América Latina, con el potencial de impactar directamente las operaciones del Canal de Panamá, según un análisis divulgado por la agencia internacional de calificación de riesgo Fitch Ratings. El estudio señala que una reducción en las precipitaciones sobre la cuenca del lago Gatún, la fuente principal de agua para las esclusas del canal, podría llevar a limitaciones en la profundidad permitida para los barcos, restringiendo el paso de navíos de gran tamaño y disminuyendo los ingresos por tarifas en una de las vías marítimas esenciales para el comercio global.
Aunque las lluvias caídas entre diciembre y abril contribuyeron a restaurar parcialmente los niveles de los embalses, posponiendo una crisis inmediata, Fitch subraya que la infraestructura sigue vulnerable a futuras sequías asociadas con El Niño, cuya presencia fue ratificada el 11 de junio de 2026 por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
El informe también enfatiza que las repercusiones climáticas no se restringen a Panamá. Países en la región andina y aquellos situados en la costa del Pacífico enfrentan un riesgo elevado de fuertes lluvias e inundaciones. Estos eventos pueden causar daños a carreteras, puertos, terminales ferroviarias y otras infraestructuras estratégicas, además de provocar interrupciones en las cadenas de suministro. Fitch Ratings aclara que, si bien los daños materiales suelen estar cubiertos por seguros especializados, las interrupciones operativas pueden mermar considerablemente las ganancias proyectadas por las empresas concesionarias y los operadores de transporte.
La calificadora también alerta sobre el efecto de El Niño en la demanda de servicios de transporte, especialmente en los corredores utilizados por el sector agroindustrial. Las alteraciones en los ciclos de siembra y cosecha pueden reducir el movimiento de mercancías, afectando la actividad en carreteras de peaje, puertos y otros centros logísticos relacionados con el comercio agrícola. En lo que respecta a los puertos, el informe indica que, a pesar de contar con una carga diversificada, las lluvias extremas pueden obstaculizar los accesos viales y ferroviarios, complicando la entrada y salida de productos. En contraste, los ferrocarriles muestran una mayor estabilidad debido a contratos de largo plazo y acuerdos de volúmenes mínimos con sus clientes.
Para mitigar estos peligros, Fitch Ratings resalta que numerosos proyectos de infraestructura incorporan cláusulas de fuerza mayor, garantías de ingresos mínimos y mecanismos de reequilibrio financiero. La agencia concluye que la evolución de las lluvias en la cuenca del Canal de Panamá y el comportamiento de los mercados agrícolas serán factores cruciales para la estabilidad económica de los principales corredores logísticos de América Latina en los meses venideros.